
En un evento celebrado en Asunción, Paraguay, este sábado, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacó el impacto positivo que traerá el acuerdo de libre comercio firmado entre el Mercosur y la Unión Europea (UE). Tras más de dos décadas de negociaciones, el pacto representa un avance significativo para ambas regiones, estableciendo una de las mayores zonas de libre comercio del mundo.
Von der Leyen calificó el tratado como “increíble” y aseguró que generará “trabajo, oportunidades y prosperidad” para las naciones involucradas. “Elegimos el comercio justo frente a los aranceles, elegimos una asociación productiva a largo plazo frente al aislamiento”, afirmó durante su intervención en la ceremonia oficial.
El acuerdo, que abarca a 720 millones de personas y representa un peso económico combinado de USD 22 billones (€19 billones), eliminará aranceles y otras barreras al comercio, abrirá las contrataciones públicas y proporcionará un marco claro para fomentar la inversión y el intercambio comercial. Este tratado es considerado una señal clara a favor del comercio internacional en un contexto global marcado por tensiones económicas y políticas.
Un pacto con visión sostenible
Uno de los aspectos más destacados del acuerdo es su enfoque en el desarrollo sostenible. Según Von der Leyen, el pacto incluye un capítulo sólido sobre comercio y sostenibilidad, diseñado para proteger el medio ambiente y mitigar los efectos del cambio climático. Este compromiso responde a las preocupaciones de diversos movimientos ecologistas que han advertido sobre los riesgos de una posible deforestación en los países suramericanos.
“Nos comprometemos a ayudarnos mutuamente en la transición hacia la neutralidad climática. Europa obtendrá un mejor acceso a las materias primas necesarias para esa transición, especialmente minerales críticos, mientras que la inversión europea respaldará a los países del Mercosur en su propio proceso”, explicó la presidenta de la Comisión Europea.
Un desafío para los sectores agrícolas
El acuerdo no está exento de controversias. En varios países de la Unión Europea, agricultores han expresado su preocupación por el impacto que podría tener la apertura comercial en sus mercados locales. Sin embargo, Von der Leyen aseguró que los intereses de las generaciones futuras han sido considerados cuidadosamente durante las negociaciones.
Por su parte, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, anfitrión del evento, subrayó la relevancia del tratado como un paso importante hacia la integración económica global. “Es una clara señal a favor del comercio internacional en un escenario global marcado por las tensiones”, afirmó Peña.
Una alianza estratégica
La ceremonia oficial tuvo lugar en el Gran Teatro José Asunción Flores, dentro de la sede del Banco Central de Paraguay. Además de Von der Leyen y Peña, estuvieron presentes António Costa, presidente del Consejo Europeo, y líderes latinoamericanos como Javier Milei (Argentina), Yamandú Orsi (Uruguay), Rodrigo Paz (Bolivia) y José Raúl Mulino (Panamá). Los cancilleres de los países miembros del Mercosur —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— junto con Maroš Šefčovič, comisario europeo de Comercio, fueron los encargados de suscribir el tratado.
Aunque el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, uno de los principales impulsores del acuerdo, no pudo asistir debido a cambios de protocolo de última hora, su apoyo al pacto ha sido clave para concretar esta histórica alianza.
Implicaciones económicas
El tratado contempla la reducción o eliminación progresiva de aranceles para el 90 % de las importaciones y exportaciones entre ambas regiones. Esto beneficiará particularmente a las empresas suramericanas al facilitar su acceso al mercado europeo y viceversa. Además, se espera que fomente un intercambio más dinámico en sectores clave como la agricultura, la tecnología y los servicios.
En términos globales, esta asociación representará aproximadamente un cuarto del producto interior bruto mundial. La magnitud del acuerdo no solo refuerza los lazos entre Europa y América del Sur, sino que también posiciona a ambas regiones como actores estratégicos en el comercio internacional.
Una plataforma para la cooperación global
Más allá de sus implicaciones económicas, Von der Leyen destacó que este tratado establece una plataforma para abordar conjuntamente desafíos globales. Entre ellos se incluyen reformas a las instituciones internacionales y la cooperación en temas como el cambio climático y la transición energética.
“Estamos creando una plataforma para trabajar juntos en una amplia gama de cuestiones globales. Uniremos fuerzas como nunca antes”, afirmó la presidenta europea.
El acuerdo Mercosur-UE marca un hito en las relaciones internacionales al consolidar una alianza estratégica entre dos regiones con un enorme potencial económico y social. A pesar de los desafíos que plantea su implementación, especialmente en sectores sensibles como el agropecuario europeo, este tratado representa una oportunidad única para promover el desarrollo sostenible y fortalecer los vínculos comerciales a nivel global. Con miras al futuro, esta asociación podría convertirse en un modelo para otros acuerdos internacionales basados en principios de equidad, sostenibilidad y cooperación mutua.
