
La tercera torsión cierra una trilogía iniciada por Moreno en 2017 y actualmente integrada en la Colección MACBA. A lo largo de este ciclo, la artista ha explorado proyectos inconclusos, fallidos o cancelados del período más experimental de Bofill, utilizándolos como herramientas para reflexionar sobre el colapso de las promesas modernizadoras de los años setenta. El dispositivo expositivo se articula a través de tres elementos interdependientes. El núcleo de la muestra es el filme The Terminal Beach, que se proyecta desde una duna artificial construida específicamente para la ocasión y concebida como réplica sensorial del paisaje desértico donde se sitúa la narración. Este elemento no solo funciona como soporte físico para el visionado, sino como extensión espacial del propio relato fílmico. En uno de los extremos de la sala, dos pantallas enfrentadas presentan un díptico audiovisual que dialoga con otro proyecto poco divulgado de Bofill, La Ciudad en el Espacio, concebido para Moratalaz a comienzos de los años setenta. El tercer componente es una intervención gráfica: un vinilo aplicado sobre la cristalera que conecta la sala con la calle, estableciendo un juego visual y simbólico entre interior y exterior.

La arquitectura atraviesa transversalmente la práctica de Moreno, no como disciplina técnica, sino como un lenguaje que proyecta futuros y modela formas de habitar. En la figura de Bofill, la artista reconoce una condensación de las tensiones propias del final de la modernidad: un arquitecto que en los años setenta abrazó la utopía colectiva y que, ya en la década siguiente, se reconfiguró ideológicamente al convertirse en una figura de reconocimiento internacional. Para Moreno, Bofill encarna el tránsito entre el sueño transformador y su progresivo desmantelamiento.
Este interés se ha materializado en una investigación sostenida sobre proyectos que, al enfrentarse a la realidad política, social o económica, derivaron en desenlaces muy distintos a los imaginados. La Ciudad en el Espacio (1970) vertebra The Drowned Giant (2017); el complejo residencial Walden 7 (1975), en Sant Just Desvern, protagoniza Billennium (2018); y la villa agrícola Houari Boumédienne (1979), concebida en el Sáhara argelino, se convierte en el eje de The Terminal Beach (2024) y en el cierre simbólico de la trilogía. La arquitectura de Bofill funciona como hilo conductor, mientras que la obra de J. G. Ballard, referente de la nueva ola de la ciencia ficción británica, impregna el imaginario distópico que recorre el conjunto.

En The Terminal Beach, Moreno adopta la estructura de la road movie para documentar el estado actual de un asentamiento construido en 1979 bajo encargo del gobierno argelino presidido por Houari Boumédienne. El proyecto, desarrollado durante el período más experimental del estudio RBTA —entonces integrado por arquitectos, poetas y artistas—, aspiraba a materializar una visión moderna del habitar nómada. Sin embargo, el resultado fue un complejo inacabado que expone la fricción entre el ideal utópico y las inercias de los legados coloniales modernos.
El descubrimiento del asentamiento se produce de manera fortuita, a partir de unas imágenes localizadas en la web del estudio de arquitectura. La falta de referencias despierta la curiosidad de la artista, que decide desplazarse al desierto y constata que el enclave no solo existe, sino que continúa habitado. El filme, codirigido con el cineasta brasileño Bernardo Zanotta, surge de esa estancia. La ficción se construye en la sala de montaje y gira en torno a una fotógrafa imaginaria encargada de documentar las ruinas del lugar. A través de este personaje, la película cuestiona la mirada occidental sobre el desierto, denunciando su apropiación histórica como territorio a colonizar, explotar o instrumentalizar como escenario de prestigio arquitectónico.

La instalación refuerza esta lectura al revelar la duna como un decorado abierto, mostrando su reverso y subrayando la arquitectura como artificio escénico, en un guiño explícito al cine de Bernardo Bertolucci, que aparece en la película como un cameo inesperado.
La pieza A Question of Re-entry, formada por dos pantallas enfrentadas, aborda la experiencia de revisitar espacios del pasado desde los condicionantes del presente. Este trabajo dialoga con The Drowned Giant y con el happening organizado por Bofill en 1970 en Moratalaz para promover La Ciudad en el Espacio, un evento que acabó provocando el bloqueo del proyecto por parte de las autoridades franquistas. Moreno reconstruyó ese happening en 2017, y contrapuso imágenes originales en super-8 del artista Daniel Argimon con un contraplano digital contemporáneo, evidenciando el paso del tiempo y el riesgo de idealizar futuros que nunca llegaron a existir.

El último gesto de la exposición es el vinilo instalado sobre la cristalera del museo, que reinterpreta los motivos arquitectónicos de la capilla de la Misericordia mediante una paleta cromática asociada tanto a Bofill como al Mediterráneo. Esta intervención remite al legado urbano del Raval y activa una reflexión sobre el papel del museo en su entorno inmediato.
En conjunto, La tercera torsión propone una experiencia inmersiva donde la arquitectura se convierte en materia artística y política, invitando a pensar críticamente los imaginarios de futuro, los límites de la nostalgia y las consecuencias sociales de los proyectos utópicos no realizados.

Redacción
Fuente de esta noticia: https://urbanbeatcontenidos.es/anna-moreno-bofill-macba/
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: Telegram Prensa Mercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: https://t.me/prensamercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://www.whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1W
