
Los vehículos registrados, principalmente en Ciudad del Este, acumulan 49.611 multas, lo que representa cerca del 30% de todas las infracciones cometidas por conductores extranjeros, al otro lado del puente.
El intenso movimiento fronterizo entre Brasil y Paraguay tiene una contracara en las estadísticas de tránsito en esta región de frontera. En la vecina localidad brasileña de Foz de Yguazú, los conductores paraguayos encabezan, con amplia diferencia, la lista de infractores extranjeros, acumulando miles de multas y millones en deudas impagas.
Foz es una de las ciudades más singulares de Brasil. Su ubicación estratégica, en el corazón de la Triple Frontera, la convierte en un punto de paso obligatorio para el comercio, el turismo y la vida diaria de miles de personas que cruzan el Puente de la Amistad. Cada jornada, una verdadera marea de vehículos con matrícula extranjera invade las calles del Municipio. Y es precisamente en ese contexto en el que los números del tránsito revelan que los paraguayos son los principales infractores de tránsito en la ciudad.
Según datos oficiales, los vehículos registrados en Paraguay acumulan 49.611 multas recientes, lo que representa cerca del 30% de todas las infracciones cometidas por conductores extranjeros en Foz. La cifra impresiona aún más cuando se la traduce al día a día, pues, se tiene unas 182 multas por jornada, un promedio que no tiene comparación con el de otras nacionalidades.
La supremacía paraguaya en el ranking se consolida al analizar el acumulado de los últimos cinco años. En ese período, más de 203 mil multas fueron aplicadas a extranjeros, y una parte sustancial corresponde a conductores paraguayos. El resultado es una deuda que alcanza casi 27 millones de reales, cerca de 5 millones de dólares, un monto que permanece mayormente sin ser recuperado por el Municipio.
SISTEMÁTICO. Las infracciones más comunes se repiten de manera sistemática en los informes de fiscalización de la Foztrans (Instituto de Transporte y Transito de Foz de Yguazú), dependiente de la Municipalidad. Entre ellas se encuentra el exceso de velocidad, muchas veces detectado por radares en avenidas de alto tránsito; cruce de semáforos en rojo, especialmente en zonas céntricas; estacionamiento irregular, que obstruye la circulación y el transporte público; y falta de uso del cinturón de seguridad. Todas ellas contribuyen a elevar el riesgo de accidentes en una ciudad que ya enfrenta una presión constante sobre su red vial.
Muy por detrás de Paraguay aparecen los conductores argentinos. Ellos ocupan el segundo lugar entre los infractores extranjeros, con 8.780 multas en el periodo analizado, lo que equivale a un promedio de 32 sanciones diarias. En cinco años, las deudas acumuladas por vehículos argentinos superan los 4 millones de reales, uno 720 mil dólares, una cifra significativa, pero distante de la generada por los conductores paraguayos.
Para las autoridades locales, el problema no se limita al volumen de infracciones, sino a la dificultad para cobrar las multas. A pesar de la existencia del sistema de matrículas del Mercosur, que unificó criterios de identificación vehicular, no hay una integración efectiva entre los países que permita notificar y cobrar las sanciones en el país de origen del infractor. Las leyes brasileñas contemplan ese mecanismo, pero el procedimiento no se aplica de manera práctica entre Brasil, Paraguay y Argentina.
POZO ACUMULADO. La multa queda registrada en el sistema brasileño y la deuda se acumula. El cobro solo se concreta cuando el vehículo extranjero vuelve a ingresar a Brasil y es detenido en un control de tránsito. En ese caso, el conductor debe pagar la deuda pendiente para poder continuar su viaje, pero prácticamente mayormente eso no ocurre. Esto hace que millones de reales queden sin cobrarse. Además, la situación alimenta una percepción de impunidad que, según advierten especialistas, termina incentivando la reincidencia.
Foz recibe diariamente miles de vehículos extranjeros, con Paraguay como principal origen. El desafío, coinciden las autoridades municipales, no es frenar ese movimiento vital para la economía regional, sino ordenarlo y hacerlo más seguro. Hay coincidencia en que, mientras no exista un sistema integrado de fiscalización y cobro, los conductores paraguayos seguirán encabezando las estadísticas de infracciones y Foz seguirá acumulando multas.
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