El Instituto de Previsión Social (IPS) vive uno de sus momentos más críticos a nivel financiero y a nivel de prestación de servicios. Eso reflejan las denuncias de los propios asegurados, así como del personal de blanco.
A los medios de comunicación llegan a diario las denuncias al respecto. Las mismas son derivadas a las autoridades del IPS, sin que se tengan las respuestas necesarias y por ende, un problema persistente y sin visos de solución.
El peor momento del IPS: desidia y abandono, con las eternas promesas de solución
A la situación estructural se suma la insólita presencia de vendedores ambulantes dentro del propio hospital, gente tirada en los pasillos y una desesperanza que se agota al tener a un paciente ya con una situación complicada de salud.
Otro de los graves problemas detectados es la falta de limpieza desde el ingreso mismo al Hospital Central, además de la falta de seguridad, ya que se denunciaron hurto de vehículos y otras pertenencias de los usuarios.
Esta situación fue corroborada y exteriorizada por el comunicador Clari Arias, quien con su equipo de trabajo esta semana realizó una visita a un compañero internado, aprovechando la ocasión para conocer de adentro las vicisitudes del IPS.
“Es el peor momento del Instituto de Previsión Social. Lo que vi del IPS es que parece un hospital de guerra en cuanto a la situación edilicia. El deterioro total del edificio es patético. Lo único que le salva al IPS es el factor humano de los médicos y enfermeras”, exclamó Arias, logrando tener el apoyo de los asegurados que confirmaron cada una de sus críticas hacia la gestión actual del instituto.
El peor momento del IPS: desidia y abandono, con las eternas promesas de solución
Al respecto de los inconvenientes estructurales, el señor Juan Penayo, jefe del Departamento de Mantenimiento del IPS, dijo al canal GEN que un equipo se encuentra abocado a brindar las soluciones pertinentes.
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