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La audiencia de acusación contra Óscar Iván Zuluaga y su hijo David, programada para el pasado 5 de febrero, se ha visto postergada debido a una presunta confusión en la asignación del juez encargado del caso. Tanto la defensa como la Procuraduría han solicitado detener el proceso ante la posible entrega errónea del expediente a un juez especializado, cuando debía ser atendido por un juez de circuito ordinario. Este contratiempo ha llevado el caso al Tribunal Superior de Bogotá, que ahora determinará la competencia para proceder con la acusación por corrupción.
Los cargos contra Zuluaga y su hijo están vinculados a presuntas reuniones con representantes de Odebrecht en 2014, donde se habrían pactado pagos a través de una cuenta en Panamá para cubrir honorarios de campaña. La Fiscalía sostiene que estos fondos no fueron reportados correctamente y que se habrían realizado maniobras para ocultar los aportes de la multinacional. Además, se les imputan delitos como falsedad en documento privado, fraude procesal y enriquecimiento ilícito.
La Fiscalía pretende ampliar los cargos relacionados con el lavado de activos, dado el presunto intento de Odebrecht de encubrir sobornos mediante contratos de publicidad. Aunque el proceso enfrenta obstáculos judiciales, el desenlace de este caso sigue siendo incierto para el ex candidato presidencial y su hijo, quienes enfrentan una serie de acusaciones graves que podrían tener repercusiones legales significativas.

