
En un nuevo episodio de tensiones diplomáticas, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó fuertes acusaciones contra el presidente colombiano, Gustavo Petro, señalándolo de operar «laboratorios de cocaína» y advirtiéndole que «debe cuidarse el trasero». Estas declaraciones se dieron durante una rueda de prensa en la que Trump respondió a preguntas sobre la situación en América Latina tras la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Trump afirmó que Petro lidera actividades relacionadas con la producción y envío de cocaína hacia Estados Unidos. «Tiene laboratorios de cocaína. Tiene fábricas donde produce cocaína. (…) La están enviando a EE.UU.», expresó el exmandatario estadounidense, quien ha mantenido una postura crítica hacia algunos líderes de la región.
Por su parte, Gustavo Petro no tardó en responder. A través de su cuenta oficial en X (antes Twitter), el presidente colombiano aseguró que no está preocupado por las declaraciones de Trump. «No estoy preocupado para nada», escribió, refiriéndose a las especulaciones sobre posibles consecuencias tras la captura de Nicolás Maduro, un aliado político clave de Petro.
Las tensiones entre ambos líderes no son nuevas. En los últimos meses, las relaciones entre Colombia y Estados Unidos han estado marcadas por críticas cruzadas, especialmente en torno a la política antidrogas impulsada por Washington en el Caribe y el Pacífico. Trump ha insistido en que Colombia debe tomar medidas más contundentes contra el narcotráfico, mientras que Petro ha defendido un enfoque más integral y menos militarizado para abordar el problema.
El mes pasado, Trump ya había lanzado una advertencia directa a Petro, insinuando que podría ser el próximo objetivo tras Maduro. Esta declaración generó inquietud en algunos sectores políticos y sociales de Colombia, especialmente en un contexto en el que Estados Unidos ha intensificado su lucha contra las redes internacionales de narcotráfico.
La relación entre ambos países enfrenta desafíos importantes. Aunque históricamente Estados Unidos ha sido un aliado clave para Colombia en temas como la lucha contra el narcotráfico y el apoyo financiero, las diferencias ideológicas entre los líderes actuales han generado roces y un distanciamiento evidente.
Por ahora, la respuesta de Petro parece buscar mantener la calma frente a las acusaciones de Trump, mientras que el gobierno colombiano sigue enfocado en su agenda interna y en fortalecer sus relaciones internacionales con otros actores clave en la región. Sin embargo, queda por ver cómo evolucionará esta tensa relación en los próximos meses y qué impacto tendrá en la cooperación bilateral entre ambas naciones.
