

El anuncio fue realizado por el Superintendente Nacional de Salud, Giovanny Rubiano García, quien destacó los avances logrados durante la intervención y reafirmó el compromiso de la entidad con la supervisión rigurosa del hospital. “Desde la Superintendencia, ratificamos nuestro compromiso con la salud de los usuarios en el departamento. Por ello, mantendremos un seguimiento estricto para garantizar que el hospital siga mejorando”, declaró Rubiano García.
Desde que la Supersalud asumió el control del hospital en junio de 2020, la institución ha experimentado un avance significativo en infraestructura, calidad de la atención y estabilidad financiera. Durante el periodo de intervención, el Gobierno Nacional destinó $52.206 millones para modernizar las instalaciones, pagar pasivos laborales y fortalecer la oferta de servicios médicos.
Entre los logros más destacados se encuentra la ampliación del portafolio de servicios con la incorporación de nueve especialidades médicas, como neurología, neurocirugía, gastroenterología, nefrología y cirugía plástica. Asimismo, se adquirieron nuevos equipos de diagnóstico, incluyendo tomografía, mamografía y torre de endoscopia, lo que ha mejorado la capacidad resolutiva del hospital.
En términos de infraestructura, se llevaron a cabo mejoras en áreas clave como imagenología, consulta externa, maternidad y hospitalización. También se fortalecieron protocolos de atención, administración de medicamentos y mantenimiento de equipos biomédicos, optimizando la seguridad de los pacientes.
Los esfuerzos por sanear las finanzas del hospital han rendido frutos. A finales de noviembre de 2024, la entidad reportó activos por $87.902 millones, un incremento del 31% con respecto a 2023. Además, el hospital cerró el año con un superávit de $16.112 millones, revirtiendo el déficit de $6.290 millones del año anterior.
Para garantizar la estabilidad financiera a largo plazo, se firmaron acuerdos de pago con entidades como Nueva EPS y FOMAG, asegurando así la sostenibilidad de los servicios de salud en el departamento.
Pese a los avances, la Supersalud determinó que el hospital permanecerá en vigilancia especial durante un año, con un contralor encargado de supervisar la correcta gestión administrativa y financiera. La medida busca consolidar los logros alcanzados y evitar retrocesos en la calidad de la atención a los pacientes.
El Hospital San Francisco de Asís de Quibdó se proyecta como un referente en la región, con una infraestructura renovada, servicios ampliados y una gestión fortalecida. La transición a la administración departamental marcará una nueva etapa en su historia, con el desafío de mantener el rumbo hacia una atención médica digna y de calidad para los habitantes del Chocó.
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