BASF recorta empleos en Uruguay y Bélgica pero mantiene en India, en donde se pagan peores salarios

Mientras la multinacional química avanza en el despido de miles de empleados en dos de sus sedes, anuncia con bombos y platillos la apertura de un gran hub en India.
La multinacional química alemana BASF está llevando a cabo una reestructuración que deja un sabor amargo en varios países, mientras acelera su apuesta por ubicaciones de menor costo. En Uruguay y Bélgica los anuncios de recortes de personal han caído como un balde de agua fría en las últimas semanas, pero al mismo tiempo la compañía avanza con fuerza en India, donde inauguró un nuevo Global Digital Hub en Hyderabad a principios de 2026.
La pregunta que muchos se hacen en Montevideo y en Amberes es clara: ¿por qué se reducen puestos aquí y se mantienen —e incluso se expanden— allá, donde los salarios son considerablemente más bajos?
En Uruguay el golpe es directo y reciente. El centro de servicios compartidos BASF Services Americas, ubicado en el World Trade Center de Montevideo, emplea a alrededor de 1.200 personas (algunas fuentes hablan de hasta 1.500).
Según informaciones confirmadas por fuentes empresariales a medios locales como Subrayado y La Mañana, la empresa inició un proceso de ajuste que implica una reducción inicial de entre el 30% y el 40% de la plantilla. Eso significa entre 360 y 600 personas afectadas en la primera etapa, con un proceso que se describe como gradual, pero que podría extenderse si los costos siguen presionando.
BASF se enfoca en India, con salarios mucho más bajos
El argumento central que circula internamente y en los pasillos del WTC es el de los altos costos operativos en Uruguay comparados con otras alternativas globales. El hub montevideano, que hasta hace poco se promocionaba como un punto estratégico para las Américas (con soporte en cuatro idiomas y funciones clave en finanzas, RRHH, logística y tecnología), ahora parece víctima de una lógica de eficiencia salvaje que prioriza el ahorro por encima de todo.
Algo parecido ocurre en Bélgica, en el gran complejo de Antwerp, el segundo sitio más importante de BASF después de Ludwigshafen. Allí, en octubre de 2025, la compañía anunció la eliminación de unos 600 puestos para fines de 2028 —cerca del 16% de los 3.600 empleados en el lugar—. El objetivo declarado es ahorrar 150 millones de euros anuales en costos fijos.
Esto se da en un contexto europeo marcado por energía cara, regulaciones estrictas y márgenes ajustados en la industria química. BASF insiste en que evitará despidos forzosos mediante attrition natural, traslados internos y planes voluntarios de retiro, pero el impacto en la moral y en la industria flamenca ha sido fuerte: varios medios locales lo calificaron como un “uppercut” para el sector.
Mientras tanto, en India la historia es opuesta. En enero de 2026 BASF confirmó la apertura de un Global Digital Hub en Hyderabad, que se suma a los existentes en Ludwigshafen, Madrid y Kuala Lumpur. El nuevo centro consolida capacidades digitales globales, estandariza servicios y permite una entrega “más rápida”, según el comunicado oficial de la empresa.
No hay recortes allí; al contrario, se trata de una expansión que forma parte de la estrategia de relocalizar funciones no productivas (digitales, corporativas, back-office) hacia hubs de alta eficiencia y menor costo.
¿Cómo se comparan los salarios de Uruguay y Bélgica con los de India?
Y aquí entra el tema salarial, que muchos trabajadores uruguayos y belgas miran con frustración. Aunque BASF no publica cifras detalladas por país para estos roles, las diferencias son notorias en el mercado de servicios compartidos e IT corporativos:
- En Montevideo, un analista senior o especialista en finanzas/digital suele rondar los USD 45.000–65.000 anuales (o más en puestos clave), con cargas sociales y oficina premium que elevan el costo total para la empresa.
- En Amberes, los salarios equivalentes superan fácilmente los €60.000–90.000 anuales, más protecciones sindicales fuertes.
- En Hyderabad, perfiles similares en BASF o en el sector IT/BPO rondan los ₹10–25 lakhs anuales (aproximadamente USD 12.000–30.000), y solo los roles más senior llegan a USD 40.000–50.000. Ajustado al costo de vida local, son salarios competitivos en India, pero en dólares representan un ahorro del 40–70% respecto a Uruguay o Bélgica para funciones equivalentes.
Esta brecha no es nueva en el mundo corporativo global: multinacionales como BASF mueven operaciones de soporte hacia India (o Malasia, Filipinas) precisamente por esa combinación de talento calificado, inglés fluido y costos laborales mucho más bajos.
En el caso de BASF, forma parte de un plan más amplio de ahorro en servicios, mientras mantiene inversiones fuertes en producción (como en Ludwigshafen o China) y busca mejorar márgenes en un sector químico bajo presión.
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