
Imagen Cancillería de Colombia
La Unión Europea pone bajo la lupa las elecciones de 2026 en Colombia con una misión histórica de observación
La Unión Europea ha activado una de sus misiones de observación electoral más ambiciosas en América Latina y ya tiene presencia en todo el territorio colombiano. Cuarenta observadores de largo plazo se encuentran desplegados desde esta semana en los distintos departamentos del país para seguir de cerca el desarrollo de las elecciones legislativas del 8 de marzo y las presidenciales del 31 de mayo de 2026, en un proceso que marcará el rumbo político del país en los próximos años.
El despliegue cuenta con el acompañamiento institucional del Ministerio de Relaciones Exteriores, que ha reiterado su respaldo para garantizar que la misión pueda cumplir su mandato con plena independencia y garantías. La presencia europea responde a gestiones diplomáticas iniciadas en junio de 2025, cuando la Cancillería trasladó a la alta representante de la Unión Europea, Kaja Kallas, la relevancia de contar con observación internacional en un año electoral decisivo.
Al frente de la misión está el eurodiputado Esteban González Pons, vicepresidente del Parlamento Europeo, quien presentó oficialmente el inicio de actividades en Bogotá acompañado por el jefe adjunto José Antonio de Gabriel y la analista jurídica Cristina Álvarez. En su primera comparecencia ante la prensa, González Pons destacó los avances observados en los preparativos y envió un mensaje claro sobre el estándar que guiará el seguimiento europeo.
“Para la misión es esencial que el sistema electoral garantice transparencia, que lo consignado en las mesas coincida con lo publicado, que las actas sean accesibles y que cualquier modificación quede registrada”, afirmó, subrayando que la credibilidad del proceso depende de la trazabilidad de cada voto.
La misión opera en Colombia desde finales de enero y permanecerá hasta finales de julio, cubriendo todas las fases del calendario electoral. En total, se prevé la participación de cerca de un centenar de delegados que evaluarán desde la organización administrativa y el marco jurídico hasta la campaña, la jornada de votación y la consolidación de resultados.
El marco institucional de la observación quedó formalizado el 18 de diciembre de 2025, cuando la Cancillería, la Registraduría Nacional del Estado Civil y el Consejo Nacional Electoral suscribieron el acuerdo administrativo con la Delegación de la Unión Europea. El compromiso establece reglas claras para el acceso a la información y el despliegue en terreno, bajo los principios de independencia, imparcialidad y no injerencia.
Las cifras del proceso reflejan su magnitud. Según la Registraduría, 1.250.846 ciudadanos están habilitados para votar en el exterior en las elecciones legislativas. Para la jornada del 8 de marzo se instalarán 1.945 mesas, a las que se suman 1.387 mesas adicionales que funcionarán entre el 2 y el 7 de marzo, distribuidas en 253 puestos de votación en 67 países.
La Unión Europea acumula una amplia experiencia en este ámbito: ha observado más de 200 elecciones en 75 países. En Colombia, su presencia no solo representa un respaldo técnico, sino también un mensaje político de confianza en las instituciones democráticas y en la capacidad del país para celebrar comicios transparentes.
En un contexto regional donde la legitimidad electoral suele estar bajo escrutinio, la misión europea se instala como un actor clave para fortalecer la credibilidad del proceso. Con observadores desplegados de frontera a frontera y un mandato que abarca cada etapa del ciclo electoral, la mirada internacional acompañará a Colombia en una de las citas democráticas más trascendentales de su historia reciente.
