
Con apenas 3,4 millones de personas, la economía uruguaya supera a todos sus vecinos en el indicador que mide el bienestar real de la población.
Con apenas 3,4 millones de personas y una superficie que cabe varias veces dentro de Brasil, Uruguay ha conseguido lo que ninguna economía grande de la región pudo sostener de forma consistente: encabezar el ranking de ingresos por habitante en toda América Latina. No es un mérito reciente ni un accidente estadístico. Es el resultado de décadas de política económica estable, instituciones sólidas y una estructura productiva que convirtió su pequeñez en una ventaja.
El Fondo Monetario Internacional publicó en octubre de 2025, en el marco de sus Perspectivas de la Economía Mundial, las proyecciones de PIB per cápita nominal para 2026. Según ese documento, Uruguay se posiciona como el país con mayor producto interno bruto per cápita de América Latina, con un valor estimado de 26.040 dólares por habitante.
Este liderazgo demuestra que el tamaño territorial o poblacional no determina el ingreso por persona. Los países con poblaciones moderadas pueden alcanzar mayores niveles de riqueza promedio cuando desarrollan sectores estratégicos de alto valor agregado y aplican políticas económicas consistentes.
Quién queda atrás en el ranking
Detrás de Uruguay, el segundo lugar del ranking lo ocupa Panamá, con un PIB per cápita proyectado de 20.750 dólares para 2026. En tercer lugar aparece Costa Rica, con 20.130 dólares per cápita. La distancia entre el primer puesto uruguayo y el segundo panameño supera los cinco mil dólares por habitante, una brecha que habla por sí sola.
Brasil, la mayor economía de América Latina medida por PIB total, figura en el octavo lugar del ranking per cápita con 10.710 dólares proyectados para 2026, un reflejo directo de la relación entre su volumen económico y su población de más de 215 millones de habitantes.
Una trayectoria que se viene construyendo
En 2025, el PIB per cápita nominal de Uruguay se ubicó en 24.380 dólares, lo que representó un crecimiento del 5,1% respecto al año anterior. Esa progresión explica la proyección ascendente hacia los 26.040 para 2026.
El bajo crecimiento poblacional en Uruguay traduce cualquier mejora en el PIB casi inmediatamente al producto interno por habitante. En contrapartida, este escenario positivo en lo inmediato traerá desafíos a futuro: en la medida en que su población crece muy poco, el mayor crecimiento del PIB a largo plazo dependerá de la productividad de la población y de cada empleo.
Inflación mínima histórica, empleo récord
La inflación cerró 2025 en 3,65%, el registro más bajo de los últimos 24 años en el país. La cifra se ubica por debajo del objetivo del Banco Central, fijado en 4,5%, aunque dentro del rango de tolerancia establecido entre 3% y 6%.
Los indicadores laborales también muestran firmeza: la cantidad de ocupados supera 1,8 millones de personas y la tasa de empleo se ubica en 64,7%, los registros más altos de la última década. La tasa de desempleo cerró en 7,3%.
El riesgo país se ubicó en 68 puntos básicos, mínimos históricos que posicionan a Uruguay como uno de los países más confiables de la región para inversores internacionales.
El desafío pendiente: las cuentas públicas
No todo es optimismo en el panorama. El déficit global del sector público consolidado cerró 2025 en 4,7%, mientras que el déficit primario alcanzó 3,1%. Uruguay viene arrastrando déficits superiores al 4% del PIB desde 2020.
S&P proyecta que el déficit fiscal del gobierno general se amplíe al 4% del PIB en 2026. Este deterioro refleja la rigidez del gasto, donde nómina, pensiones e intereses consumen más del 80% de los recursos.
El FMI, en su Consulta del Artículo IV de 2025, subrayó la necesidad de llevar a cabo una consolidación fiscal sostenida para situar la relación deuda/PIB en una trayectoria descendente sostenida.
Crecer poco, pero bien
La economía uruguaya registró un crecimiento en 2024, con un 3,1%. La producción agrícola, que se había visto afectada por una grave sequía el año anterior, y el aumento del turismo receptivo contribuyeron a mejorar la posición externa.
Para 2026, diversas proyecciones ubican el crecimiento entre 1,9% y 2,2%, en un contexto donde los motores tradicionales de la economía enfrentan presiones y nuevas oportunidades comienzan a vislumbrarse. Son cifras modestas, pero en línea con un modelo que históricamente privilegió la estabilidad sobre la volatilidad.
Uruguay mantiene la calificación crediticia de BBB+ con perspectiva estable según S&P, respaldada por su sólida democracia, instituciones políticas estables y el PIB per cápita más alto de América Latina.
La economía uruguaya es, en definitiva, un caso de estudio para la región: pequeña en tamaño, grande en indicadores de bienestar, y con una estabilidad que pocos de sus vecinos han podido sostener en el tiempo.
lr21.com.uy
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Milei afirma que la suba del petróleo por la guerra en Oriente Medio beneficiará a Argentina
- ★¿Cómo afecta la guerra en Oriente Medio los precios de combustibles en Latinoamérica?
- ★El G7 se prepara para estabilizar los mercados energéticos ante la crisis en el golfo Pérsico
- ★El subtipo agresivo de influenza y el chikungunya ya dejan nueve muertos
- ★Acusado de violación grupal viste playera con la leyenda 'No te arrepientas de nada'
