
Tras más de 25 años de negociaciones, los bloques del Mercosur y la Unión Europea (UE) han alcanzado un acuerdo histórico de libre comercio que promete transformar las relaciones económicas entre ambas regiones. La firma del tratado en Paraguay marca un hito en la integración comercial global, estableciendo un marco para la apertura de mercados, la reducción de aranceles y la armonización de normas regulatorias.
El acuerdo, aprobado políticamente por la UE a principios de enero, aún requiere la ratificación de los mandatarios sudamericanos y de los respectivos parlamentos nacionales antes de entrar en vigor. Sin embargo, su firma representa un avance significativo hacia la consolidación de uno de los mayores acuerdos comerciales del mundo, que abarca a más de 450 millones de consumidores y alrededor del 15% del producto bruto global.
Los Tres Pilares del Acuerdo
El tratado se estructura en tres pilares principales: comercial, político y de cooperación. Estos abarcan desde la eliminación de barreras arancelarias hasta la implementación de normas regulatorias que facilitarán el comercio y las inversiones entre los dos bloques.
En el ámbito comercial, el acuerdo establece que la Unión Europea eliminará aranceles para el 92% de las exportaciones provenientes del Mercosur, otorgando acceso preferencial para otro 7,5%. Esto significa que prácticamente el 99% de las exportaciones agrícolas del Mercosur gozarán de beneficios arancelarios. Por su parte, los países sudamericanos también reducirán gradualmente sus aranceles a productos europeos, equilibrando las condiciones frente a otros competidores como Chile y México.
Beneficios para las Exportaciones del Mercosur
El acuerdo contempla varios mecanismos para facilitar el acceso de productos sudamericanos al mercado europeo:
– Eliminación inmediata de aranceles: Productos clave como harina y porotos de soja, maní, frutas frescas, legumbres y productos pesqueros se beneficiarán de la eliminación inmediata de aranceles.
– Desgravación gradual: Bienes como aceites vegetales, preparaciones alimenticias, vinos y alimentos procesados tendrán plazos de desgravación que varían entre cuatro y diez años.
– Cuotas arancelarias: Productos sensibles como carnes (bovina, porcina y aviar), arroz, maíz, miel, quesos y leche en polvo estarán sujetos a cuotas arancelarias asignadas al Mercosur en su conjunto. La distribución interna entre los países requerirá definiciones adicionales.
Además, el acuerdo establece compromisos específicos sobre derechos de exportación. A partir del tercer año desde su entrada en vigor, Argentina deberá eliminar las retenciones a la mayoría de los productos exportados a la UE. Excepciones como la soja, hidrocarburos y algunos otros sectores tendrán topes máximos que irán disminuyendo gradualmente.
Reglas Sanitarias y Facilitación del Comercio
Uno de los avances más destacados del pacto es la inclusión de reglas claras sobre estándares sanitarios y fitosanitarios. Estas normas buscan garantizar que los productos cumplan con criterios científicos y reducir la discrecionalidad en los procedimientos. Se establecieron plazos obligatorios para auditorías, evaluaciones y habilitaciones, así como un sistema bilateral de consultas para resolver posibles conflictos.
El tratado también limita el uso de instrumentos discrecionales en el comercio exterior, como restricciones cuantitativas o licencias no automáticas de importación y exportación. Asimismo, promueve el alineamiento regulatorio e institucional en áreas como facilitación comercial, procedimientos aduaneros, servicios, compras públicas y propiedad intelectual.
Impacto Económico Esperado
De acuerdo con estimaciones difundidas por la delegación argentina de la UE, el acuerdo podría impulsar significativamente el comercio bilateral. Las exportaciones europeas al Mercosur podrían crecer un 39%, mientras que las del Mercosur a la UE aumentarían un 17%. Esto representaría cifras adicionales de 48.700 millones y 8.900 millones de euros, respectivamente.
El mercado europeo es considerado estratégico por los sectores agroindustriales sudamericanos. Se estima que la UE importa productos agroindustriales por unos 220.000 millones de dólares anuales, y Argentina representa alrededor del 3% de ese total.
Reacciones del Sector Empresarial
El sector privado argentino ha recibido con optimismo el avance del acuerdo. La Asociación Empresaria Argentina (AEA) destacó que este tipo de tratados “permitirá el acceso a nuevos mercados con criterios de reciprocidad” y será “muy positivo para el desarrollo económico y social” del país.
Por su parte, el Grupo de los 6 (G6), que reúne a importantes cámaras empresariales, calificó el tratado como un paso clave hacia la creación de un área de libre comercio entre ambos bloques. Desde la Sociedad Rural Argentina (SRA), se subrayó que este acuerdo representa una oportunidad estratégica para fortalecer la presencia de productos argentinos en el mercado mundial.
Próximos Pasos
Aunque aún quedan etapas por completar antes de que el tratado entre en vigor, los funcionarios sudamericanos y europeos confían en que podría implementarse hacia finales de este año. Mientras tanto, gobiernos y sectores privados trabajan en los preparativos necesarios para aprovechar las nuevas condiciones comerciales.
Este acuerdo no solo redefine las relaciones económicas entre Mercosur y la Unión Europea, sino que también refuerza la importancia del comercio internacional como motor para el desarrollo económico. Con reglas claras y beneficios recíprocos, se espera que este tratado marque el inicio de una nueva era para ambas regiones.
