
«No está permitido rendirse», decía el acceso principal del gimnasio. Me hizo considerar lo negativo de rendirse y ver esto como sinónimo de «fracaso». Nuestra sociedad nos exige «No dar un paso atrás». Se espera que permanezcamos por nuestro esfuerzo orientados a metas alcanzables porque se entiende que, si no nos rendimos, la tenacidad nos llevará al éxito.
«No retroceder» suena positivo, pero todavía necesitamos preguntarnos: ¿Puede ser bueno rendirse? Más específicamente: ¿Es bueno rendir nuestra voluntad?
El dilema de la libertad
Quizás la mayoría de personas me responderían con un rotundo «No», y estoy convencido de que sería una respuesta enraizada en el miedo al fracaso.
Asociamos rendirnos con perder el control y renunciar al derecho de administrar nuestra libertad de hacer o no hacer. La simple idea nos arrastra a escenarios catastróficos y nos consolamos con la conclusión de que rendir nuestra voluntad no es bueno, porque atenta contra un derecho intrínseco que nadie debe ceder; atentaría contra nuestra libre autodeterminación.
Creemos que la voluntad es la capacidad humana que nos moviliza a hacer determinada actividad de manera intencionada, gobernando nuestros actos, decidiendo con libertad y asumiendo una conducta determinada.
Dios, quien es rico en misericordia, debido a Su grande amor por nosotros, sigue venciendo con Su voluntad nuestra necia voluntad
Pero, aunque el poder de la voluntad suena bien, es importante señalar un gran problema: nuestra voluntad está manchada por el pecado.
Nuestra conciencia está sesgada, nuestra elección está inclinada al egoísmo y nuestra supuesta libertad nos dirige a un libertinaje justificado por nosotros mismos, no hacia la verdad. Podríamos decir que nuestra voluntad ya está rendida naturalmente, esclavizada al pecado y sus deseos (1 Jn 2:16).
Con esto en mente, pregunto de nuevo: ¿Hay una forma buena de rendir nuestra voluntad esclavizada? La respuesta es simplemente sí, pero surge una pregunta más importante.
¿Ante quién quiero rendir mi voluntad?
Todos las personas del mundo tienen sus voluntades rendidas a algo. Los creyentes rendimos nuestra voluntad de manera consciente, electiva y libre ante el Dios que nos amó y nos hizo libres para que pudiéramos amarlo y disfrutarlo.
Podemos hacer esta elección voluntaria cada día, solo porque Él nos eligió antes para Sí y Su elección nunca fallará. Su elección no solo ha comprado la libertad de nuestra voluntad cautiva, sino que la ha cautivado por medio de Su santa Palabra, y lo seguirá haciendo hasta el día que podamos mirarlo cara a cara.
Como dijo Martín Lutero: «Mi conciencia está cautiva a la Palabra de Dios. No puedo y no voy a retractarme de nada, ya que no es seguro ni correcto ir en contra de la conciencia. No puedo hacerlo de ninguna otra manera; aquí permanezco, que Dios me ayude, amén».
Rendir la voluntad al Señor es un camino que debemos recorrer constantemente. Siempre es buen momento para preguntarnos:
- ¿Realmente tenemos una voluntad rendida ante el Señor?
- ¿Mi conciencia está comprendiendo cada día más quién es el Señor?
- ¿Mis elecciones están orientadas a evidenciar quién es Él?
- ¿La libertad con la que ejerzo mi conciencia electiva me ayuda a amar más la verdad?
Si esta reflexión te invita a rendir más tu voluntad al Señor, déjame compartirte tres elementos importantes en el proceso de la rendición.
Rindamos nuestra voluntad ante el Señor
1. Aprende a rendir tu voluntad al Señor.
Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios;
Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud (Sal 143:10 RV60).
No basta solamente con desear rendir la voluntad al Señor, es necesario ser enseñados por Dios mismo para lograrlo. La rendición de la voluntad no sucede en un solo acto, sino que toma tiempo y aprendizaje. Pero la buena noticia es que Dios siempre está al lado de Sus hijos para enseñarles, tanto de manera teórica como práctica.
Permanecer rindiendo nuestra voluntad a la de nuestro Dios evidencia el poder del evangelio en nosotros
Dios es el maestro por excelencia y quiere que aprendamos cómo rendir nuestra voluntad a Él, siguiendo el ejemplo de Su Hijo. El Señor Jesús aprendió la obediencia en medio de su padecimiento (He 5:8); no porque fuera desobediente, sino para cumplir toda la ley sometiendo Su voluntad a Su Padre en nuestro lugar y para que nosotros podamos obedecer. ¿Cuánto más necesitamos aprender nosotros a someter nuestra voluntad a nuestro Padre celestial?
Hagamos de este punto una oración constante en nuestro tiempo devocional y en el diario vivir: «Padre, enséñame a rendir mi voluntad a Ti».
2. Conoce la voluntad de Dios.
Así pues, no sean necios, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor (Ef 5:17).
No corras: la rendición comienza con el aprendizaje, y continúa con la experiencia vivida de conocer la voluntad de Dios. Entender su voluntad demandará tiempo y contemplación.
Un elemento que define muy bien nuestra actualidad es «la velocidad». Existe una tendencia a considerar que si algo no es rápido o requiere de tiempo, entonces no es óptimo. Lo peor es que parece que los cristianos somos empujados a la insensatez de esta velocidad. Frases como «No lo pienses, solo hazlo» dirigen la voluntad colectiva. Pero nosotros pertenecemos a Jesucristo y debemos hacer uso de la sensatez, de la cual nos ha dotado Dios mismo por Su Santo Espíritu.
Entender la voluntad del Señor (Ef 5:17) es un mandato, y rendir nuestra voluntad a la Suya, aunque requiera tiempo, nos da el entendimiento más que certero y suficiente para continuar nuestra vida de este lado de la eternidad.
3. Permanece en la voluntad de Dios.
Permanezcan en Mí, y Yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco ustedes si no permanecen en Mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en Mí y Yo en él, ese da mucho fruto, porque separados de Mí nada pueden hacer (Jn 15:17).
El verbo «permanecer» tiene la idea de persistir, es decir, quedarse por largo tiempo insistiendo. Los cristianos debemos insistir en practicar la voluntad de Dios porque esta es una evidencia clara de nuestra rendición ante el Señor. Ser enseñados, conocer y permanecer muestran el proceso que conlleva al ejercicio constante de la rendición.
La rendición no es un acto consumado del pasado: debe ser vivido en el aquí y ahora, como preparación para la rendición perfecta que viviremos en el futuro. Además, permanecer rindiendo nuestra voluntad a la de nuestro Dios evidencia el poder del evangelio en nosotros.
¿Por qué no nos rendimos?
Parece que estamos más asombrados por todo lo que nos rodea y hemos soñado tener que por lo asombroso y glorioso que es nuestro eterno Dios. Nuestra voluntad muchas veces es cautivada por deseos fuera de Él. Dejamos de contemplar a la persona de Dios rápidamente, los distractores son cada vez más atractivos, y nuestras quejas por lo que no tenemos son como grandes fortalezas que van haciendo más fuerte la arrogancia de nuestra voluntad.
Pero Dios, quien es rico en misericordia, debido a Su grande amor por nosotros, sigue venciendo con Su voluntad nuestra necia voluntad. Por esa misericordia y gran amor, déjame decirte: «Sí, está permitido rendirse. Ríndete al glorioso Salvador».
Alex Díaz
Fuente de esta noticia: https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/rinde-tu-voluntad-al-senor/
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: https://t.me/prensamercosur Mercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://www.whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1W
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Cuánto sale pintar una casa completa de 100 metros cuadrados
- ★Restauran un palacio histórico junto al Coliseo: el secreto mejor guardado de Roma
- ★“Hola! Chau”, la nueva comedia de Jorge Weller, llega a los cines este jueves
- ★'Stop Killing Games' creará una ONG en Europa y otra en Estados Unidos para frenar la "destrucción de videojuegos"
- ★Los desgarradores gritos de una joven antes de ser asesinada cerca de un club de golf de Ezeiza
