
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, tomó un paso decisivo al enviar al Congreso Nacional el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) con el objetivo de avanzar en su ratificación. Este movimiento, realizado el lunes 2 de febrero de 2026, coincide con el inicio del nuevo período legislativo en Brasil y busca imprimir urgencia a un tratado que ha enfrentado obstáculos en la justicia europea.
En un mensaje dirigido a los legisladores, Lula destacó la importancia del respaldo parlamentario para la entrada en vigor del acuerdo. Según el mandatario, este tratado representa una oportunidad histórica para Brasil al abrir nuevas puertas a las empresas nacionales, fomentar la competitividad, incrementar las exportaciones y atraer inversiones sostenibles. «Estoy seguro de que el Congreso Nacional no medirá esfuerzos para internalizar este acuerdo en el menor plazo posible», subrayó Lula en su comunicado.
El presidente de la Cámara de los Diputados, Hugo Motta, también expresó su apoyo al tratado durante una sesión solemne conjunta de ambas cámaras legislativas. En su intervención, Motta prometió que el proceso legislativo será ágil para garantizar que Brasil haga su parte en la ratificación del acuerdo.
Un tratado con desafíos pendientes
El acuerdo Mercosur-UE, firmado el pasado 17 de enero en Asunción, representa un logro significativo en las relaciones comerciales entre ambos bloques. Sin embargo, para que entre en vigor, debe ser ratificado por al menos un país del Mercosur y por la Unión Europea. En este último caso, el proceso enfrenta retrasos debido a cuestionamientos legales en el Tribunal de Justicia de la UE.
Aunque el Parlamento Europeo no puede ratificar el tratado hasta que se resuelvan estos asuntos judiciales, la Comisión Europea tiene la facultad legal de implementarlo provisionalmente. No obstante, hasta ahora no ha tomado una decisión al respecto. António Costa, presidente del Consejo Europeo, ha instado a la Comisión a proceder con la aplicación provisional una vez que uno de los países del Mercosur lo haya ratificado, señalando que los Veintisiete ya dieron su visto bueno al acuerdo.
Un nuevo horizonte para Brasil y el Mercosur
Para Brasil, la ratificación del acuerdo es vista como un paso estratégico para fortalecer su posición en el comercio internacional. De acuerdo con Lula, este tratado permitirá a las empresas brasileñas competir en mejores condiciones en los mercados europeos, además de atraer inversiones extranjeras que contribuirán al desarrollo sostenible del país.
El gobierno brasileño ha dejado claro que considera prioritario este acuerdo y confía en que su Congreso Nacional actuará con rapidez. Sin embargo, la implementación final del tratado también depende de las decisiones que tome la Unión Europea en las próximas semanas o meses.
Mientras tanto, el futuro del acuerdo Mercosur-UE sigue siendo un tema crucial tanto para los países sudamericanos como para sus socios europeos. La esperanza es que este tratado marque el inicio de una relación comercial más estrecha y beneficiosa para ambas partes.
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