
La reciente firma de un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y la India ha generado debates sobre sus posibles implicaciones para otros pactos comerciales, como el tratado entre el Mercosur y la UE. Sin embargo, según Leandro Gilio, investigador y profesor del Insper Agro, este nuevo acuerdo no representa una amenaza directa para el tratado con el Mercosur, ya que ambos se enfocan en sectores económicos diferentes.
En una entrevista con el *Jornal da CBN*, Gilio explicó que los principales beneficios para Brasil dentro del acuerdo Mercosur-UE se encuentran en la exportación de productos del agronegocio, un sector que quedó mayormente excluido del reciente pacto con la India. Esto se debe a que el tratado UE-India está más orientado hacia tecnología y productos industriales, dejando de lado en gran medida los productos agrícolas.
Diferencias clave entre los acuerdos
El acuerdo entre la UE e India crea una zona económica significativa, con una producción combinada estimada en 33,4 billones de dólares. Sin embargo, Gilio destacó que este tratado tiene un impacto limitado en términos de competencia con el Mercosur, ya que está diseñado para abordar necesidades y sectores distintos.
«El impacto en términos de competencia sería mínimo. Este acuerdo refleja más un intento de la Unión Europea por abrir sus mercados y consolidar su protagonismo en el escenario geopolítico y comercial global», afirmó el especialista.
Mientras que el tratado Mercosur-UE busca potenciar las exportaciones agrícolas de países sudamericanos como Brasil, el acuerdo con India prioriza sectores tecnológicos e industriales. Esto reduce las tensiones con los agricultores europeos, quienes han mostrado históricamente resistencia a la apertura del mercado agrícola europeo frente a productos más competitivos provenientes de América Latina.
Restricciones al agronegocio brasileño
Gilio también señaló que las críticas provenientes de Europa, especialmente de Francia, hacia el agronegocio brasileño tienen un trasfondo proteccionista. Según él, el acuerdo Mercosur-UE impone restricciones más severas al sector agrícola que las establecidas en el pacto con India.
«En el caso del acuerdo con India, los productos agrícolas quedaron bastante relegados. Por eso, el lobby relacionado con la agricultura europea no afecta tanto este tratado como lo hace con el del Mercosur. Esto se debe a nuestra competitividad en varias áreas del agronegocio», explicó Gilio.
Contexto global y proteccionismo
El avance en las negociaciones entre la UE e India ocurre en un momento marcado por un aumento del proteccionismo global y las tensiones comerciales entre grandes potencias. En este contexto, la UE busca diversificar sus alianzas económicas y reducir su dependencia de mercados tradicionales.
Para América Latina, y en particular para Brasil, el tratado con la UE sigue siendo una oportunidad clave para fortalecer su posición en el comercio global, especialmente en lo que respecta a productos agrícolas. Sin embargo, las restricciones impuestas por Europa reflejan los desafíos que enfrenta el sector para competir en un mercado altamente regulado.
En conclusión, aunque el acuerdo entre la UE e India es significativo desde una perspectiva geopolítica y económica, no representa una amenaza directa para el tratado con el Mercosur. Más bien, subraya cómo la UE está diversificando sus estrategias comerciales para enfrentar un panorama global cada vez más complejo.
