
Foto: Google Street View
Este jueves, los trabajadores de Sabre en Uruguay comenzaron el día diferente. Sin ir a las oficinas de Zonamerica, conectados desde sus casas, muchos esperando una llamada que significaría el fin de su ciclo en la empresa. Un mensaje previo del presidente y CEO de la compañía, Kurt Ekert, había anticipado que habría cambios. Lo que no dijo con precisión era la magnitud de lo que se venía.
Según fuentes cercanas a la empresa consultadas por el diario El Observador, la reestructura alcanzaría a más de 200 personas en Uruguay, lo que representa aproximadamente el 30% de la plantilla local. Desde 2023, cuando Sabre vendió su área de Hospitality, la compañía opera en el país con alrededor de 700 empleados. Consultada sobre el número exacto de afectados, la empresa prefirió no dar cifras concretas.
Lo que sí explicaron desde la multinacional fueron los motivos. En un comunicado, Sabre indicó que su perspectiva para 2026 y 2027 «refleja un programa de compensación de la inflación y un énfasis en operar de manera eficiente, incluido el uso de inteligencia artificial para mejorar nuestra productividad interna». La frase condensa en pocas palabras una tendencia que sacude al sector tecnológico global: hacer más con menos personas, apoyándose en herramientas automatizadas.
La empresa también aclaró que «evalúa de forma continua cómo alinear mejor sus recursos para respaldar su estrategia» y que prevé «mantener sus gastos relativamente estables durante los próximos años«. Aunque no hizo comentarios sobre asuntos específicos de personal, dejó en claro que las decisiones apuntan a «fortalecer el negocio a largo plazo» y a «seguir aportando valor a sus socios«.
El rol de la inteligencia artificial en esta decisión no es menor ni anecdótico. Desde la compañía confirmaron que la incorporación de nuevas tecnologías y, en particular, de la llamada inteligencia artificial agéntica fueron claves en esta definición. Este tipo de IA no solo automatiza tareas repetitivas, sino que es capaz de tomar decisiones, ejecutar procesos complejos y operar con una autonomía que hasta hace poco requería equipos humanos enteros.
Sabre tenía casi 970 empleados en Uruguay. Hoy son menos
En ese sentido, Sabre destacó en su declaración que su foco está en «impulsar un crecimiento disciplinado y sostenible a largo plazo, al tiempo que seguimos invirtiendo en las áreas que más importan a nuestros clientes: el comercio y la venta minorista inteligente, nuestro marketplace abierto y los avances tecnológicos que impulsan al sector de viajes hacia el futuro, como la inteligencia artificial agéntica«. La empresa también señaló que experimentó «un fuerte impulso en el ámbito agéntico, como lo demuestran anuncios recientes como nuestra colaboración con BizTrip AI, así como con PayPal y Mindtrip».
No es la primera vez que Sabre reduce su personal en Uruguay. En 2023, la compañía ejecutó una reducción de entre el 10% y el 15% de su plantilla a nivel global que también golpeó la operación local. En aquel momento, antes de los recortes, la oficina uruguaya contaba con cerca de 970 empleados. Los números nunca volvieron a ese nivel. La pandemia había destruido el negocio de los viajes y la empresa tardó años en recuperar rentabilidad. Sabre emplea hoy alrededor de 9.000 personas en el mundo.
Lo que ocurrió este jueves en Zonamerica no es un hecho aislado. Es parte de una transformación más profunda en la industria tecnológica, donde la inteligencia artificial empieza a redefinir cuántas personas se necesitan para sostener operaciones que antes demandaban cientos de puestos de trabajo. Uruguay, que construyó durante años una reputación como destino atractivo para centros de servicios globales, observa ahora cómo esa ecuación empieza a cambiar. Las empresas siguen aquí, pero con menos gente. Y la tendencia, por ahora, no da señales de revertirse.
Fuente de esta noticias es de LARED21 Diario Digital: Leer más
