
Finalmente, la presión de la creciente debilidad del dólar en los mercados globales a raíz de la creciente incertidumbre geopolítica, sumado a la persistente sobrevaloración del peso en el mercado cambiario local, ha logrado convencer al Banco Central del Uruguay de optar por medidas que apuntan a revertir el impacto de las actuales tendencias. Son dos problemas distintos que han venido a juntarse en un momento crítico.
Nihil novi sub sole.
El primero y más reciente se trata de una pérdida global del valor del dólar atribuible a la imprevisibilidad de los acontecimientos geopolíticos en el escenario mundial. O sea que la divisa que hasta hace poco era el refugio mundial ante las crisis, hoy es despreciada y desplazada por el oro.
Así como esta tendencia puede profundizarse también puede revertirse dado que las señales provenientes de Washington son muy confusas, ya sea genuina o deliberadamente. Trump ha dicho que no le molesta un dólar barato ya que favorece la balanza comercial (estimula exportaciones y encarece importaciones). El mismo argumento presentaban los principales países en los años ‘30 cuando los aumentos arancelarios fueron seguidos por las devaluaciones competitivas en todo el mundo.
Al mismo tiempo el actual Secretario del Tesoro Scott Bessent ha enfatizado su preferencia por un dólar fuerte y descartado la posibilidad de intervenir en los mercados cambiarios. Mientras tanto el recién nombrado Gobernador de la Reserva Federal Kevin Warsh (quien asumirá al frente de la institución en mayo) llega con instrucciones presidenciales de reducir las tasas de interés, lo cual impactará negativamente en el valor de la moneda estadounidense.
A continuación, se presenta un cuadro comparativo de la apreciación de distintas monedas frente al dólar desde que asumió Trump hace un año, o sea desde enero de 2025. Se toma el valor “spot” (para transacciones al contado). El peso uruguayo se valorizó en 10% durante igual periodo.

El problema local
En segundo lugar, está el problema “costo Uruguay” que es de larga data y elaboración propia, proveniente del superciclo de commodities y referente al “carry trade”. A esta altura todos saben que se trata de endeudarse en una moneda de baja tasa de interés para invertir en otra de tasa más alta y lograr así una sabrosa rentabilidad (muchas veces potenciada por el apalancamiento). La clave está en evitar el riesgo y Uruguay pasaba entonces por un buen momento.
Bajo esta operativa el inversor trae dólares y los cambia por pesos que el BCU debe proveer. Aumentan las reservas pero también el circulante en moneda nacional. Para evitar el impacto inflacionario el BCU debe retirar el exceso de pesos mediante la emisión de letras de regulación monetaria (LRM), cuya tasa de interés es la fuente de ganancias para el inversor.
A título de ejemplo, quien hubiera comprado hace 12 meses una LRM con tasa de interés del 9% en pesos, financiado por un préstamo en dólares al 3,5%, hubiese obtenido una rentabilidad neta del 18% en dólares (considerando la apreciación del peso en 10% durante tal lapso.)
En resumen, las reservas en dólares del BCU aumentan, así como sus deudas en moneda nacional. Ello produce pérdidas para el BCU porque la tasa de interés que deben pagar las LRM supera largamente el rendimiento que ofrece la inversión de los dólares recibidos. Pero la abundancia de reservas permite al BCU mantener una imagen de solidez a la vez que el gobierno nacional periódicamente asume los costos del desequilibrio.
Pero no es el único costo. La cotización del peso se afirma frente a la gran oferta de dólares causando el llamado “atraso cambiario”, proceso mediante el cual el dólar pierde poder adquisitivo en la economía. Es decir, su cotización se “atrasa” con relación a los demás precios en la economía.
Dicho de otra manera, el dólar barato aumenta los costos operativos y financieros medidos en pesos, quitándole competitividad internacional al país. A la vez el nivel de actividad del mercado interno se enlentece al verse impactado por importaciones muy competitivas.
Este es el problema local del peso uruguayo, junto al cual ahora se presenta el problema del dólar que es de naturaleza global y agudiza aún más el impacto de un dólar barato. Frente a esta conjunción de fuerzas negativas las autoridades buscan implementar medidas y políticas que puedan morigerar su impacto.
Las medidas del BCU
En primer lugar, el BCU anunció una reducción de la tasa de interés de política monetaria (TPM), es decir del peso uruguayo, en un punto porcentual del 7,5% al 6,5%. En términos nominales ello es una movida agresiva ya que las modificaciones de dicha tasa suelen ser menores.
Se trata de una fuerte señal al mercado que las demás tasas de interés descenderán en forma similar, incluso las tasas de las LRM, las ventanillas permanentes del BCU y la operativa del mercado interbancario. Esta baja también debería llegar eventualmente al mercado minorista (bancos, etc.).
Pero lo más importante a los efectos actuales es que la medida reduce el atractivo del “carry trade” al disminuir la brecha de tasas entre las LRM y la letra de tesorería de los EE.UU. (un activo comparable en plazo). Ello le quita lucro a esta operativa, lo que irá disminuyendo su volumen así como su costo para el BCU.
Este es precisamente el otro objetivo anunciado por el BCU: disminuir la operativa – y por ende el stock – de las LRM. Contribuiría además a la tendencia declinante en las tasas de interés, promoviendo un sesgo expansivo en el nivel de actividad. Es aquí donde se deberá hilar fino para evitar que los estímulos sean excesivos y la inflación vuelva a presionar el techo del rango.
Por último el BCU anuncia que buscará coordinar con demás entes autónomos las modalidades y frecuencias de su operativa cambiaria, especialmente para beneficiarse de coyunturas favorables en los mercados de futuros de divisas. Así, por ejemplo, podría pactarse a las paridades de hoy un programa de adquisición de divisas para el servicio futuro de deuda, eliminando el riesgo de cambios súbitos en los mercados.
Fuente de esta noticia: https://www.xn--lamaana-7za.uy/economia/modificaciones-monetarias/
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: Telegram Prensa Mercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: https://t.me/prensamercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://www.whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1W
ESPACIO PUBLICITARIO
