
El caso del denominado “túnel de los ladrones” en la Ciudad Vieja de Montevideo sumó en las últimas semanas un giro tan inesperado como revelador sobre el nivel de sofisticación de ciertas maniobras criminales. En mayo de 2025, la Dirección Nacional de Aduanas incautó un cargamento que en apariencia, consistía únicamente en latas de pintura para uso naval, un insumo habitual en zonas portuarias. Sin embargo confirmamos con nuestra fuente que esos envases ocultaban en su interior esmeraldas de alto valor, estimadas en aproximadamente dos millones de dólares.
Según fuentes contactadas por este medio, el cargamento había sido declarado formalmente como pintura de barco, un producto común en el entorno del puerto de Montevideo y, por lo tanto, poco llamativo para un control de rutina. No obstante, dentro de las latas se habrían acondicionado piedras preciosas cuidadosamente embaladas, con un sistema diseñado para evitar su detección durante una inspección superficial. La maniobra combinó camuflaje comercial y logística clandestina, dos elementos que ahora aparecen como piezas clave dentro de una operatoria mucho más amplia.
El engaño: pintura con plomo como pantalla
Las latas estaban rotuladas como pintura marina, un tipo de recubrimiento anticorrosivo utilizado históricamente en embarcaciones por su resistencia a la humedad, la salinidad y las condiciones extremas del ambiente marítimo. Este tipo de pintura, en décadas anteriores, solía contener plomo, un componente pesado que hoy se encuentra regulado por normativas ambientales y sanitarias. Aun así, el rótulo cumplía una doble función estratégica: por un lado, justificaba el peso del envase; por otro, desalentar controles exhaustivos al tratarse de un insumo técnico frecuente en áreas portuarias.
Fuentes del caso en Brasil —país que aparece vinculado a líneas de investigación paralelas— señalaron que la Aduana uruguaya actuó sin conocimiento alguno de que el cargamento contenía gemas. De hecho, hasta el momento, las autoridades aduaneras desconocen el paradero final del botín, lo que abre interrogantes sobre posibles desvíos previos o posteriores a la incautación formal del material declarado como pintura.

Esmeraldas valuadas en dos millones de dólares
El valor estimado del cargamento, situado en el entorno de los US$ 2.000.000, posiciona este decomiso como uno de los más relevantes en materia de contrabando de piedras preciosas detectados en los últimos años en Uruguay. Si bien la causa judicial principal aún se encuentra en etapa de análisis, la investigación periodística apunta a determinar el origen exacto de las esmeraldas, su destino final y si estaban destinadas a una exportación irregular, a una operación de lavado de activos o a su inserción en circuitos informales de comercialización internacional.
El comercio global de gemas es considerado un sector particularmente sensible por varios factores: alto valor económico en poco volumen, facilidad de ocultamiento, traslado discreto y una trazabilidad compleja, especialmente cuando las piedras no cuentan con certificaciones de origen claras. Estas características convierten a las esmeraldas —al igual que diamantes y otras gemas— en un instrumento habitual para el movimiento de capitales fuera del sistema financiero formal.
El vínculo con el túnel en Ciudad Vieja
La investigación del túnel en la Ciudad Vieja había comenzado como un caso policial llamativo: una estructura subterránea que presuntamente conectaba un inmueble con un local que sería objetivo de robo. Sin embargo, a la luz de esta nueva información, la hipótesis judicial debería ampliar su alcance. Ya no se trataría únicamente de un intento de hurto tradicional, sino de una posible red organizada que combinaba infraestructura clandestina y contrabando de alto valor económico.
La utilización de un túnel podría haber servido como vía de traslado discreto de mercadería, evitando controles visibles en superficie y reduciendo riesgos operativos. En un entorno como la Ciudad Vieja, donde confluyen actividad portuaria, financiera, comercial y turística, este tipo de logística encubierta encuentra condiciones favorables para pasar desapercibida durante largos períodos.
Investigación abierta y proyección internacional
Desde el punto de vista judicial, el caso podría derivar en el análisis de eventuales delitos de contrabando, asociación para delinquir y lavado de activos, entre otros. También se evalúa la responsabilidad penal de quienes declararon el contenido como pintura, sin especificar la carga real, una omisión que adquiere especial gravedad considerando que la Aduana aún desconoce el destino final de las gemas.
El expediente, que comenzó como un episodio policial casi anecdótico por la excavación de un túnel, amenaza ahora con transformarse en una causa de escala internacional, con ramificaciones que exceden ampliamente el territorio uruguayo. Piedras preciosas ocultas bajo una apariencia industrial, una logística subterránea y un valor económico que multiplica la gravedad del hecho configuran un escenario que expone el grado de sofisticación creciente del crimen organizado en el corazón histórico de Montevideo.
Redacción
Fuente de esta noticia: https://grupormultimedio.com/el-tunel-la-aduana-y-motin-millonario-id185393/
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: Telegram Prensa Mercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: https://t.me/prensamercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://www.whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1W
