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El presidente de Colombia planteó públicamente la necesidad de avanzar hacia una reunión bilateral con Ecuador, subrayando que el eje central de ese encuentro debe ser la construcción de una política conjunta y sólida para el control de los puertos marítimos, considerados hoy uno de los puntos más sensibles en la lucha contra el crimen organizado en la región.
En un mensaje difundido a través de su cuenta oficial en la red social X, el mandatario fue enfático al señalar que los puertos de Colombia y Ecuador no pueden seguir siendo utilizados para la exportación de cocaína ni para el contrabando de insumos destinados a la producción de fentanilo, una droga que ha desatado una crisis sanitaria y de seguridad en amplias zonas del continente.
El jefe de Estado advirtió que varias de las organizaciones criminales que han crecido de manera alarmante en Ecuador tienen vínculos directos con estructuras delictivas cuyos principales cabecillas han sido capturados en territorio colombiano. Estas bandas, responsables de buena parte de la escalada de violencia que golpea al país vecino, se han especializado en un tráfico de doble vía: la salida de cocaína hacia mercados internacionales y el ingreso de precursores químicos, particularmente insumos para la elaboración de fentanilo, hacia América del Sur.
Según explicó, estos insumos solo pueden ingresar a la región a través de buques mercantes y puertos marítimos, lo que convierte a estas infraestructuras en un punto crítico que exige controles estrictos, modernos y coordinados entre ambos Estados. El desplazamiento de las rutas tradicionales de la cocaína, que anteriormente utilizaban con mayor frecuencia los puertos del Pacífico colombiano y que hoy se han trasladado hacia Ecuador, ha generado como efecto colateral la apertura de corredores para contrabandos mucho más letales que la propia cocaína.
El presidente colombiano recordó que desde hace años ha insistido en la necesidad de una coordinación profunda entre las fuerzas militares, las policías y, especialmente, los sistemas de inteligencia de ambos países. En ese marco, destacó su encuentro con la delegada del gobierno ecuatoriano durante la inauguración del centro de coordinación de inteligencias en Manaos, donde Ecuador expresó su respaldo a una política de mayor acción conjunta contra las mafias transnacionales.
Como parte de estos avances, anunció que mediante una adición al contrato firmado en 2023 se instalará un radar de última generación para la seguridad aérea en Ipiales, una zona estratégica para la detección de rutas ilícitas utilizadas por el narcotráfico.
Cuando quiera Ecuador nos reunimos, pero el primer punto que quiero que se examine en la agenda bilateral es la construcción de una política mancomunada para el control de los puertos marítimos.
Creemos que los puertos marítimos de Ecuador y Colombia no son ni para la… https://t.co/h03srJQ4HY
— Gustavo Petro (@petrogustavo) January 24, 2026
El mandatario también puso en valor los resultados alcanzados en el frente social y territorial. Más de 22.000 familias colombianas que habitan en la zona fronteriza han manifestado su voluntad de erradicar de raíz los cultivos de coca, una estrategia que el gobierno considera la única forma verdaderamente eficaz y sostenible de erradicación. Este proceso ha permitido sustituir miles de hectáreas de economías ilegales por producción agraria legal y la recuperación de selva nativa, generando un cambio visible en el territorio.
Como símbolo de estos avances, el presidente destacó que Tumaco dejó de ser el principal municipio productor de cocaína a nivel mundial, un resultado que calificó como un éxito parcial, pero significativo, tanto para la región como para su administración.
La propuesta de una agenda bilateral centrada en el control portuario y la cooperación en seguridad busca, según el gobierno colombiano, no solo enfrentar el narcotráfico, sino también contener amenazas emergentes que ponen en riesgo la estabilidad, la salud pública y la seguridad de toda América.
