
CAF lideró un diálogo entre productores, FAO y especialistas, poniendo en valor los pastizales, el rol de la mujer y el modelo cooperativo como respuesta a la paradoja de producir cuidando.
En el marco de la feria Agro en Punta 2026, la Confederación de Cooperativas Agrarias Federadas (CAF) organizó un panel de alto nivel que trascendió la mera discusión técnica para convertirse en un llamado a la reflexión y a la acción. Bajo el título “Cuidar y Producir: El Rol del Campo Natural y las Cooperativas”, el evento sirvió como plataforma para conectar las políticas globales de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) con la realidad concreta de los productores uruguayos, en un año marcado por dos declaraciones internacionales cruciales: el Año Internacional de los Pastizales y Pastores y el Año Internacional de la Mujer en la Agricultura.
La apertura estuvo a cargo de Gonzalo May, oficial de la FAO, quien en una intervención concisa y poderosa estableció el marco conceptual. “Nos desafían con una paradoja: algo que en principio parece contrario a la lógica: cuidar y producir”, afirmó May, vinculando esta tensión directamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Subrayó que el modelo de desarrollo ya no puede ignorar los límites planetarios, recordando los compromisos ambientales asumidos por Uruguay, como las convenciones de Río sobre cambio climático, biodiversidad y desertificación.
May no eludió la crisis del multilateralismo, pero destacó que, pese a las dificultades, los países siguen construyendo hojas de ruta comunes, como el Decenio de la Agricultura Familiar y el Decenio de la Restauración de Ecosistemas. Con un dato contundente, llevó la discusión a la realidad más cruda: a nivel global, 700 millones de personas padecen hambre y 2300 millones sufren inseguridad alimentaria. “En Uruguay, en 2025, el 13% de los hogares tiene algún nivel de inseguridad alimentaria grave o moderada. Eso es mucha gente, y es una bofetada al concepto de cuidar y tener una sociedad con desarrollo”, sentenció, estableciendo así la urgencia de la discusión.
En este contexto, presentó a las cooperativas no como un actor más, sino como una parte fundamental de la solución. “El lema del pasado Año Internacional de las Cooperativas era ‘Las cooperativas producen futuro’. Integran desde sus fundamentos la lógica empresarial con la equidad social y la protección ambiental. Son un modelo de gestión democrática e inclusiva inserto en el territorio”, recalcó, pasando la posta a quienes viven y trabajan la tierra.
La voz de la tierra: productores frente al campo natural
La conducción del panel la tomó Marcelo Pereira Machín, especialista en campo natural, quien con la mirada serena que –bromeó– le da su nueva condición de abuelo, presentó a los tres productores invitados. “De esto y de las herramientas cooperativistas vamos a estar hablando hoy a través de la opinión y vivencia de productores”, anunció, antes de ceder la palabra.
El primero en intervenir fue Álvaro Mentes, productor de basalto y expresidente de Calsal. Lejos de una visión romántica, Mentes ofreció una perspectiva ecosistémica profunda. “Cuando pensamos en campo natural pensamos en el pasto. Pero no son solo pastos”, explicó. Describió un mundo complejo y en gran parte desconocido que habita bajo la superficie: “un corazón” formado por cientos de miles de especies de bacterias, hongos, arqueas y protozoarios. Alertó que prácticas como la fertilización intensiva, al favorecer solo ciertos microorganismos, pueden estar perjudicando el equilibrio de este sistema vital.
“La agricultura ya está sintiendo el impacto. Cada vez hay que fertilizar más, con productos más complejos, porque consumimos lo que la tierra tenía”, advirtió. Para Mentes, el riesgo de mantener un sistema productivo basado únicamente en insumos es “demasiado grande”. Su llamado fue a investigar y entender lo que pasa “por abajo de la tierra”, gestionando el campo natural para evitar que sea la propia naturaleza la que ponga un límite abrupto a la producción.
A continuación, José Eduardo Berrejillo, productor de ciclo completo y presidente de Calai, abordó la discusión desde una perspectiva más pragmática y conceptual. Lo primero que destacó fue la ambigüedad del término “campo natural”. “Todos sabemos que cuando llenamos el casillero de la declaración jurada somos bastante flexibles”, admitió, señalando que esta falta de definición clara complica cualquier intento de regulación normativa específica.
Sobre el lugar del campo natural en su sistema productivo, fue categórico: es esencial. Representa el 80% de su área de pastoreo, un recurso resiliente y relativamente barato. Sin embargo, aclaró que no hay contradicción, sino complementariedad, con las pasturas mejoradas. “La incorporación de pasturas mejoradas me permite hacer un mejor uso del campo natural, manejando el pastoreo de forma más racional”, argumentó, desmitificando la idea de un conflicto inevitable entre conservación y productividad.
Su reflexión final apuntó al corazón del debate sobre la conservación: “Nosotros, ganaderos, trabajamos en la preservación de recursos que esperamos perduren en el tiempo. No tenemos vocación de depredadores; más bien somos custodios temporales de un recurso que en realidad pertenece al colectivo”. Planteó así el desafío de encontrar mecanismos sociales y económicos que compatibilicen la producción necesaria con la conservación de un bien común.
La mirada cooperativa y el rol de la mujer
Cerró el panel Sofía Fossati, productora de la zona de La Paloma, en suelos de arenisca, dedicada a la cría de ciclo completo con ovinos para control de cenizos. Fossati, quien representó a CAF en la Mesa de Ganadería de Campo Natural, explicó la importancia estratégica de esta participación. “CAF es una agremiación con más de 40 años de trayectoria y cerca de 10.000 socios, no solo ganaderos, sino también viticultores, fruticultores, lecheros y agrícolas”, detalló.
Esta diversidad, sumada a su constancia en el diálogo público-privado, posiciona a CAF como un referente institucional único. Para Fossati, la Mesa de Ganadería es crucial porque es el espacio donde se construyen las políticas que afectan directamente al sector. “La mesa es el lugar donde se recogen las propuestas, donde se debate y donde se puede incidir para que las herramientas que se diseñan sean prácticas y efectivas para el productor”, afirmó. Su intervención subrayó el poder de la acción colectiva organizada, un pilar fundamental del modelo cooperativo.
Un llamado a la acción colectiva y consciente
El evento de CAF en Agro en Punta 2026 logró tejer un discurso coherente y potente que viajó desde los foros globales de la ONU hasta las particularidades de los suelos uruguayos. La “paradoja de cuidar y producir” se desmenuzó para revelar no una oposición, sino una interdependencia necesaria. Se destacó que Uruguay, con más del 50% de su territorio cubierto por campo natural, tiene una responsabilidad y una oportunidad única a nivel mundial.
Las intervenciones dejaron claro que el camino no pasa por la prohibición o la conservación estática, sino por una gestión inteligente, basada en la ciencia y en el conocimiento ancestral de los productores. Un manejo que entienda al campo natural como un ecosistema vivo y complejo, cuyo “corazón” subterráneo es tan importante como el pasto visible.
En este camino, las cooperativas agrarias emergen como el actor institucional idóneo para canalizar este esfuerzo. Su modelo, que combina eficiencia económica, raigambre territorial, gobernanza democrática y preocupación ambiental, las convierte en el vehículo ideal para implementar las hojas de ruta globales a nivel local. Además, al poner en valor el Año Internacional de la Mujer en la Agricultura, el panel recordó que la sostenibilidad también es inclusión, reconociendo el aporte indispensable de las mujeres en toda la cadena agroalimentaria.
Al final, el mensaje fue de esperanza. La inseguridad alimentaria, tanto global como local, exige producir. En la intersección de ambos mandatos, el campo natural y el cooperativismo fortalecido no son solo una opción, sino la base para producir un futuro realmente sostenible para Uruguay y para el mundo.









Fuente de esta noticia: https://www.xn--lamaana-7za.uy/agro/campo-natural-y-cooperativismo-claves-para-el-futuro-en-agro-en-punta-2026/
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: Telegram Prensa Mercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: https://t.me/prensamercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://www.whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1W
