
La directora de Las Moras y presidenta de Adifu advirtió sobre los desafíos que comprometen la viabilidad y competitividad del sector.
La directora de frigorífico Las Moras, Elizabeth Misa, dijo que actualmente la industria está en una situación caótica, “igual que está el mundo, con varios frentes a la vez”, y destacó que hay “necesidad de materia prima para producir”. La situación es que “varias plantas están con menor actividad porque no hay disponibilidad de ganado”, además de que “no hay margen” de ganancias porque la industria está comprando la materia prima más cara de lo que puede vender, lo que hace que sea “bastante dificultoso”.
Entrevistada por La Mañana, celebró que haya un buen precio en las exportaciones, “pero si se analizan los valores que pasa el Instituto Nacional de Carnes (INAC) en cuanto al Índice Medio de Exportación (IMEX), puede entenderse ese desfasaje”.
“El IMEX pasa un valor de 5,36 dólares, que es el precio promedio en el que Uruguay vende su carne, y los embarques que se están haciendo son ventas que se generaron con anterioridad, capaz que dos meses atrás, pero el producto que estamos utilizando para cumplir con esos contratos que se generaron hace dos meses hoy lo estamos pagando a 5,72. Entonces, la materia prima la pagamos 5,72 y después la vendemos a 5,36”, expresó.
Esos números “son datos reales relevados por INAC” de las exportaciones cumplidas, es decir que “ese es el precio que realmente se factura, sin ninguna manipulación ni reducción del valor”, aclaró.
Hay informaciones que pueden generar “confusión, por ejemplo cuando se dice que el precio de la cuota Hilton subió, eso es bueno, pero no es todo el producto, son solo 17 kilos” del animal.
En ese ese producto total también entra “el cuero, que a veces se tiene la suerte que lo vayan a levantar porque en muchos casos ni siquiera lo están pagando; las tripas también se tiran y tampoco las pagan. Entonces hay muchos detalles o perlitas del collar que no están funcionando y eso suma al costo de producción, con una materia prima que es mucho más cara que lo que se puede vender. El negocio en sí es bastante inviable”, subrayó Misa.
Consultada desde cuándo se viene arrastrando ese desfasaje, dijo que no tiene la información exacta, pero si se analizan los precios promedios de venta del novillo, la vaca y la vaquillona, datos que aporta la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG), y se compara con el IMEX, se obtiene la información de cuándo el precio de exportación es inferior al valor del ganado. Son datos transparentes y de fácil acceso.
También puede pasar que el IMEX refleje el valor de la Cuota 481 (terminada a corral), que no está incluida en el promedio que aporta la Asociación de Consignatarios. El valor promedio del novillo que informan los consignatarios es el de pasto, no el de la Cuota 481, y eso también genera un desfasaje porque INAC reporta el IMEX, que incluye las ventas del producto 481, y este novillo se paga bastante más que el de campo.
¿Cómo responde la industria a esa situación? Con plantas que disminuyen su actividad.
“La cadena está tan compleja que es inviable seguir trabajando así –enfatizó Misa–. Uno intenta seguir porque tenemos compromisos con los clientes, compromisos que se deben asumir y cumplir, porque si uno se comprometió hace 60 días a que les iba a entregar un producto, después no puede decirles que no o explicarles que el precio no es acorde. Cumplir es primordial”, definió.
Cuando se cierra un negocio “la expectativa es que el precio mantenga el buen nivel sin subir tanto. No hace mucho el precio estaba en 4,80 o 4,90, esos podrían ser valores que no estirarían tanto la cadena y que dan viabilidad al negocio. Hoy en cambio estamos bastante lejos porque hay más demanda que oferta de ganado pronto”.
Igualdad de condiciones
Misa dijo estar de acuerdo con el libre comercio, pero también hay que ver “cuáles son las coyunturas que hacen que se llegue a una situación de tan poco stock para no tener disponibilidad para trabajar”.
La capacidad de la industria es de 3 millones de cabezas, de eso estamos bastante lejos. En el pasado se hablaba de 2,3 millones que se hacían anualmente y la industria no trabajaba todo el año como está pasando ahora, que hay plantas que han aumentado la capacidad y que además trabajan todo el año. Entonces, eso hace que la capacidad y la demanda instaladas sean mayores.
Por otra parte, para que el libre comercio funcione es fundamental que haya igualdad de condiciones, cosa que no está sucediendo en cuanto a la exportación en pie, planteó: “Si yo exporto en pie tengo un 0% animales terminados y un 0% arancel, pero cuando quiero mandar el producto terminado tengo un 220% arancel, eso no son igualdad de condiciones”.
En cambio, “sí puedo importar producto terminado de los principales competidores que tengo en la región, de Argentina, Brasil o Paraguay, para vender en el mercado local, pero no puedo traer animales en pie por temas sanitarios. Todo eso hace que la industria esté en desigualdad de condiciones por todos los ángulos”, lamentó.
“Reitero que nuestra posición es favorable al libre mercado, pero debemos tener una puerta de vaivén, si exportamos, importamos”.
Precisó que la exportación en pie “no es mala” en cuanto constituye “una válvula de escape, como siempre ha dicho, y es una forma de incentivar a los criadores. Para nada estoy en desacuerdo con eso. Lo único que hay que tener en cuenta es que si vamos a seguir incentivando la exportación en pie deberíamos revisar los acuerdos arancelarios y decir que no va más y que se van a poner las mismas condiciones”, ya sea 0% o 220%.
¿Qué se logra con eso? Que las divisas, en lugar de irse arriba de un barco, se queden acá en nuestro país.
Si se hacen números objetivamente, se concluye que “los animales que se fueron en pie en el año 2024 representaron 300 millones de dólares. Si se hubieran quedado y se hubieran producido en 2025, hubieran representado 600 millones de dólares. La pérdida fue de 300 millones. Son animales que se subieron a un barco y a los que se les dio comida hasta llegar a destino para que igualaran el peso”. Incluso al mandar animales vivos en un barco por tanto tiempo hay un tema de bienestar animal, un aspecto que “todos los clientes nos exigen”.
La directora de Las Moras enfatizó que “nadie en la industria está diciendo que no debe haber exportación en pie. Lo que estamos diciendo es que tenemos que buscar las herramientas de resolver esto que está pasando, ya sea produciendo más o permitiendo la importación en pie”.
Tampoco descartó “el accionar que puedan tener las autoridades tratando de buscar, nivelar el tema arancelario, tanto para importación y exportación, por ejemplo, con Turquía”.
Acuerdo con la Unión Europea
Respecto al acuerdo del Mercosur con la Unión Europea, la empresaria dijo que “es lo mejor que nos ha pasado en años” y que se le hace “agua la boca con solo pensar toda la cantidad de carne que podríamos estar vendiendo y que no vendemos ahora”. Pero también significa que “debemos trabajar mucho porque es un desafío para todos” en el sentido de “cómo redoblamos la producción y cómo podemos abastecer ese mercado con las condiciones que el acuerdo genera”.
Por otra parte, dijo que esta semana tuvo una reunión con un cliente europeo que visitó Uruguay y que está “muy preocupado” porque no puede pagar la diferencia arancelaria.
“Cuando empezamos a hablar de números y de cupos (desde Uruguay) enseguida pensamos que vamos a poder cobrar más, pero los importadores (europeos) también están pensando que el acuerdo puede ser una ayuda para ellos poder reducir sus costos”, y eso es algo que hay que analizar, “porque lo que más te comentan es que el mercado está ávido de la proteína, la quiere, lo que es súper importante para nosotros, pero no puede sostener el nivel de precio en aumento”.
“Eso que pasa con Europa también sucede con otros varios mercados”, advirtió.
La industria nacional está cautiva
Cuando La Mañana preguntó a Misa sobre cuáles son los principales desafíos que Uruguay debe atender internamente, dijo que sin duda “el tipo de cambio”. Continuó mencionando que “la materia prima representa el 85% del costo”; y “la energía tiene un peso importante”. En su caso paga “en el entorno de 5,5 millones de pesos por mes solamente energía eléctrica”.
“Son muchas las cosas en las cuales habría que actuar”, en especial cuando “uno ve cómo se fomenta que vengan empresas a invertir al país, todos los beneficios que se les da. En cambio, nosotros que estamos viviendo acá no tenemos nada y debemos producir en condiciones que no nos permiten ser competitivos con los que vienen de afuera”.
Otro costo importante son los salariales y de repente se determinan aumentos que no contemplan la situación de la industria o si hay o no inflación, añadió.
Lo que está pasando es que las empresas nacionales y los empresarios uruguayos “somos cautivos” porque “no podemos llamar a ninguna casa matriz pidiendo más dinero para cubrir alguna circunstancia. Estamos acá y estoy orgullosa de trabajar en mí país, pero la realidad es que los costos son casi que inviables y la prueba está en las empresas que están cerrando y se están yendo”.
En consecuencia, “cualquier optimización de la estructura de costos es bienvenida y resulta vital” para sostener los márgenes.
Fortalecer la unidad
Con el escenario descrito, Misa dijo como premisa fundamental para las empresas nacionales que “trabajando se sale adelante y en el mercado hay lugar para todos”.
En el caso de frigorífico Las Moras “elegimos diferenciarnos con mercados de nichos, buscando la diferenciación con atención especializada o más personalizada con los clientes. Le buscamos la vuelta para poder llegar desde otro lugar porque de repente una multinacional no puede estar tan atenta a esos detalles. Esa es la forma que tenemos de defendernos en un mercado tan competitivo”.
Pero “lo importante es que nos vaya bien a todos: al productor y a la industria, sino estamos en un problema. No hay una posición de industria contra productores o de productores contra la industria, eso no existe ni es posible; tenemos que estar juntos, es la gran meta que tenemos y el gran desafío como cadena cárnica”.
Fortalecer esa unidad es un objetivo que Misa tiene como empresaria y como presidenta de la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (Adifu), cargo que desempeña desde diciembre de 2025.
Hebert Dell’Onte
Fuente de esta noticia: https://www.xn--lamaana-7za.uy/agro/elizabeth-misa-la-industria-carnica-enfrenta-un-negocio-inviable-por-costos-y-desigualdad-de-condiciones/
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