
No hay día en el que no se hable de Elon Musk. Ya sea porque es noticia con alguna de sus empresas o porque el mismo se encarga de serlo con sus opiniones en redes sociales, lo cierto es que se trata de unos personajes que más polariza en estos momentos. Idolatrado por algunos y odiado por otros, la figura del fundador de Tesla seguirá dando de qué hablar durante todo este año.
Hubo un tiempo en que Elon Musk era el protagonista perfecto: el “nerd” que sufrió acoso, emigró a Estados Unidos y terminó construyendo un imperio digno de las mejores novelas de ciencia ficción. Cohetes que se podían volver a utilizar, coches eléctricos que humillaron a la competencia en sus primeros años, la promesa de colonizar Marte y otros muchos proyectos que mezclaban la inteligencia artificial y la tecnología.

Pero tanto en la vida real como en Internet, las historias perfectas duran hasta que se habla demasiado de algo polémico, se posiciona al lado de alguien controvertido o se opina sobre cualquier cosa con un cierto halo de superioridad. Muchos consideran que Musk ha pasado de ser un genio visionario a un millonario impulsivo.
Expectativas contra realidad
Quizás mucha gente estableció el paralelismo, gracias al gran éxito de las películas de Marvel, con Tony Stark. Veían en Elon Musk al héroe que salvaría a la humanidad. Está claro que no lo haría vistiendo un traje de alta tecnología como Iron Man, pero sí apostando por coches eléctricos más sostenibles o Internet en cualquier rincón del mundo con proyectos como Starlink.
El discurso casi épico del fundador de PayPal, Tesla o SpaceX nos atraía a todos. Creo que poca gente podía decir hace 3 o 4 años que no estuviera asombrada de lo que Elon Musk estaba ofreciendo al mundo. De hecho, parecía que siempre hablaba como si estuviera viendo el futuro de forma más clara que el resto de los humanos (y por supuesto, que los dirigentes políticos de turno).
El CEO superhéroe que dejo de serlo
Una parte clave del rechazo de Elon Musk la encontramos en que ha dejado de ser un simple CEO y actúa como un altavoz político desde X, la red social antes conocida como Twitter que el mismo compró para moldear a su imagen y semejanza. El salto a la arena política es un escenario muy turbio e ir de la mano de Donald Trump en esta última etapa del presidente de EEUU, no le ha terminado de ayudar de cara a la opinión pública.

Sin embargo, son varias las decisiones que han cabreado al personal de forma generalizada. Creo que la compra de X fue una de ellas y no precisamente por hacerse con el control de la red social. Musk apostó por cambios de reglas, verificación de pago, bandazos de moderación y acusaciones recurrentes sobre aumento de contenido tóxico.
La campaña para boicotear X tuvo su punto álgido hace un tiempo, pero la realidad es que las aguas se han calmado bastante en los últimos meses y sigue siendo una de las redes sociales más utilizadas. A nivel personal, es mi fuente primaria de información, no solo para mi trabajo en ADSLZone, sino para mi vida privada. No obstante, tras la compra, cerca del 50% de los principales anunciantes abandonaron la plataforma, según un informe de Media Matters.
El problema es que todo este ruido mediático con X o Trump, generaron una ola de odio que sacudió a una de sus principales empresas. Sin ir más lejos, en Europa Volkswagen superó a Tesla en ventas de eléctricos en 2025 según Reuters. La agencia de noticias citaba como factores clave el rechazo de consumidores a las opiniones políticas de Musk.
Otros enganchones de Elon Musk
Más allá de Trump o la compra de Twitter, lo cierto es que Elon Musk nunca ha dejado a nadie indiferente con sus declaraciones. Capaz de disparar el precio de una memecoin en cuestión de minutos, también sabe generar un auténtico terremoto en una de sus principales empresas.
El caos de privatizar Tesla
Tenemos que remontarnos a 2018 cuando publicó un tuit diciendo “Estoy considerando privatizar Tesla por 420 dólares. Financiación asegurada.” Las acciones rápidamente se dispararon, pero muchos lo tacharon de imprudente y de estar fuera de control. Incluso, la junta directiva de Tesla exigió a su consejero delegado que aclarara como pensaba privatizar y sacar de la Bolsa a la compañía pagando a 420 dólares la acción (una inversión total de 72.000 millones de dólares).
El buzo pedófilo
Ese mismo año, Elon Musk llamó pedófilo a Vern Unsworth, el buzo británico que ayudó a rescatar a los 12 niños de una cueva en Tailandia. El comentario llegó justo después de que el buzo ridiculizara el minisubmarino construido por Musk para ayudar en los esfuerzos de rescate, diciendo que éste era «un truco publicitario».
La opinión pública de lanzó rápidamente sobre Elon Musk, que borró sus mensajes en redes sociales e incluso se disculpó por haberle llamado pedófilo. La realidad es que a Musk no le sentó bien el desprecio que se hizo a su ayuda.
Joe Rogan y el porro
Otro episodio que perseguirá a Elon Musk toda su vida es cuando se fumó un porro en el podcast de Joe Rogan Experience. Esto sucedía justo después de una conversación entre ambos:
- Elon Musk: “¿Es legal verdad?”
- Joe Rogan: “Totalmente legal”.
- Elon Musk: “Está bien”.

Dirty Sánchez, la última de Elon Musk contra Pedro Sánchez
Pese a todo ello, en España la polarización hacia la figura de Elon Musk se ha disparado en los últimos días después de que este llamara Dirty Sánchez al presidente del gobierno de nuestro país.
Esto llegó cuando el presidente confirmó sus planes para prohibir las redes sociales a menores de 16 años y perseguir a los directivos de las compañías por permitir delitos de odio. Este fue el mensaje publicado en X:
Días más tarde, continuaron enzarzándose por la legalización de medio millón de habitantes y por otras cuestiones de la política nacional. El último mensaje de Elon Musk llegó justo al terminar las elecciones de Aragón en las que el PSOE se dejó una buena cantidad de ensayos.
¿Todo el mundo odia a Elon Musk?
Personalmente, creo que es uno de los personajes que más polariza en estos momentos. O lo amas o lo odias, aunque me gusta pensar que existe un tercer grupo de personas que simplemente se queda con sus contribuciones. Personalmente, me quedo con el gran proyecto que es Starlink para la humanidad o por lo que me emociona una eventual llegada a Marte.
Además, a Elon Musk se le odia o se le ama por no callarse, pero posiblemente estemos idolatrando u odiando a otros grandes personajes de los que no sabemos realmente nada de su vida privada u opiniones políticas. Al menos, Elon Musk va de cara y eso, en pleno 2026, creo que es algo de agradecer.
Claudio Valero
Fuente de esta noticia: https://www.adslzone.net/noticias/internet/por-que-odiamos-elon-musk/
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: Telegram Prensa Mercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: https://t.me/prensamercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://www.whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1W
