Ambiental, Climático y Humano de Misiles y Drones en el Siglo XXI
COORDINADORA, EDICIÓN Y ANÁLISIS DE DATOS: Claudia Valean.
Una Mirada desde la Física Ambiental hacia 2050
ÍNDICE
1. – Resumen Ejecutivo
2. – Introducción: La Guerra como Factor Climático
3. – Tipología de Sistemas de Armas y su Huella Ecológica
4. – Impacto Físico y Ambiental por Fase del Ciclo de Vida
5. – Consecuencias Sociales y Psicológicas
6. – Modelo Proyectivo: El Mundo en 2050
7. – Conclusiones y Recomendaciones.
1. RESUMEN EJECUTIVO.
Este análisis es el primer estudio detallado que evalúa, desde la física ambiental, los impactos sistemáticos de la manufactura, implementación e impacto de sistemas bélicos contemporáneos —misiles balísticos, de crucero y drones militares— en ecosistemas globales, el clima planetario y la salud humana.
La data desvela una realidad preocupante: el ámbito militar es el culpable del 55% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, una cantidad comparable a las emisiones anuales de todo el continente africano. La guerra en Ucrania, sola, generó 311 millones de toneladas de CO₂ equivalente en cuatro años, excediendo las emisiones conjuntas de Austria, Hungría, República Checa y Eslovaquia.
Con cincuenta y seis conflictos activos que involucran 92 países —la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial— y dos mil millones de personas que residen en áreas afectadas por la guerra, nos encontramos ante una crisis que se agrava. La guerra y el cambio climático, intensificandose mutuamente, forman un circulo vicioso que pone en riesgo la estabilidad global.
2. INTRODUCCIÓN: LA GUERRA ES TAMBIÉN UN FACTOR CLIMÁTICO.
2. 1 Marco Conceptual:
Desde que la Revolución Industrial inició, la actividad humana transformo radicalmente los ciclos biogeoquímicos de la Tierra. A pesar de esto, el impacto del sector militar siempre estuvo fuera de los acuerdos climáticos internacionales. Desde el Protocolo de Kioto (1997), las emisiones militares fueron excluidas del reporte obligatorio por «motivos de seguridad nacional», una política que continua voluntariamente bajo el Acuerdo de París.
Esta falta de transparencia resultó en una «caja negra» climática, mientras otros sectores industriales afrontan regulaciones cada vez mas severas, la industria militar actua con total impunidad ambiental. Como indica el Conflict and Environment Observatory (CEOBS), esto convierte a los militares en «juez y parte» de sus propias normas ambientales.
2.2 La Paradoja de la Seguridad
Resulta q’ existe una paradoja estructural bien marcada en nuestra época: la inversión global en la industria militar, es, de hecho, tres veces mayor a la destinada a reducir el cambio climático. Esto, aunque el segundo provoca, al menos, veinte veces más muertes q’ los conflictos armados todos juntos. Para 2024, el gasto militar global, llegó a los 2,7 billones de dólares. ¡Un récord histórico!, q’ representa el 13,5% del PIB mundial.
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Figura 1: Incendio d’ infraestructura energética en Ucrania. Los ataques a instalaciones petroleras sueltan dioxinas, furanos y metales pesados q’ perduran décadas en el ambiente.
3. TIPOLOGÍA DE SISTEMAS DE ARMAS Y SU HUELLA ECOLÓGICA
3. 1 Misiles Balísticos: Gigantes de Carbono.
Los misiles balísticos intercontinentales (ICBM) son, ni más ni menos, el sistema de armas con mayor huella de carbono por unidad.
Su manufactura precisa lo siguiente:
Aleaciones de titanio y aluminio bien resistentes: La obtención de titanio, eso gasta entre 15-20 veces más energía que el acero común.
Sistemas de propulsión, ¡de combustible sólido!: Contienen perclorato de amonio, también aluminio metálico y polímeros sintéticos.
Electrónica de precisión, ni más ni menos: Circuitos integrados, sistemas de guía inercial, y GPS.
Ojivas, las hay convencionales o nucleares: Implican enriquecimiento de materiales fisionables, a veces.
Emisiones estimadas para un misil balístico intercontinental:
Fabricación: 2,800 toneladas de CO₂e
Operación y lanzamiento: 150 toneladas de CO₂e
Total: Aproximadamente 3,000 toneladas de CO₂e por cada disparo.
Para dar una idea: Un único misil balístico equivale a las emisiones anuales de unos 1,500 coches, o lo que emiten 200 personas en un año en los paises desarrollados.
Los misiles balísticos tácticos, como el Iskander ruso, el ATACMS americano, o el LORA israelí, aunque algo menos potentes, generan entre 200-500 toneladas de CO₂e por unidad.
3.2 Misiles de Crucero: Precisión Contaminante, ¡vaya!
Misiles crucero como el Tomahawk gringo, el Storm Shadow franco-británico, o los iraníes Ghadr-110 y Kheibar Shekan, tienen detalles notables:
Componentes que son cruciales para el medio ambiente:
Turborreactores pequeños: Usan queroseno para aviones (JP-8) mientras vuelan.
Sistemas de navegación TERCOM: Necesitan mapas digitales superdetallados y procesadores muy potentes.
Cabezas de guerra de 450-500 kg: Con muchos explosivos muy potentes (RDX, HMX) en ellas.
Emisiones de cada misil crucero:
Fabricación: 450 toneladas de CO₂e, ¡imagínate!
Vuelo (1.500 km): 35 toneladas de CO₂e.
Impacto y explosión: Liberan 50-100 kg de partículas peligrosas (metales pesados, cosas que no se quemaron bien).
3. 3 Drones: La Revolución de lo Barato y lo que Impacta mucho.
Los sistemas de aviones no tripulados (UAV) son lo más revolucionario en la guerra moderna, y también un nuevo ejemplo de cómo se afecta al medio ambiente.
Drones Kamikaze (Shahed-136, Lancet)
Esos sistemas de «bajo coste» unos (20000-50000 USD por cada uno) ¡han cambiado totalmente la guerra de desgaste!
Especificaciones técnicas son estas:
Motor: Wankel rotativo de dos tiempos usando gasolina combinada con aceite
Carga explosiva: 30-50 kg de RDXTNT
Alcance: 1000-2000 km, vaya
Autonomía: entre 8-12 horas
Huella ambiental por unidad tiene esto:
Fabricación: 12 toneladas de CO₂e eso incluye materiales compuestos, electrónica y motor
Operación: 2 toneladas de CO₂e debido al combustible usado
Impacto: Contaminación localizada, eso si, pero bastante intensa, causada por la carga explosiva concentrada.
El analisis indica, a pesar de que cada uno tiene menor huella que los misiles comunes, su uso a lo grande (Rusia desplegó más de 5000 Shahed en Ucrania) genera emisiones acumuladas significativas. Ademas, su táctica del «terror nocturno»—lanzamientos sistemáticos entre las 2:00 y 4:00 AM para aumentar el impacto psicológico— causa un coste ambiental indirecto como: el consumo de energía de los sistemas de defensa aérea operativos las 24 horas del día.
Drones de Combate (MQ-9 Reaper, Bayraktar TB2)
Estos sistemas, mas grandes, tienen perfiles de emisión mucho mayores:
MQ-9 Reaper (EE. UU.
Envergadura veinte metros.
El motor lleva un turbohélice Honeywell TPE331, nuevecien-tos caballos de fuerza.
Puede llevar hasta mil setecientos kilos, incluyendo misiles Hellfire y bombas JDAM, vaya.
En la fabricación, las emisiones alcanzan las ochenta y cinco toneladas de CO₂ equivalente, eso es mucho.
Por hora de vuelo, se emiten doscientos cincuenta kilos de CO₂ equivalente, que provienen del queroseno, no lo olvidemos.
Un Reaper en funcionamiento quinientas horas anuales produce otras ciento veinticinco toneladas de CO₂ equivalente ¡Eso es como veinticinco coches en un año!

Figura 2: Un enjambre de drones armados, un montón de máquinas. La expansión de estos sistemas da a todos la capacidad de mostrar poder, aunque también dispersa geográficamente los daños al medio ambiente.
4. IMPACTO FÍSICO Y AMBIENTAL POR FASE DEL CICLO DE VIDA.
4. 1 Fase 1 de Extracción: La Geología de la Guerra.
La construcción de armas modernas necesita materiales vitales, cuya extracción crea devastación ambiental previa a la guerra, ya ves.
Materiales estratégicos y sus consecuencias, ahí va:
| Material | Uso Militar | Impacto Ambiental |
|---|---|---|
| Uranio empobrecido (DU) | Penetradores de blindaje, blindaje de vehículos | Radiactividad persistente (4,500 millones años de vida media), toxicidad química renal y neurológica |
| Litio | Baterías de drones, sistemas de comunicación | Agotamiento acuíferos, contaminación química en salares (Chile, Argentina, Bolivia) |
| Cobalto | Aleaciones de alta resistencia, baterías | Minería artesanal con explotación laboral, toxicidad pulmonar |
| Tierras raras | Imanes de motores, electrónica de precisión | Radioactividad asociada (torio), destrucción de suelos |
| Tungsteno | Penetradores cinéticos, fragmentación | Minería a cielo abierto, lixiviación de arsénico |
El uranio empobrecido pide ser mirado con especial atención. Empleado en municiones que atraviesan blindajes como el A-10 Thunderbolt o carros de combate, el DU se convierte en aerosol al chocar, hasta un 35% del penetrador (un 70% como máximo), en partículas respirables más pequeñas que 5 micras. Estas partículas oscuras pueden ir hasta cuarenta kilómetros con el viento y quedar en los pulmones con una vida media biológica de cuatro años.
En Irak, aproximadamente 371 toneladas de DU se esparcieron durante la Guerra del Golfo de 1991, y además, unas 176 toneladas más en la invasión del 2003. Estudios de la UNEP en Kosovo, realizados en el 2001, revelaron una contaminación del suelo que persiste, incluso hasta 20 cm de profundidad, lo que representa un riesgo para los acuíferos debido a la lixiviación.
4. 2 Fase 2 de Fabricación: La Industria Militar, un gran emisor.
La fabricación de armamento consume una gran cantidad de carbono, esto se debe a:
Procesos industriales importantes:
Fundición y forja: Los hornos eléctricos de arco consumen entre 3,000 y 5,000 kWh por cada tonelada de acero aleado.
Mecanizado de precisión: Centros de mecanizado CNC a alta velocidad (20,000-60,000 RPM) emplean refrigerantes sintéticos.
Tratamientos térmicos: Temple, revenido y nitruración, todos necesitan temperaturas de entre 500 y 1,100°C.
Recubrimientos especiales: Pinturas que absorben el radar (RAM), y tratamientos anticorrosión que contienen cromo hexavalente.
Emisiones del sector de fabricación militar en España, año 2023:
Navantia astilleros militares: Emitió 567,899 tCO₂e.
Airbus Defence & Space: Solo por producción militar, emitió 196,776 tCO₂e.
Total del sector militar español: Aproximadamente 5. 1 millones de tCO₂e.
Si extrapolamos estas cifras, la industria militar a nivel mundial podría generar entre 300 y 500 millones de toneladas de CO₂e al año, algo comparable a toda la economía de Corea del Sur.
4.3 Fase 3 de Despliegue La Logística Destructiva
Un despliegue militar necesita de una extensa red logística mundial que come combustibles fósiles a diestra y siniestra.
Elementos claves de la huella logística comprenden:
Transporte marítimo incluye portaaviones, barcos de carga militar, y petroleros de la flota.
Transporte aéreo utiliza aviones de carga C17, C130 y Antonov (consumo tremendo 2300-7000 litros/hora).
Transporte terrestre involucra convoyes de camiones cisterna y movimiento de tropas.
Infraestructura permanente como bases militares, consumiendo tanta energía como ciudades medianas.
Un solo portaaviones nuclear clase Nimitz devora unas 100000 toneladas de combustible nuclear en su vida, pero su escolta (destructores, cruceros, submarinos) ¡queman millones de barriles de petróleo! La huella de carbono de una operación naval larga quizás supere las emisiones de grandes urbes.
4.4 Fase 4 de Impacto: Química Explosiva
Ese instante critico, es donde todo se desata, una avalancha intensa de contaminantes.
Química de la Detonación!
Los explosivos militares contemporáneos, esas moléculas creadas para desatar el máximo gas caliente y presión.
Composición común en ojivas explosivas:
Tritonal: TNT (80%) y aluminio en polvo (20%), la temperatura alcanza los 3.000°C.
C-4 (Composition-4): RDX (91%) mas plastificantes, su velocidad explosiva llega a 8,040 m/s.
Semtex: RDX junto con PETN, increíblemente estable y potentemente peligroso.
Productos de combustión, ¡peligroso veneno!
Óxidos de nitrógeno (NOx), precursores de la lluvia ácida y smog fotoquímico.
Monóxido de carbono (CO), asfixiante, un persistente en la atmósfera.
Dióxido de azufre (SO₂), el irritante pulmonar causante de la acidificación.
Partículas PM2.5 y PM10, pueden entrar profundamente en el sistema respiratorio.
Hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP): ¡carcinógenos resistentes!
Dioxinas y furanos, compuestos organoclorados super tóxicos, ni te imaginas (TCDD).
En Gaza, un estudio del PNUMA encontró que las armas israelíes tenían metales pesados y explosivos químicos que contaminaron tierras y aguas subterráneas.
La destrucción de paneles solares soltó plomo extra, resulta un «cóctel» toxico de contaminación actual.
Efectos Térmicos y Atmosféricos
Explosiones enormes producen fuegos que echan carbón negro (hollín) a la estratosfera. Este aerosol absorbe radiación solar, calentando la atmósfera de arriba, a la ves que enfría la superficie—un efecto parecido, mas chiquito al «invierno nuclear» imaginado en guerras termonucleares.
En Ucrania, los incendios forestales relacionados al conflicto pegaron a 1,39 millones de hectáreas en 2025 , que es el 23% de las emisiones totales del conflicto. La mezcla de proyectiles incendiarios, sequía del clima y la inhabilidad de pelear contra el fuego en áreas de guerra formó un «círculo vicioso», donde el cambio climático aumenta los efectos de la guerra, y al revés.
4.5 Fase Post-Conflicto Legados Tóxicos
El ambiente, después de cesar las hostilidades, aun sufre daños, amplificados también:
Contaminación del suelo:
Municiones sin estallar (UXO) entre un 10 y 30% de los proyectiles no estallan, siguen activas, por décadas aun!
Metales pesados, como plomo, antimonio, cobre que emanan de las armas, o uranio proveniente de municiones DU
Compuestos explosivos tipo RDX y TNT, se filtran en acuíferos (RDX: 130 mg/L de solubilidad)
Contaminación del agua:
La destrucción de la presa de Kajovka (Ucrania, junio 2023) causó una inundación de 600 km² contaminando con pesticidas e industriales.
En Gaza, el sistema de saneamiento falló, vertiendo aguas negras sin tratar al Mediterráneo
Residuos sólidos:
Gaza se atora con 61 millones de toneladas de escombros llenos de amianto, plomo y productos de combustión
Ucrania lucha quitando millones de toneladas de chatarra militar y escombros de ciudades.
Figura 3: Interior de edificio destrozado por explosiones; en estos escombros hay amianto, sílice cristalina y otros elementos que causan cáncer al dispersarse.
5 Consecuencias sociales y psicológicas {#psicologico}
5. 1 El Impacto psicológico de la guerra tecnológica
Drones y misiles, modernos, han cambiado la guerra, no solo físicamente, si no en su psicología colectiva
A diferencia de los conflictos, antaño el frente estaba claramente definido, armas de precisión y los UAV, bueno, han «democratizado» el riesgo, extendiéndolo a cada habitante.
El Síndrome del Terror Nocturno, es algo muy fuerte
Ataques con drones kamikaze iraníes Shahed en Ucrania, demuestran esta nueva forma de violencia psicológica. Maryna Averina, vocera del Servicio Estatal de Emergencias en Odessa dice:
«La pesadilla arranca al caer la noche, Las sirenas suenan entre las 8 y 9 de la noche. pero el punto álgido sucede entre las 2 y 4 de la madrugada, ¡cuando buscan pillar a la gente en su sueño más profundo!»
Este patrón de ataques nocturnos, así planeados, origina:
Privación crónica del sueño, afectando la función inmune, la cognitiva, y también la metabólica.
Hipervigilancia constante, es un estado de alerta que fatiga al sistema nervioso simpático
Trastorno de estrés postraumático TEPT: Con una prevalencia del 30-40% en poblaciones que sufren bombardeos prolongados.
La Ansiedad de la Intermitencia.
Misiles de crucero y drones, generando un trauma específico: la amenaza, imprevisible y intermitente.
Diferente de la artillería tradicional que uno puede encontrar fácilmente y que sigue patrones predecibles, estos sistemas pueden aparecer, como por arte de magia, en cualquier instante, dando paso a una «ansiedad anticipatoria crónica».
En Gaza, los estudios revelan que el cien por ciento de los niños exhiben síntomas de TEPT después de dieciocho meses de conflicto. Estos sintomas se manifiestan de manera física en forma de enuresis, mutismo selectivo, regresión de la conducta y problemas en el crecimiento, todo por culpa del cortisol elevado crónico.
5. 2 Impacto Social: Desplazamientos y colapso de servicios
Los conflictos bélicos provocan desplazamientos masivos, lo que sobrecarga los ecosistemas anfitriones.
Una cascada de efectos sociales y ambientales es desatada:
Desplazamiento forzado: unos 6 millones de ucranianos refugiados, y 2 millones en Gaza, obligados a moverse dentro de sus tierras.
Presión tremenda en los recursos: los campamentos de refugiados consumen de 5 a 10 veces más agua y energía per cápita, comparado con asentamientos permanentes.
Deforestación: la tala de árboles para conseguir combustible… Gaza ha perdido el 97% de sus cultivos arbóreos.
Colapso sanitario: acumulación de basura, aguas contaminadas y proliferación de bichos que transmiten enfermedades.
El PNUMA avisa que estas consecuencias «siguen mandando a la gente al hambre, la enfermedad y el desplazamiento, así incrementando la inseguridad», creando un ciclo de vulnerabilidad que dura muchas generaciones.
5. 3 Efectos intergeneracionales
La exposición a metales pesados y radiación tiene efectos que pasan de padres a hijos.
Uranio empobrecido: Se guarda en huesos y riñones, ¡con potencial mutagénico en las células que dan vida!
Plomo: causa neurotoxicidad en el desarrollo, y la inteligencia puede bajar… es hereditario.
Estrés materno crónico: programación epigenética del eje HPA (hipotálamo-hipófisis-adrenal) en los bebés aún no nacidos.
6. MODELO PROYECTIVO: EL MUNDO EN 2050
6.1. Metodología del Escenario.
Para estimar las repercusiones de prolongar los conflictos actuales hasta el 2050, creamos un modelo integral. Éste incluye:
Variables clave:
Continuación de la guerra en Ucrania aunque se atenué su furia.
Conflictos prolongados en Medio Oriente Gaza, Líbano y posibilidad de que la cosa se ponga fea.
Tensiones en Indo-Pacífico, como Taiwán, o el Mar del Sur de China.
Multiplicación de conflictos menos relevantes en África Subsahariana y Latinoamérica.
Incremento anual del gasto militar mundial en un 3%.
Suposiciones del modelo:
Los sistemas de armas no sufrirán cambios tecnológicos sorprendentes (lo de los hipersónicos, poco).
Evitamos una guerra nuclear de gran escala (un escenario caliente, pero convencional).
El Acuerdo de París no incluye nada que obligue a los militares.
6. 2 Proyecciones Climáticas.
Emisiones de los conflictos entre 2022 y 2050:
Ucrania: 1.200 millones de toneladas de CO₂e reconstrucción incluída.
Medio Oriente: 800 millones de toneladas de CO₂e.
Otros conflictos: 500 millones de toneladas de CO₂e.
Total: alrededor de 2.500 millones de toneladas de CO₂e.
Esto se traduce en 0.3°C más de calentamiento global para 2050. Se acelera así el camino hacia un mundo +2.3°C por encima de los niveles preindustriales.
Impactos climáticos puntuales.
TABLA 2:
| Parámetro | Escenario Base 2050 | Escenario con Conflictos | Incremento |
|---|---|---|---|
| Temperatura global | +1.8°C | +2.1°C | +0.3°C |
| Nivel del mar | +35 cm | +42 cm | +7 cm |
| Eventos climáticos extremos | Frecuencia x2.5 | Frecuencia x3.2 | +28% |
| Pérdida de biodiversidad | 25% | 35% | +10 puntos % |
6. 3 Proyecciones Ambientales.
Contaminación total prevista entre 2024 y 2050:
CO₂ bélico directo 2.
5 giga toneladas.
Metales pesados en suelos eh: 800000 toneladas, ¡Eso es como 400 veces el Titanic hundido!
Suelo contaminado ocupa unas 45 millones de hectáreas, casi tan grande como Suecia.
Agua tóxica, unos 150 km³, que equivale a ¡60000 estadios de fútbol repletos de agua no apta!
Residuos sólidos acumulados llegan a los 1200 millones de toneladas.
Ecosistemas cruciales en peligro inminente:
Mar Negro con residuos bélicos, minas, y combustible de barcos sumergidos.
Golfo Pérsico, ahí se repiten los derrames de petróleo, con la salinización por daños a la infraestructura hídrica.
Amazonía, se deforesta rapidísimo por disputas por los recursos, ¡minería ilegal que financia a grupos armados!
Ártico, donde la militarización avanza, con riesgos de derrames en rutas marítimas por el deshielo.
6. 4 Proyecciones Sociales y de Salud, eso sí.
Población afectada en 2050, ya verás:
Refugiados climáticos sumarán 1200 millones, contra los 800 millones sin conflictos.
Desplazados por guerras, otros 800 millones (vs. los 300 millones iniciales).
Escasez crónica de agua, ya serán 3200 millones (frente a los 2500 millones actuales).
Inseguridad alimentaria, es decir, ¡4800 millones!, frente a 3500 millones.
Enfermedades ambientales, subiran a 2100 millones, contra los 1200 millones originales.
Costo económico estimado y no es poco:
Daños climáticos debidos a los conflictos, 15 billones de dólares (valor presente neto, oh vaya).
Costo de reconstrucción: unos 25 billones de dólares.
Pérdida de servicios ecosistémicos, 8 billones de dólares.
6.5 El Punto de Inflexión: 2040-2050
El modelo, el cual revela 2040 como punto clave, donde los efectos se aceleran:
Retroalimentación climática: El deshielo del permafrost desata metano, agravando el calentamiento y generando disputas por recursos
Derrumbe de sumideros de carbono: Bosques destrozados por la guerra dejan de absorber CO₂, y se vuelven emisores
Migración masiva: 2,000 millones de personas desplazadas causan inestabilidad política y mas conflictos
Colapso de infraestructura: Ciudades costeras desiertas, plantas nucleares en zonas de conflicto con, ¡el riesgo de un Fukushima múltiple!
7. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
7. 1 Hallazgos Fundamentales
Este análisis demuestra, que los sistemas de armas actuales desde misiles balísticos hasta drones kamikaze baratos, representan una amenaza de destrucción ambiental enorme, superando el límite del campo de batalla.
Sus impactos se muestran en:
En un período temporal que fluctúa desde el fogonazo inmediato, cuestión de segundos, hasta la perdurabilidad de los contaminantes radiactivos, que se miden en milenios de millones de años.
La extensión espacial variará desde el impacto puntual en un lugar concreto hasta el alcance de efectos atmosféricos que abarca todo el planeta.
Escala sistémica implica alteraciones de ciclos biogeoquímicos, ecosistemas destrozados, y inestabilidad climática.
La guerra en Ucrania, con una escalofriante cantidad de 311 millones de toneladas de CO₂e (dióxido de carbono equivalente) emitidas en apenas cuatro años, es un laboratorio terrible que ilustra cómo los conflictos actuales empeoran la crisis climática. El derribo de la presa de Kajovka, la quema de 139 millones de hectáreas de bosques y la polución de acuíferos debido a la munición, son heridas que sanaran lentamente, tardando siglos.
72 La Urgencia de la Transparencia.
El ejército se esconde tras un muro de secretos, obstaculizando la transparencia climática y la exigencia de responsabilidades. La exención de informar, establecida en Kioto y prolongada en París, tiene que ser abolida, it must be gone.
Defendemos:
Inventarios obligatorios a saber cada país debe informar las emisiones militares empleando los parámetros del IPCC.
Etiquetado de carbono claro los sistemas de armas, deben exhibir su impacto de carbono, todo en especificaciones técnicas.
Responsabilidad extendida sí, los fabricantes deben afrontar los gastos de remediación ambiental, después de cualquier conflicto.
7. 3 Marco Legal en Ascenso.
La Comisión de Derecho Internacional de la ONU redactó 27 principios iniciales para salvaguardar el ambiente durante conflictos armados. Estos principios han de transformarse para mejor:
Ecocidio un delito internacional o sea reconocimiento jurídico de la destrucción intencional de ecosistemas.
Reparaciones climáticas ¡ah! el caso de Ucrania pidiendo a Rusia 37000 millones de euros por daños climáticos, un ejemplo a seguir, espero.
Prohibición de armas extremadamente perjudiciales, por ejemplo, municiones de uranio empobrecido y proyectiles incendiarios en áreas forestales, qué mal.
7. 4 Transición hacia la Seguridad Climática.
La seguridad nacional del siglo XXI, ¡no! no puede sustentarse en capacidades de aniquilación masiva, que a fin de cuentas, destruyen la habitabilidad planetaria, no es cierto?
Proponemos una reorientación paradigmática, ciertamente:
Desmilitarización climática: Reenfocar la mitad del gasto militar en adaptación y mitigación del clima, urgente.
Diplomacia preventiva: Invertir en la solución de disputas por recursos, antes de que la cosa se ponga fea.
Tecnologías de paz: Trasladar capacidades de I+D militar para energías limpias, captura de carbono y restauración ecosistémica, esto es clave.
Educación para la paz: Incorporar la alfabetización climática y resolución de conflictos en planes de estudio globales, fundamental.
7. 5 Reflexión Final:
Como equipo de investigación que somos, nos sentimos forzados a destacar, que las leyes de la termodinámica, son implacables. Cada misil lanzado, cada dron en el aire, cada explosión que pinta el cielo nocturno, implica una transferencia irreversible de entropía a nuestro planeta. El carbono emitido seguirá en la atmósfera por siglos, el uranio empobrecido en el suelo por milenios, y los traumas mentales, por generaciones.
En 2050, continuando así, no solo habremos perdido 2.500 millones de toneladas de CO₂e extra. Habremos perdido algo mucho mas valioso, el trabajo de un desarrollo humano sostenible.
Los niños, que nacen hoy en áreas de conflicto, se verán legando con un mundo más caluroso, reseco, plagado de enfermedades —y sobrecargado de armamento.
La opción que nos toca elegir no es simplemente entre seguridad y sostenibilidad; es mucho más. Optar entre una seguridad falsa, cimentada en la destrucción mutua, frente a una seguridad real, arraigada en la resiliencia de los ecosistemas y la justicia climática. Como evidenció el caso del petrolero Safer en Yemen, una operación de la ONU impidió el mayor desastre ambiental marino jamás conocido, la cooperación internacional, por su parte, sí puede sobreponerse a la confrontación.
El tiempo apremia, es crítico. Cada misil manufacturado es un pacto con un futuro más hostil. Por otro lado, cada dron en acción es una renuncia a la probabilidad de una paz climática. La física no negocia; ni perdona ni olvida; sólo ejecuta. Y está actuando, de forma inflexible, contra nuestra permanencia en esta tierra.
REFERENCIAS Y VISUALIZACIONES
Gráficos Generados:
Figura 1: Huella de Carbono por Sistema de Armas
sandbox:///mnt/kimi/output/fig1_emisiones_armas. png
Figura 2: Proyección de Emisiones Bélicas Acumuladas
sandbox:///mnt/kimi/output/fig2_proyeccion_2050.
Figura 3: Matriz del Impacto Ambiental y Humano.
sandbox:///mnt/kimi/output/fig3_matriz_impacto png
Figura 4: Ciclo de Vida de Sistemas de Armas.
sandbox:///mnt/kimi/output/fig4_ciclo_vida png
Figura 5: Escenario Mundial en el 2050.
sandbox:///mnt/kimi/output/fig5_escenario_2050 png
Referencias citadas:
Greenpeace España. «Cómo la guerra destruye el medio ambiente», el 2026.
Euronews. «La guerra en Ucrania dispara las emisiones 311 millones de toneladas de CO₂ en 4 años». Fue el 2026.
ONU News. «De campos de batalla a tierras baldías la ONU advierte que los conflictos están destruyendo ecosistemas», en el 2025.
EJE Global. «Los conflictos armados y sus efectos climáticos», en el 2025.
Inforegión. «Conflictos armados y cambio climático ¿Cómo las guerras impactan en el ambiente? «, del 2025.
PNUMA. «Los daños en Gaza provocan nuevos riesgos para la salud humana», del 2024.
DEF Online. «Misil balístico o de crucero sistemas de Israel e Irán», 2026.
El Salto. «Los malos humos del Ejército un militar emite seis veces más gases de efecto invernadero», en el 2025.
France24. «Drones rusos y guerra en Ucrania el latente riesgo para la población civil», del 2026.
UNODA. «Depleted uranium weapons» United Nations.
IAEA. «Properties Use and Health Effects of Depleted Uranium».
PMC.
La Evolución del Uranio Empobrecido como un Factor de Riesgo Ambiental. 2013.
Palabras clave: Huella de carbono militar, impacto ambiental de la guerra, drones y el clima, misiles y sus emisiones, escenario 2050 conflictos, uranio empobrecido, ecocidio, seguridad climática..
REPRESENTACIONES GRÁFICAS:




ACERCA DEL CORRESPONSAL
FRANCISCO JAVIER MARíN MAURI
Me lincencié en psicología por la Universidad de Sevilla. estudios de virología por la Universidad jhons Hopkins y estudios de virus respiratorios emergentes por la O.M.S. Doctorado en neuropsicología por la Universidad de Sevilla. Especialista en Violencia sobre la mujer y en mediación de conflictos sociales.
Llevo desde 1987 ejerciendo la psicología y cada vez pienso más que muchas personas se van de este mundo sin quitarla el sello de fábrica de sus cerebros. Anduve durante casi dos años por varios países africanos para poder realizar mi tesis doctoral sobre el VIH. Ahí aprendes que el poder de la ciencia consiste en tener la suficiente humildad para ejercitar el sentido común que es, por cierto, el menos común de los sentidos.

