
Que lo Valiente y original no quite lo masivo
El Festival Otoño Polifónico, realizado en la ciudad de Río Cuarto entre el 11 y el 15 de marzo de 2026, se consolidó como uno de los encuentros culturales más originales del país. En su séptima edición, el evento ofreció más de treinta conciertos que abarcaron una amplia gama de géneros musicales, desde la música clásica y el tango hasta el jazz, el folclore y la música popular contemporánea.
Decimos que fue un festival valiente, ya que en un momento en que los grandes festivales de la Argentina apelan a la música urbana o al cuarteto para reforzar recaudaciones incluir la música jazz, el rock nacional y la música clásica es cuanto menos un hecho de coraje.
La diversidad y la producción artística fue uno de los rasgos más notables del festival. La programación incluyó propuestas innovadoras que buscaron tender puentes entre distintos estilos y públicos. Ejemplo de ello fueron la Gala Lírica “De Verdi a Piazzolla”, que unió la tradición operística con la fuerza del tango, y el espectáculo The Beatles Sinfónico, donde la música popular se transformó en experiencia orquestal. También se destacó la presentación de Kevin Johansen junto a un cuarteto de cuerdas, mostrando cómo la canción contemporánea puede dialogar con la música académica. Estos cruces artísticos reflejaron la esencia del Otoño Polifónico: un festival que no se limita a reproducir repertorios clásicos, sino que busca reinventarlos y acercarlos a nuevas audiencias.
Otro aspecto fundamental fue la multiplicidad de escenarios. Río Cuarto se convirtió en un gran espacio cultural, con conciertos en teatros, plazas y espacios abiertos. Esta descentralización permitió que la música llegara a públicos diversos, desde quienes buscan la solemnidad de una sala de conciertos hasta quienes disfrutan de espectáculos al aire libre en un ambiente más distendido. La ciudad, durante esos días, respiró música en cada rincón, reafirmando su identidad como epicentro cultural del sur cordobés.
En términos de impacto, el festival enriqueció la vida cultural de Río Cuarto, ya que la participación de artistas de distintas latitudes junto a las expresiones locales fueron una caricia inolvidable para quienes pudieron compartir escenario ya no como teloneros sino como protagonistas de las interpretaciones de grandes artistas como Leon Gieco, Lito Vitale, Juan Carlos Baglietto y Julia Zenko entre otros grandes de la música argentina.
Pero lo destacado y diferente fueron los conciertos denominados Sinfónicos, esto es un artista popular acompañado por una orquesta o coro con el que nunca han podido ensayar juntos, o si lo hicieron fue muy poco tiempo por las distancias entre unos y otros que resignifica lo importante de la producción artística puesta en escena.
¿Qué podemos aportar como sugerencia ante tanto despliegue escénico? Que estas experiencias únicas e irrepetibles solo hayan quedado en las retinas de los que tuvimos la suerte de poder disfrutarlas en escenarios múltiples, pero de capacidades limitadas. La televisación, la transmisión por streaming o radial son una materia pendiente para un festival que es original como propuesta, de elevada calidad cultural pero que no debe quedar solamente entre las paredes del propio terruño.
En conclusión, el Otoño Polifónico 2026 fue mucho más que un festival de música: fue una celebración de la diversidad, la innovación y la memoria cultural. Río Cuarto demostró una vez más su capacidad de organización y su riqueza artística, consolidándose como un referente en el calendario cultural argentino. La combinación de calidad artística, variedad de propuestas y sentido comunitario hacen de este evento una experiencia única que, en próximas ediciones tenga la proyección nacional e internacional que tanto esfuerzo merece.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
HUMBERTO BENEDETTO
Humberto Benedetto es un político argentino oriundo de Río Cuarto, provincia de Córdoba. Ha desempeñado como parlamentario del Mercosur (Parlasur). Actualmente ejerce como director de Prensa del Mercosur en Argentina.

