
El Instituto Social del Mercosur se consolida como uno de los pocos espacios técnicos del bloque dedicados exclusivamente a la dimensión social de la integración. En un contexto regional marcado por el aumento de la pobreza —que supera el 30 % en algunos países— el ISM apuesta a la tecnología como herramienta para diseñar políticas públicas más eficaces.
Desde el plano tecnológico, el Instituto ha desarrollado sistemas de información social regional que permiten comparar indicadores de pobreza, empleo, acceso a salud y educación. Estas plataformas facilitan el análisis de datos y la evaluación de políticas, aunque su impacto depende de la voluntad política de los gobiernos nacionales para aplicar las recomendaciones.
El enfoque humanitario es central: la integración regional carece de legitimidad si no mejora la vida cotidiana de la población. El ISM insiste en que la tecnología debe estar al servicio de la inclusión social, no del ajuste fiscal ni de la reducción del Estado. El riesgo, advierten expertos, es que el discurso técnico oculte decisiones políticas que profundicen la desigualdad.
