
El acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur promete ser una puerta de entrada a nuevas oportunidades económicas para Brasil, especialmente en el sector portuario. Al ser la mayor economía del bloque sudamericano, Brasil está posicionado para ser el principal beneficiario de este tratado, gracias a la escala y composición de sus exportaciones. Según analistas, este acuerdo podría generar un impacto positivo significativo en las empresas orientadas a la exportación, facilitando el acceso al mercado europeo y permitiendo una mayor diversificación.
Beneficios para los puertos brasileños
En 2025, las exportaciones brasileñas hacia la UE alcanzaron un valor de 49,8 mil millones de dólares, representando el 14,3% del total de las exportaciones del país. Dado que el 97% del comercio exterior brasileño se realiza por vía marítima, los expertos prevén un aumento significativo en el flujo de mercancías hacia Europa gracias al acuerdo. Este crecimiento beneficiará directamente a los principales puertos del país, como Itapoá, Suape y Paranaguá, que ya están trabajando para capitalizar estas oportunidades.
Porto Itapoá: Un crecimiento exponencial
El Porto Itapoá, ubicado en Santa Catarina y uno de los mayores en movimiento de contenedores en Brasil, espera duplicar su volumen de carga hacia Europa en los próximos cinco años. Según Ricardo Arten, CEO del puerto, la reducción gradual de tarifas permitirá un crecimiento exponencial en el comercio con el bloque europeo. Actualmente, alrededor del 12% de las exportaciones del puerto tienen como destino la UE, siendo los productos forestales como madera y celulosa algunos de los más destacados.
Para potenciar este crecimiento, el puerto está llevando a cabo una expansión significativa que incluye dragados para recibir buques más grandes y mejoras en la infraestructura ferroviaria y vial. Además, se están desarrollando alianzas estratégicas con puertos europeos clave, como Sines en Portugal, Róterdam en los Países Bajos y Antuérpia en Bélgica.
Suape: Una apuesta por el futuro
El Porto de Suape, ubicado en Pernambuco, también proyecta un crecimiento sustancial en su comercio con Europa. Actualmente, Suape cuenta con una sola línea marítima regular hacia España, pero se están realizando inversiones significativas para ampliar su capacidad y atraer nuevas rutas comerciales. Entre los proyectos destacados se encuentra la construcción de una fábrica de metanol verde con una inversión de 2 mil millones de reales, lo que posicionará al puerto como un actor clave en la exportación de combustibles sostenibles hacia Europa.
Además, Suape se beneficiará de una obra de infraestructura vial que facilitará el acceso al puerto al evitar el tráfico urbano de Recife, mejorando así la logística para el transporte de mercancías.
Paranaguá: Diversificación y análisis
En el caso del Porto de Paranaguá, las exportaciones hacia la UE representan el 15% del total del puerto. Entre los productos más destacados se encuentran el azúcar, el farelo de soja, la celulosa y productos químicos. Aunque el puerto aún no ha realizado proyecciones concretas sobre el impacto del acuerdo, sus autoridades aseguran estar estudiando las posibles implicaciones para aprovechar al máximo esta oportunidad.
Desafíos y ajustes necesarios
A pesar del potencial del acuerdo UE-Mercosur, su implementación enfrenta varios desafíos. Por un lado, la reducción gradual de tarifas arancelarias se llevará a cabo en plazos que varían entre 4 y 12 años. Por otro lado, la ratificación del tratado enfrenta obstáculos políticos tanto en Europa como en Sudamérica. El Parlamento Europeo ha solicitado al Tribunal de Justicia de la UE evaluar la legalidad del acuerdo, lo que podría retrasar su entrada en vigor.
Además, el cumplimiento de los requisitos de sostenibilidad establecidos por la UE, como las metas del Acuerdo de París, representa un desafío para muchas empresas brasileñas. Esto podría limitar los beneficios del tratado a corto plazo.
Por último, para que Brasil pueda capitalizar plenamente las oportunidades del acuerdo comercial, será necesario invertir en infraestructura portuaria y resolver problemas logísticos críticos. En este sentido, proyectos como el PL 733, que busca modernizar el marco regulatorio del sector portuario brasileño, serán fundamentales.
Una oportunidad histórica
A pesar de los desafíos por delante, el acuerdo UE-Mercosur ofrece una oportunidad histórica para que Brasil fortalezca su posición como un actor clave en el comercio internacional. Con inversiones estratégicas en infraestructura y un enfoque renovado en la sostenibilidad, los puertos brasileños podrían convertirse en verdaderos motores del desarrollo económico del país en las próximas décadas. El camino no será sencillo ni inmediato, pero los beneficios a largo plazo prometen ser significativos tanto para Brasil como para toda la región.
