
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, destacó este viernes (16) la importancia del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), describiéndolo como el resultado de «más de 25 años de sufrimiento e intentos». Durante un encuentro con Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, en el Museo Histórico y Diplomático del Itamaraty en Río de Janeiro, Lula enfatizó que este tratado representa un paso histórico hacia el fortalecimiento de las relaciones económicas y políticas entre ambos bloques.
«A lo largo de estos años, hemos trabajado arduamente para llegar a este momento. Mañana, en Asunción, haremos historia al crear una de las mayores áreas de libre comercio del mundo, que reunirá a cerca de 720 millones de personas y un PIB superior a 22 billones de dólares», afirmó el mandatario brasileño.
El acuerdo, cuya firma está programada para el sábado (17) en Paraguay, no solo busca consolidar la relación comercial entre los dos bloques, sino también fomentar la inversión y la colaboración en áreas clave como la transición energética y digital. Lula subrayó que el Mercosur no pretende limitarse a ser un simple exportador de materias primas a Europa, sino que también aspira a producir y exportar bienes industriales con mayor valor agregado.
Ursula von der Leyen celebra el avance del acuerdo
Por su parte, Ursula von der Leyen celebró el entendimiento alcanzado entre los bloques y subrayó la importancia del acuerdo. «Este tratado envía un mensaje claro: bienvenidos al mayor mercado del mundo y a la mayor área de libre comercio global. Estamos de acuerdo en que el comercio internacional no es un juego de suma cero. Todos deben beneficiarse», declaró la presidenta de la Comisión Europea.
Von der Leyen también destacó el compromiso de Lula con los valores democráticos, el respeto al medio ambiente y la cooperación entre naciones soberanas. Además, enfatizó que este acuerdo es crucial para una transición hacia economías más limpias y digitalizadas.
Puntos clave del acuerdo UE-Mercosur
El acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur es considerado el mayor tratado comercial firmado por la UE hasta la fecha. Entre sus puntos principales destacan:
1. Reducción de aranceles: El Mercosur eliminará gradualmente las tarifas sobre el 91% de las exportaciones europeas, incluidas las de automóviles, mientras que la UE hará lo propio con el 92% de las exportaciones provenientes del Mercosur en un plazo de hasta diez años.
2. Cupos para productos agrícolas: El Mercosur eliminará los aranceles sobre productos agrícolas europeos como vinos (27%) y destilados (35%). Por su parte, la UE ofrecerá cupos más amplios para productos como carne bovina, aves, cerdo, azúcar y arroz.
3. Protección de indicaciones geográficas: El tratado protegerá aproximadamente 350 productos alimenticios tradicionales europeos, como el «Parmigiano Reggiano», evitando su imitación.
Apoyos al acuerdo
Los defensores del pacto argumentan que este ofrece una alternativa a la dependencia de China en cuanto a minerales críticos como el litio, esencial para baterías. Además, se espera que elimine más de 4 mil millones de euros en tarifas anuales sobre exportaciones europeas y refuerce las relaciones comerciales diversificadas.
Países como Alemania y España respaldan firmemente el acuerdo, destacando que también permitirá que las empresas europeas participen en licitaciones públicas en los países del Mercosur en igualdad de condiciones con los proveedores locales.
Críticas y preocupaciones
Sin embargo, no todo son elogios. Agricultores europeos han expresado su preocupación por la posible llegada masiva de productos sudamericanos a precios más bajos, especialmente carne bovina. Temen que estos productos no cumplan con los estrictos estándares ambientales y de seguridad alimentaria de la UE. La Comisión Europea ha asegurado que no se flexibilizarán dichos estándares.
Grupos ambientalistas también han manifestado su oposición al acuerdo, señalando que podría fomentar el aumento del desmonte forestal en regiones sensibles como la Amazonía debido a un incremento en las exportaciones agrícolas y de materias primas.
Francia, Italia, Hungría y Polonia han mostrado reticencias al tratado. En particular, Francia ha condicionado su aprobación a la protección de los intereses agrícolas europeos.
Medidas para mitigar preocupaciones
Para abordar las inquietudes de los opositores, la Comisión Europea ha propuesto mecanismos que permitirían suspender beneficios arancelarios si se detectan perturbaciones significativas en los mercados europeos. También se ha comprometido a reforzar los controles sobre las importaciones agrícolas para garantizar que cumplan con las normativas europeas en cuanto a pesticidas y bienestar animal.
Además, el próximo presupuesto de la UE incluirá un fondo de crisis de 6.300 millones de euros destinado a apoyar a los agricultores europeos en caso de impactos negativos derivados del acuerdo.
Un paso hacia el multilateralismo
Lula concluyó su discurso resaltando que este tratado será beneficioso no solo para los dos bloques involucrados, sino también para «el mundo democrático y el multilateralismo». Con este acuerdo histórico, tanto el Mercosur como la Unión Europea buscan fortalecer sus economías y promover un comercio internacional más justo y sostenible.
