
HARD SKILLS, SOFT SKILLS Y ULTRA SOFT SKILLS EN LA FORMACIÓN HUMANA Y PROFESIONAL.
En un mundo laboral cada vez más cambiante, tecnológico y exigente, ya no basta con “saber hacer”. Hoy también importa profundamente cómo se es, cómo se responde ante la presión y cómo se construyen relaciones saludables en los entornos personales, académicos y profesionales. En este contexto, surge la necesidad de comprender tres niveles de habilidades que estructuran el desarrollo integral del ser humano: las habilidades duras (hard skills), las habilidades blandas (soft skills) y las habilidades ultra blandas o profundas.
- Habilidades duras (Hard Skills): el saber técnico
Las habilidades duras son los conocimientos técnicos, específicos y medibles que una persona adquiere a través de la educación formal, la capacitación y la experiencia práctica. Son las competencias que tradicionalmente se evalúan en hojas de vida, certificaciones y títulos académicos.
Ejemplos comunes de hard skills incluyen:
Manejo de software especializado (Excel, SPSS, AutoCAD, MetaTrader, etc.).
Conocimiento de idiomas.
Programación, análisis de datos, contabilidad.
Técnicas específicas de un oficio o profesión.
Procedimientos clínicos, educativos o administrativos.
Estas habilidades permiten ejecutar tareas concretas y cumplir con los requisitos técnicos de un cargo. Son indispensables para acceder al mercado laboral, pero por sí solas no garantizan un desempeño sostenible ni relaciones laborales sanas.
- Habilidades blandas (Soft Skills): el saber relacionarse
Las habilidades blandas corresponden a los rasgos interpersonales, sociales y comunicativos que determinan cómo una persona interactúa con otras y cómo se desenvuelve en equipos de trabajo. No son fácilmente cuantificables, pero influyen directamente en el clima laboral, el liderazgo, la resolución de conflictos y la productividad colectiva.
Entre las soft skills más relevantes se encuentran:
Comunicación asertiva.
Trabajo en equipo.
Liderazgo.
Empatía.
Gestión del tiempo.
Capacidad de negociación.
Resolución de conflictos.
Las organizaciones han descubierto que muchas crisis laborales no surgen por fallas técnicas, sino por fallas relacionales y emocionales: dificultades para comunicarse, manejar el estrés, trabajar bajo presión o adaptarse a la diversidad de personalidades. Por eso, las soft skills se han convertido en un criterio clave de empleabilidad y ascenso.
- Habilidades ultra blandas o profundas: el saber ser
Más allá de lo técnico y lo interpersonal, existe un nivel más profundo de competencias internas que sostienen todo el desarrollo humano: las habilidades ultra blandas o habilidades profundas. Estas se relacionan con el mundo interno de la persona, su relación consigo misma y su capacidad de autorregulación emocional y mental.
Aquí se incluyen competencias como:
Inteligencia emocional.
Autoconocimiento.
Resiliencia.
Regulación emocional.
Adaptabilidad al cambio.
Sentido de propósito.
Conciencia de límites personales.
Capacidad de autoobservación y aprendizaje interno.
Estas habilidades no se adquieren únicamente con cursos técnicos, sino a través de procesos de desarrollo personal, acompañamiento psicológico, reflexión consciente y experiencias de vida. Son fundamentales porque determinan cómo una persona:
Responde al fracaso.
Maneja la frustración.
Se adapta a contextos de incertidumbre.
Sostiene su bienestar mental.
Construye una identidad profesional sana.
En entornos de alta exigencia emocional (como la educación, la salud, el trabajo comunitario o el liderazgo social) estas habilidades profundas marcan la diferencia entre el desgaste crónico y la sostenibilidad humana del desempeño profesional.
Integración de los tres niveles: una visión de desarrollo integral.
El verdadero desarrollo humano y profesional ocurre cuando se integran los tres tipos de habilidades:
Las hard skills permiten hacer.
Las soft skills permiten convivir y colaborar.
Las ultra soft skills permiten sostenerse internamente y evolucionar.
Una persona puede ser altamente competente técnicamente, pero si carece de habilidades emocionales profundas, puede experimentar burnout, conflictos constantes o bloqueo ante el cambio. Del mismo modo, alguien con gran inteligencia emocional, pero sin competencias técnicas tendrá dificultades para materializar su potencial en contextos productivos.
Implicaciones para la educación y el desarrollo social.
Este enfoque integral invita a replantear los modelos de formación en escuelas, universidades, empresas y proyectos comunitarios. Ya no se trata solo de transmitir contenidos, sino de formar personas completas, capaces de:
Aprender continuamente.
Regular sus emociones.
Construir relaciones sanas.
Afrontar contextos adversos con resiliencia.
Desarrollar un proyecto de vida con sentido.
Invertir en el desarrollo de habilidades profundas no es un lujo, sino una estrategia preventiva en salud mental, convivencia social y sostenibilidad laboral. Especialmente en contextos de vulnerabilidad social, estas competencias internas se convierten en una base protectora para la infancia, la adolescencia y la vida adulta.
Las habilidades duras abren puertas, las habilidades blandas permiten caminar con otros, pero las habilidades ultra blandas sostienen el equilibrio interno para no perderse en el camino. En una sociedad marcada por el cambio acelerado, el desarrollo humano integral no puede prescindir de ninguna de estas dimensiones. Formar competencias técnicas sin conciencia emocional es formar estructuras sin cimientos. El verdadero crecimiento ocurre cuando el saber hacer, el saber convivir y el saber ser se articulan en una misma persona.
“Que no haya divisiones entre vosotros, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.” 1 corintios 1:10
Te ofrezco acompañamiento profesional en:
Terapia individual: manejo emocional, ansiedad, autoestima, duelos y crecimiento personal.
Terapia de pareja: fortalecimiento del vínculo, comunicación y resolución de conflictos.
Apoyo corporativo: programas de bienestar laboral, gestión emocional y mejora del clima organizacional.
Capacitación en habilidades blandas: liderazgo empático, comunicación asertiva, inteligencia emocional y trabajo en equipo.
Dra. Elizabeth Rondón. Especialista en bienestar emocional, relaciones humanas y desarrollo organizacional.
Tlf. +57 3165270022
Correo electrónico: Elizabethrondon1711@gmail.com
