
El Bizcocho rompe el techo del Falla: ‘Ssshhhhh!!!’ gana el COAC 2026. Premios, puntos, orden y fallo con Bienvenido, Pardo y Gago a detalle.
La final del COAC 2026 dejó un vuelco que ya suena a fecha marcada: la chirigota ‘Ssshhhhh!!!’, firmada por Antonio Álvarez ‘Bizcocho’ y esta vez en tándem con Pablo de la Prida, se llevó el primer premio y rompió una barrera que parecía eterna en el Gran Teatro Falla: es la primera chirigota sevillana que gana el concurso en la historia del certamen. La madrugada del sábado, con el teatro ya en modo resistencia —ojeras, cafés, butacas que crujen—, el fallo se anunció cerca de las 7:00 tras una final larguísima, y la imagen fue esa: un Falla que pide “ssshhh” mientras se ríe a carcajadas.
El mapa completo de ganadores también quedó nítido y con nombres propios: en comparsas, Jesús Bienvenido revalidó el mando con ‘DSAS3’ y firmó su segundo primer premio consecutivo; en coros, ‘El sindicato’ dio a Julio Pardo Carrillo (Julio Pardo júnior) su primera victoria como autor en solitario tras la muerte de su padre en 2023; en cuartetos, la hegemonía de Ángel Gago y Miguel Ángel Moreno siguió intacta con ‘¡Que no vengan!’, un octavo primer premio que confirma un dominio difícil de discutir cuando el escenario aprieta de verdad. Y, como guinda fuera de categorías, la Aguja de Oro al mejor tipo fue para la comparsa ‘Los locos’ (la Comparsa de la Cantera), de Sergio Guillén ‘El Tomate’ y Antonio Jesús Pérez ‘Piru’, que se quedó a las puertas del cuadro de honor con un quinto puesto.
La noche del fallo: una final de 10 horas y media que no perdona
La final del Falla empezó el viernes 13 de febrero a las 20:00 y se estiró durante 10 horas y media hasta que el jurado soltó el veredicto ya con el sábado bien entrado. Ese maratón no es un detalle pintoresco: condiciona. Cambia la forma de escuchar, de entrar en un pasodoble, de aguantar un cuplé, de medir una parodia en cuartetos cuando la madrugada muerde. El concurso se organizó en cuatro bloques, con una agrupación de cada modalidad por tramo, hasta completar 15 actuaciones: cuatro coros, cuatro chirigotas, cuatro comparsas y tres cuartetos. Y esa arquitectura, en Cádiz, importa casi como el repertorio: el orden de actuación, el “te toca a tal hora”, el cansancio acumulado, el momento exacto en que el teatro se recalienta o se enfría.
El primer bloque abrió con ‘El sindicato’ (coro) y, justo después, entró la chirigota ‘Los que van a coger papas’ de José Guerrero Roldán ‘Yuyu’, que se presentó con un cónclave como tipo y una puesta en escena que, incluso antes de cantar, ya estaba dando tema de conversación. En comparsas arrancó ‘Los invisibles’, de Manuel Cornejo, y el primer cuarteto en pisar la final fue ‘Los latin king de la calle Paskin’, con la cantera apretando fuerte. Ese arranque no fue tímido: fue como poner el termómetro en el punto exacto en que el Falla se decide entre fiesta y examen.
El segundo bloque trajo el coro ‘Las mil maravillas’, la chirigota fenómeno ‘Una chirigota en teoría’ (con su Stephen Hawking convertido en personaje de carne y hierro), la comparsa ‘El patriota’ desde Alcalá de Guadaíra con Blas Infante como bandera, y el cuarteto ‘¡Que no vengan!’, que ya venía con aura de favorito por pura trayectoria. El tercer bloque, ya en zona de madrugada, colocó al coro ‘ADN’, a la chirigota ‘Ssshhhhh!!!’, a la comparsa ‘Los humanos’ de Antonio Martínez Ares y al cuarteto ‘Crónica de una muerte más que anunciada’, que llevaba la Pasión a su terreno con parodia rimada. Y el cuarto bloque cerró con el coro ‘La esencia’, la chirigota ‘Los Amish del mono, fuimos a por piononos (La decepción)’ y, como broche final de repertorio, ‘DSAS3’. El teatro acabó la noche como se acaban las noches grandes en Cádiz: con el cuerpo rendido y la cabeza encendida.
‘Ssshhhhh!!!’, el golpe sevillano que ganó en Cádiz sin pedir permiso
Lo histórico se entiende mejor cuando se aterriza en lo concreto: ‘Ssshhhhh!!!’ ganó la final de chirigotas con 944,57 puntos, por delante de ‘Los Amish del mono, fuimos a por piononos (La decepción)’ (916,15), ‘Una chirigota en teoría’ (910,14) y ‘Los que van a coger papas’ (904,65). Esa distancia no es un suspiro: es una victoria con margen, de las que dejan menos espacio para el “fue por un pelo”. Pero el impacto real no fue solo el número; fue el símbolo. Una chirigota sevillana levantando el primer premio en el Falla no se parece a un simple “ganó tal agrupación”: se parece más a una puerta que llevaba años cerrada y que, de repente, cede.
El Bizcocho llevaba tiempo rondando la parte alta, acercándose a finales, afinando ese equilibrio delicado entre el disparate y el mensaje, entre el chiste que entra fácil y el remate que, si se mira bien, muerde. Este año, además, se juntó con Pablo de la Prida y el resultado tuvo algo de alianza estratégica sin perder alma. No fue “vamos a hacer algo para gustar a Cádiz”; fue más fino: entender el teatro y tocar la tecla del Falla con un tipo que mezclaba solemnidad y guasa sin que chirriara.
Saetas en febrero: el tipo, el balcón y el “ssshhh” como coro del patio de butacas
El tipo fue una idea con atmósfera, no solo un disfraz: saeteros y penitentes en pleno febrero, un balcón privilegiado sobre las tablas, y el público metido en el juego pidiendo silencio —ese “ssshhh” repetido como si fuera parte del repertorio— cuando aparecían los nazarenos. La chirigota empezó la actuación con un arranque sin hablar, en clave de escena, y desde ahí fue colocando golpes con intención. Hubo incluso una queja escénica dirigida al jurado, una forma de decir “aquí estamos” sin decirlo literal, y una alusión velada a polémicas recientes del concurso que el teatro captó al vuelo, con esa rapidez gaditana para pillar referencias en el aire.
En los pasodobles aparecieron varias capas. En el primero, con sorna, describieron estilismos modernos que no les convencen para acabar defendiendo el bigote clásico y rematar con un giro que se reía también de ellos mismos: el chiste que cierra el círculo y evita el sermón. En el segundo, arrancaron con humor absurdo sobre lo que cuesta un seguro de vida y terminaron girando hacia la crítica política, mezclando dardos al Gobierno de Pedro Sánchez y a la ultraderecha en el mismo quiebro, sin ponerse solemnes, con la chirigota haciendo lo que mejor sabe cuando se pone seria: decirlo cantando y que parezca que no pesa… hasta que pesa.
Esa mezcla —escena, tempo, letra, estribillo que se pega— fue la autopista hacia el premio. Y además hubo un detalle muy de final del Falla: el guiño al “vecino” del balcón, un papa como referencia a la chirigota del Yuyu, que había ajustado su escenografía horas antes. La final del COAC tiene eso: se compite y, a la vez, se conversa entre agrupaciones, como si el teatro fuera una plaza cerrada donde todo el mundo escucha lo que el otro acaba de hacer.
Los otros podios de chirigotas: amish, Hawking y un cónclave con el Yuyu
La segunda posición fue para Alejandro Pérez ‘Peluca’, que venía de ganar el año anterior y volvió a colarse arriba con sus amish de Wisconsin celebrando el Rumspringa y aterrizando en Cádiz como quien se baja del avión con cara de “¿y esto qué es?”. El repertorio tuvo ese sello suyo de pasodobles reflexivos, un estribillo casi trabalenguas que se convirtió en reto colectivo, y una puesta en escena que fue evolucionando fase a fase. No ganó, pero quedó muy arriba, con 916,15 puntos, y eso, en un año con “historia” por delante, no es poca cosa.
El tercer puesto fue para ‘Una chirigota en teoría’, la agrupación de Miguel Ángel Llull que se viralizó con un tipo basado en Stephen Hawking: sillas motorizadas, habla robotizada, fidelidad al personaje sin romperlo en ningún momento. La propuesta jugó con el humor y con el riesgo de no salirse del papel ni un segundo, algo que en chirigotas puede ser oro o puede ser trampa. Cerró con 910,14 puntos, y dejó una imagen muy comentada: esas sillas que, tras carnaval, se planteó ceder a personas que las necesiten, un gesto que le añadió otra capa al ruido mediático que ya traían.
Y en cuarto lugar quedó ‘Los que van a coger papas’ del Yuyu, con 904,65 puntos, pero con momentos que van más allá del puesto. Uno de ellos fue el gesto del propio Yuyu al terminar su actuación: besó el escenario del Falla, un beso que desató especulaciones sobre una despedida, sobre el cansancio acumulado, sobre si esa final era “la última”. Él lo explicó después como un gesto simbólico, casi papal, coherente con el tipo del cónclave. Lo importante aquí no es la rumorología: es que el carnaval también se escribe con pequeños gestos físicos que el teatro guarda como si fueran fotos.
‘DSAS3’: Bienvenido gana otra vez y la sanidad entra en el repertorio sin anestesia
En comparsas, ‘DSAS3’ se llevó el primer premio con 998,29 puntos y confirmó algo que en Cádiz se mide con lupa: repetir arriba no es casualidad, es oficio. Jesús Bienvenido volvió a imponerse por segundo año consecutivo y, de paso, dejó a Antonio Martínez Ares en segundo lugar con ‘Los humanos’ (991,78), en una pelea que ya tiene sabor de duelo contemporáneo. Detrás quedaron ‘El patriota’ (934,97) y ‘Los invisibles’ (932,96), dos comparsas con perfiles distintos pero con un denominador común: repertorios con intención, no solo con afinación.
El título ‘DSAS3’ juega con esa lectura casi inevitable: el SAS (Servicio Andaluz de Salud) metido dentro del nombre, como si la comparsa ya avisara antes de cantar. El repertorio se centró en el deterioro percibido de la sanidad pública, en las listas de espera, en la sensación de “esperar para todo” y en fallos concretos que han generado debate, como los cribados relacionados con el cáncer de mama. En una final donde el teatro lleva horas escuchando letras, que una comparsa consiga clavar un tema social sin que el público desconecte es, en sí, una victoria previa a la victoria.
El castigo de los cinco puntos y el cronómetro que también compite
A ‘DSAS3’ la acompañó durante el concurso un dato que parecía veneno: una sanción de cinco puntos por excederse del tiempo máximo de actuación en preliminares. El exceso fue de 44 segundos y 57 centésimas sobre el límite reglamentario de 30 minutos, y la penalización se aplicó como marca el reglamento: un punto por cada vocal del jurado. En cualquier otro año, con diferencias mínimas, ese castigo podría haber sido decisivo. Este año, aun con esa losa, ganó. Y eso explica mejor que cualquier adjetivo lo que valoró el jurado: el conjunto del repertorio fue tan sólido que resistió incluso un recorte oficial.
Bienvenido, además, jugó con un ritmo escénico muy marcado, casi de urgencia medida: letras que van al grano, melodías que sostienen, golpes que no se alargan por gusto. En una comparsa, donde la emoción puede invitar a recrearse, esa contención también cuenta. La sanción quedó como anécdota amarga; el primer premio, como confirmación.
Ares, Infante y los “invisibles”: el resto del cuadro de honor con nombres y puntos
El segundo premio de comparsas fue para Antonio Martínez Ares con ‘Los humanos’, una vuelta potente tras un año de ausencia por problemas de salud, con un tipo de anciano que pretende recordar la humanidad perdida en una sociedad polarizada. Ares no necesita presentación en Cádiz: empezó en 1984, suma una trayectoria legendaria y ha ganado en múltiples ocasiones. Aquí se quedó en 991,78 puntos, muy cerca del primero, y eso también habla del nivel de la final.
El tercer puesto, ‘El patriota’ (934,97), fue una de las sorpresas grandes: comparsa sevillana de Alcalá de Guadaíra, con Blas Infante como personaje central, una autoría compartida entre Francisco Jesús Gómez León y Francisco Javier Ramos Rueda, y música con firma de Juan Manuel Moreno Gandul. El tipo, el andalucismo de fondo y la puesta en escena construyeron un relato que se coló en la final con fuerza, rompiendo también, a su manera, esa idea de que el Falla es un club de acceso restringido.
Y el cuarto lugar fue para ‘Los invisibles’ de Manuel Cornejo, con 932,96 puntos, una comparsa joven que volvió a una final tras un estreno fuerte en 2023 y que este año representó a chicos introvertidos que encuentran en el carnaval una salida a la indiferencia. Es un tipo que funciona porque es reconocible sin caer en cliché, y porque el escenario lo amplifica: de pronto, los “invisibles” ocupan el centro del foco.
Coros: ‘El sindicato’ gana y Julio Pardo júnior firma su primer gran golpe en solitario
En coros, el primer premio fue para ‘El sindicato’ con 957,86 puntos, y el dato relevante no se queda en el título: Julio Pardo Carrillo lo logra por primera vez como autor en solitario tras la muerte de su padre, Julio Pardo, en 2023, una figura fundamental en la historia reciente del coro. El grupo, además, no se limitó a heredar: planteó un tipo con lectura clara, ‘Comisiones Copleros’, como si el coro se convirtiera en un sindicato de trabajadores de una “factoría de coplas” que se organiza para defender derechos, oficio y esencia del concurso. Ese juego de espejo —cantar sobre el propio trabajo de cantar— puede sonar arriesgado; aquí salió redondo.
La autoría se completó con Antonio Rivas y Antonio Pedro Serrano ‘Canijo de Carmona’, y el resultado tuvo ese punto de coro clásico con guiños contemporáneos, un equilibrio que en Cádiz se valora porque el coro, más que ninguna modalidad, vive entre tradición y reinvención. Ganar con 957,86 en un año tan competido lo dice todo: no fue un premio de inercia, fue un premio de repertorio.
El segundo premio fue para ‘La esencia’ con 944,43 puntos, del dúo Pedrosa y David Fernández, este año con colaboración de Enrique García Rosado ‘Kike Remolino’. El propio título ya era declaración de intenciones: recuperar la esencia del coro, el tango con pegada, la calle dentro del teatro. El tercero fue ‘Las mil maravillas’ con 927,83, el coro de los Estudiantes que defendía galones y que este año se metió en la piel de Alí Babá y sus ladrones para convertir la “cueva” en metáfora de Cádiz. Y el cuarto quedó para ‘ADN’ con 915,64, el coro de Luis Rivero, asentado en finales desde hace años y con un repertorio centrado en los elementos fundamentales y rasgos distintivos de Cádiz, como si el coro quisiera decir: aquí está el código genético de la ciudad, cantado a compás.
Cuartetos: el Everest del Gago, otra vez arriba, y el debate eterno del horario
En cuartetos ganó ‘¡Que no vengan!’ con 910 puntos, y el titular aquí también tiene doble fondo: la modalidad volvió a quedar en manos de Miguel Ángel Moreno y Ángel Gago, que ya no ganan “un año sí y otro también”, sino que sostienen una hegemonía que se ha convertido en referencia. El grupo cumplía 20 años desde aquel ‘Un cuarteto con gancho’ que les dio el primer premio en 2006, y este de 2026 fue, según el recuento, su octavo primer premio. En un concurso que castiga el exceso y premia la precisión, repetir así es un argumento en sí mismo.
El tipo y la parodia volvieron a girar alrededor de una idea que ellos han convertido en lema: que al COAC deberían venir quienes estén bien preparados. Este año lo llevaron a un Everest masificado, con la comedia construida desde la imagen de “todo el mundo quiere subir” aunque no tenga equipo, oxígeno ni piernas. Funciona porque es chiste y, a la vez, espejo del propio concurso: el Falla como cima a la que se llega con trabajo… o no se llega. En final, cuando el teatro está cansado, el cuarteto necesita un ritmo quirúrgico. Si se cae un gag, se nota; si una pausa se alarga, se muere. Aquí no se murió.
El segundo premio fue para ‘Crónica de una muerte más que anunciada’ con 878,30 puntos, un cuarteto que recuperó el estilo clásico con parodia rimada y relectura de la Pasión, jugando con la sencillez como fortaleza. El tercero fue ‘Los latin king de la calle Paskin’ con 839,20, cantera con dirección de Manu Peinado, una “banda callejera” de ficción que enganchó por frescura y golpes que provocaban ese “uuu” de asombro tan de patio de butacas. Tres cuartetos, tres tonos, y un tema de fondo que volvió a aparecer en las conversaciones de pasillo y en las retransmisiones: el orden de actuación. La modalidad suele caer a horas criminales, cuando el cuerpo ya pide cama y el teatro está en otra fase. Este año, otra vez, el debate quedó servido: si el cuarteto se juega el tipo a las tantas, no compite en igualdad emocional. Aun así, ganó quien supo atravesar ese barro sin perder la risa.
Del teatro a la calle: un Carnaval que arranca con una frontera menos
El COAC 2026 no se entiende solo por el listado de premios; se entiende por la sensación de cambio que deja el primer premio de ‘Ssshhhhh!!!’. Cádiz sigue siendo Cádiz, el Falla sigue siendo el Falla, pero el concurso acaba de admitir —con un primer premio, que es la forma más clara de admitir algo— que el talento de fuera puede entrar hasta la cocina del templo sin desnaturalizarlo. No es una “apertura” abstracta: es un hecho con nombre, con puntos y con un tipo que ya está pegado a la memoria del concurso.
Los números redondean la historia con precisión: chirigotas, ‘Ssshhhhh!!!’ (944,57) por delante de ‘Los Amish…’ (916,15), ‘Una chirigota en teoría’ (910,14) y ‘Los que van a coger papas’ (904,65); comparsas, ‘DSAS3’ (998,29) por delante de ‘Los humanos’ (991,78), ‘El patriota’ (934,97) y ‘Los invisibles’ (932,96); coros, ‘El sindicato’ (957,86) por delante de ‘La esencia’ (944,43), ‘Las mil maravillas’ (927,83) y ‘ADN’ (915,64); cuartetos, ‘¡Que no vengan!’ (910) por delante de ‘Crónica de una muerte más que anunciada’ (878,30) y ‘Los latin king de la calle Paskin’ (839,20). Esa tabla, escrita en frase, resume el veredicto sin quitarle música.
Y alrededor, detalles que completan el cuadro: un concurso que este año contó con 180 agrupaciones inscritas sumando categorías (adultos, infantiles y juveniles), una final que se repartió en 15 pases y una Aguja de Oro que premió el valor del tipo en ‘Los locos’. El teatro ya dio su dictamen; ahora la fiesta hace lo suyo. En Cádiz, cuando el Falla se apaga a esa hora imposible, el Carnaval no termina: cambia de escenario, y eso también forma parte del mismo relato, el de siempre… con una novedad grande, muy grande: Sevilla ya tiene un primer premio de chirigotas en el COAC.
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Este artículo ha sido redactado basándose en información procedente de fuentes oficiales y confiables, garantizando su precisión y actualidad. Fuentes consultadas: RTVE, Telecinco, Diario de Cádiz, El País, Cadena SER.
Alessandro Elia
Fuente de esta noticia: https://donporque.com/chirigota-del-bizcocho-hizo-historia-en-el-coac-2026/
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