
La conflictividad en el puerto de Montevideo volvió a encender las alarmas del sector exportador. La Unión de Exportadores alertó que las interrupciones en la operativa portuaria están generando perjuicios significativos para la competitividad del país, afectando no solo las exportaciones sino también las importaciones, los servicios logísticos y la confiabilidad de Uruguay como socio comercial.
La advertencia se conoció luego de que un buque cancelara su escala en el Puerto de Montevideo a raíz de un conflicto sindical, lo que dejó contenedores sin embarcar y obligó a reprogramar envíos ya comprometidos con clientes del exterior. “Hay un barco que canceló la entrada al puerto de Montevideo por esta situación de conflicto y quedaron cantidad de contenedores sin poder embarcar”, señaló al Diario La R, Margarita Varela, secretaria ejecutiva de la Unión de Exportadores.
Según explicó, este tipo de situaciones obliga a las empresas a buscar alternativas logísticas en condiciones adversas. “Hay que reprogramar, tratar de buscar otro barco que tenga espacio para cargar esos contenedores y, además, explicarle al cliente por qué no se puede cumplir con el plazo pactado”, afirmó. En un comercio internacional cada vez más exigente, el incumplimiento de los tiempos acordados tiene consecuencias que van más allá del envío puntual.
Margarita Varela, Secretaria Ejecutiva de la Unión de Exportadores.
Un nodo crítico para la economía
El impacto de las interrupciones adquiere una dimensión estructural por el rol central que cumple el puerto en el comercio exterior uruguayo. “Por el puerto de Montevideo sale aproximadamente el 80% de la exportación de los productos uruguayos que van al mundo”, subrayó Varela. Cada día de afectación, agregó, interrumpe una cadena logística compleja y genera distorsiones que se trasladan a toda la economía.
Las consecuencias no se limitan a los bienes exportados. Las medidas también afectan la importación de materias primas necesarias para la producción, el ingreso de bienes terminados, los tránsitos regionales y las exportaciones de servicios logísticos. “La pregunta de fondo es si el país tiene o no un puerto operativo y disponible para la salida y entrada de productos”, sostuvo.
Desde la Unión de Exportadores advierten que no se trata de episodios aislados. Durante 2025, el gremio empresarial registró 36 situaciones de interrupciones en la operativa portuaria, una cifra que califican de “muy alta” y que refleja un problema recurrente. “Es mucho, es un perjuicio muy grande”, señaló Varela, al tiempo que remarcó que la acumulación de conflictos termina erosionando la competitividad del país.
Reprogramaciones, costos ocultos y pérdida de confianza
Uno de los principales efectos de las interrupciones es la necesidad de reprogramar la carga cuando la mercadería no logra subir al buque previsto. Esto implica conseguir espacio en otra embarcación, algo que no siempre es inmediato ni sencillo. “No hay barcos todos los días para todos los destinos y con bodegas suficientes”, explicó la dirigente.
En algunos casos, la mercadería permanece detenida en contenedores durante semanas. Durante las interrupciones más prolongadas del año pasado, hubo cargas que llegaron a estar hasta un mes en el puerto de Montevideo. Aunque el puerto no haya estado paralizado todo ese tiempo, la pérdida del espacio originalmente reservado genera un efecto dominó difícil de revertir.
A estos inconvenientes se suman costos menos visibles, pero igualmente relevantes: trabajos que deben repetirse para reembarcar la mercadería, mayores gastos logísticos y administrativos, y, sobre todo, la pérdida de confianza de los clientes. “Parte del impacto no es fácil de medir porque tiene que ver con la credibilidad: cumplir con lo prometido, en tiempo y forma”, advirtió Varela.
En el caso de productos perecederos, el perjuicio puede ser directo y cuantificable si la mercadería se deteriora y se pierde. Pero en la mayoría de los casos, el daño es más difuso y se expresa en relaciones comerciales debilitadas y oportunidades de negocio que no vuelven a concretarse.

Decisiones de las navieras y riesgo de quedar fuera de ruta
El transporte marítimo opera con cronogramas estrictos y rutas diseñadas al minuto. Las navieras planifican con precisión el ingreso a los puertos, la descarga, la carga y la partida hacia el siguiente destino. Cuando estos tiempos no se cumplen, deben tomar decisiones que no siempre favorecen a puertos con alta conflictividad.
“Si un barco tiene reservado un espacio en Montevideo y recibe el anuncio de que ese día no habrá operativa, debe decidir si espera —con el costo que eso implica— o si saltea el puerto para cumplir con su cronograma”, explicó Varela. En muchos casos, la opción es seguir de largo, lo que deja a la carga uruguaya sin salida.
La concentración de las líneas marítimas a nivel internacional y la ubicación geográfica del país son factores que Uruguay no puede modificar. “Lo que sí depende de nosotros es tener las mejores condiciones de funcionamiento portuario para que las líneas tengan interés en venir y para que la carga sea eficiente, ágil y segura”, sostuvo.
Competencia regional y global
Tradicionalmente, el puerto de Montevideo compite con otros puertos de la región, como Buenos Aires, por la atracción de buques y la concentración de cargas. Sin embargo, desde la Unión de Exportadores plantean que el análisis debe ser más amplio.
“También competimos con puertos de países como Australia y Nueva Zelanda, desde donde se embarcan productos que compiten con los uruguayos, como la carne, los lácteos o la lana”, señaló Varela. En ese contexto, factores como el tiempo de tránsito hasta mercados clave —por ejemplo, China—, el costo del flete y la confiabilidad del sistema logístico son determinantes.
Un exportador puede ofrecer un producto de excelente calidad, sostenible y trazable, pero si no llega en tiempo y forma, la corriente de negocios se vuelve inviable. “Nuestro competidor que está más cerca del mercado y no tiene estas dificultades queda en mejores condiciones”, advirtió.
Diálogo con el gobierno y expectativas a futuro
La Unión de Exportadores aseguró que el tema ha sido planteado de forma permanente ante el actual gobierno y ante otros actores públicos y privados de la cadena logística. Según Varela, el planteo fue recibido y existe un compromiso oficial de trabajar para mejorar la competitividad y la conectividad del puerto.
El desafío cobra mayor relevancia en un escenario de apertura de oportunidades comerciales, como las que podría generar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. “Para aprovechar esas oportunidades, una de las condiciones es tener cómo llegar a esos mercados de manera eficiente”, afirmó la dirigente.
Actualmente, Uruguay exporta a unos 170 mercados, en su mayoría a través del transporte marítimo. Garantizar una operativa portuaria previsible y confiable aparece, para el sector exportador, como una condición indispensable para sostener y ampliar esa inserción internacional.
Desde la gremial empresarial aseguran que seguirán trabajando con foco en la medición, el análisis y la propuesta. “Nuestro rol es aportar información, relevamientos y datos de impacto para que quienes toman decisiones puedan encontrar mejores soluciones”, concluyó Varela.
Marcelo Falca
Fuente de esta noticia: https://grupormultimedio.com/conflictos-en-el-puerto-de-montevideo-generan-graves-distorsiones-y-erosionan-la-competitividad-exportadora-id186484/
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: Telegram Prensa Mercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: https://t.me/prensamercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://www.whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1W
