
Qué recomiendan a Infobae los especialistas para cultivar una mirada más compasiva hacia uno mismo y, en consecuencia, enriquecer los intercambios con otros
“Amarse a uno mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida”. Oscar Wilde lo explicó alguna vez con esa frase breve y luminosa, que funciona como una chispa en la oscuridad, iluminando una verdad fundamental sobre la vida emocional.
Y cuánta razón tenía el escritor, ya que por ejemplo, lo que sucede en la infancia suele dejar huellas invisibles que acompañan durante toda la vida adulta. Un niño que aprende a reconocerse digno de cuidado y valoración suele crecer con bases sólidas para enfrentar el mundo. Sin embargo, cuando ese reconocimiento falla, las consecuencias no solo afectan la relación consigo mismo, sino que impactan de lleno en los vínculos más cercanos. El autorrespeto y su influencia en la calidad de las relaciones personales se convierten en un tema central para la salud mental, según explican destacados especialistas consultados por Infobae.
¿Qué es el autorrespeto y por qué importa para los vínculos?
El autorrespeto, en el psicoanálisis, supera la idea de sentirse bien con uno mismo y abarca la manera en que una persona se relaciona con sus ideales y exigencias internas. Para el Dr. Jorge E. Catelli, Profesor e Investigador de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y miembro titular en función didáctica de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA): “El autorrespeto no puede reducirse a una noción adaptativa, educativa ni meramente psicológica de ‘sentirse bien consigo mismo’. Su incidencia en la salud mental depende del modo en que el yo se encuentra articulado con el superyó, el ideal del yo y las identificaciones primarias”.

Catelli explica que el superyó, que actúa como una voz interna crítica, puede llegar a ser tan severo que transforma la autocrítica en una fuerza destructiva. Cuando esto sucede, en vez de desarrollarse autorrespeto, surge el desprecio por uno mismo y una sensación de indignidad. Esta dinámica no solo afecta la relación consigo mismo, sino que también se refleja en las dificultades para establecer límites y sostener vínculos saludables.
Cómo se manifiesta la falta o el exceso de autorrespeto
Los especialistas coinciden en que el autorrespeto no se expresa únicamente en la confianza personal, sino en la manera en que cada persona se vincula con sus propios límites y defectos. “La diferencia no radica solo en el nivel de seguridad, sino en la posición subjetiva desde la que el sujeto se relaciona consigo mismo y con los demás”, explicó Catelli.
La carencia de autorrespeto suele observarse en una autocrítica constante y destructiva. La persona deja de sentirse digna de cuidado o valoración. Freud, citado por el especialista, describe que en la melancolía el reproche hacia un objeto perdido se vuelve contra el yo, generando una identificación mortífera y debilitando la autoestima.

Por el contrario, el exceso tampoco es saludable. En la posición maníaca, la sobrevaloración y la omnipotencia actúan como defensas que niegan la dependencia y la falta. “En la manía el yo se siente invulnerable y excepcional, pero tampoco hay autorrespeto pleno, sino una exaltación defensiva”, agregó el psicoanalista.
La construcción del autorrespeto: la importancia del entorno y los vínculos
El Dr. Francisco A. Guerrini, médico psicoanalista y especialista en psiquiatría de APA, señaló a Infobae que el respeto por uno mismo “es fundamental en la salud mental, porque si uno se quiere a sí mismo puede ser querido por otro y amar a otro”. En su experiencia clínica, Guerrini observa que la pérdida de autorrespeto está presente en cuadros graves como la depresión mayor, donde los sentimientos de culpa y autorreproche minan la autoestima.

Por su parte, la psicóloga Alicia Stolkiner destaca que este proceso “es una construcción que se hace y se recrea permanentemente en relación con los otros, y se vincula profundamente con el reconocimiento y el amor”.
Stolkiner subraya que la verdadera autoestima incluye la capacidad de aceptar los propios límites sin caer en la autodenigración. Además, alerta sobre el riesgo de pensar que la autoestima es solo un logro individual, cuando en realidad se sostiene en los vínculos: “La autoestima y el autorrespeto no se logran en el vacío, sino en el marco de los vínculos”.
Estrategias para fortalecer el autorrespeto y mejorar los vínculos personales
Desde la mirada psicoanalítica, el camino para fortalecer el autorrespeto no se reduce a técnicas superficiales de autoafirmación. Catelli sostiene que el trabajo debe centrarse en transformar la economía psíquica que sostiene la relación del sujeto consigo mismo. El análisis permite desmontar las capas de historia, identificaciones y huellas inconscientes que marcan la experiencia individual.
Una estrategia central consiste en identificar y cuestionar las voces autocríticas de origen antiguo, que suelen ser crueles o inalcanzables. “El autorrespeto implica una reelaboración del ideal del yo. Cuando este ideal permanece inalcanzable y demoledor, la persona queda atada a una sensación permanente de insuficiencia”, afirma Catelli.

Guerrini recomienda que, ante síntomas de malestar o deterioro de la autoestima, se consulte a un especialista, ya que la salud mental depende de factores genéticos, de crianza y de acontecimientos vitales. La autoestima se incrementa con logros personales, en distintos ámbitos, pero fundamentalmente con la no renuncia al propio deseo.
Stolkiner aportó que el autorrespeto implica reconocer los propios límites y faltas sin caer en la autodevaluación, recordando que el amor propio se sostiene y se renueva en los vínculos con los demás. “Serás capaz de amarte a ti mismo si a su vez eres capaz de amar a tu prójimo”, reflexionó.
Catelli adviertió que la falta de respeto por uno mismo habilita la falta de respeto de los otros. “Allí donde el sujeto no se reconoce como digno de consideración, los límites se vuelven frágiles y la escena intersubjetiva tiende a reproducir la desvalorización interna”. Por eso, fortalecer el autorrespeto implica restituir legitimidad al yo, promover una posición subjetiva donde el sujeto pueda decir “no” sin culpa ni necesidad de inflarse narcisísticamente.

En la vida diaria, el autorrespeto se manifiesta al establecer límites claros, al pedir ayuda sin vergüenza o al rechazar aquello que no se desea y mantener esa decisión. Aparece en la oficina, en casa y en cualquier vínculo donde alguien puede decir “esto no lo quiero para mí” y sostener su posición.
Para los especialistas consultados por Infobae, el autorrespeto no es un punto de llegada, sino un proceso en construcción. Muchas veces, la voz interior no aporta respuestas definitivas, pero ayuda a mirar distinto y a revisar el propio diálogo interno.
Al final del día, queda la pregunta: ¿cuánto espacio hay para el propio valor en los vínculos cotidianos? ¿Qué sucede cuando el cuidado de uno mismo se aprende, se olvida y se vuelve a aprender en el contacto con los otros?.
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