
Oscar Benavides, fuerte candidato en representación de las comunidades negras
La contienda por la representación política de las comunidades afrodescendientes en Colombia entra en una fase decisiva con la entrada en escena del abogado tumaqueño Óscar Benavides, cuya inscripción oficial para disputar la curul especial Afro ha generado un nuevo punto de inflexión en el panorama electoral. Su candidatura no se presenta como un simple relevo generacional, sino como un acto de reivindicación histórica que pretende reorientar el sentido de un espacio institucional creado para amplificar las voces de un pueblo marcado por la resistencia y la lucha por la igualdad.
Benavides ha cuestionado abiertamente la manera en que se ha ejercido esta representación en los últimos años, señalando que la curul se desvió de su propósito original y terminó alejándose de las realidades territoriales que buscaba defender. Para él, la disputa no es personal, sino ética: un intento por recuperar un instrumento político que, según afirma, fue diseñado para reflejar las reivindicaciones profundas de las comunidades negras y no para convertirse en una plataforma individual alejada de sus raíces.
El proyecto que impulsa tiene un sello inconfundible: nace desde Tumaco, territorio emblemático del Pacífico colombiano, donde la riqueza cultural convive con desafíos históricos que van desde el abandono estatal hasta la persistencia de conflictos que afectan de manera directa la vida comunitaria. Allí, Benavides ha tejido una red diversa de liderazgos que han decidido apostar por una renovación del discurso político afro, colocando en el centro a las organizaciones sociales, los procesos comunitarios y la defensa de los derechos humanos.
Entre quienes integran su lista se encuentra Anyela Guanga, reconocida lideresa social, tres veces galardonada con el premio Benkos Biojó y una de las voces más firmes del movimiento “Soy porque somos”, corriente de pensamiento ligada a la visión transformadora que ha impulsado la vicepresidenta Francia Márquez. Su presencia aporta no solo trayectoria, sino una perspectiva de trabajo colectivo que ha sido esencial en los procesos de resistencia afrodescendiente. Junto a ella figura Francisco Ibalde, artista y gestor cultural que ha dedicado su obra y activismo a fortalecer la identidad afro y su papel en la construcción del país. Con su participación, la lista adquiere una dimensión que trasciende lo electoral y se convierte en una apuesta por la dignificación cultural y el reconocimiento de las raíces.
📣Colombianos, saquemos a Polo Polo del Congreso: Quiero anunciar que soy candidato oficial a la Cámara por comunidades negras.
Yo no vine a acomodarme, vine a defender a los míos, a los invisibles, a los que nadie ve.
Por eso te invito a que este 8 de marzo sin importar tu… pic.twitter.com/lHKiVE1YrU
— Oscar Benavides (@ODBenavidesA) December 6, 2025
La narrativa que acompaña la candidatura de Benavides ha logrado conectar con sectores que ven en su propuesta una oportunidad para devolverle sentido político a la curul. Su mensaje, directo pero conciliador, ha comenzado a resonar en distintos territorios: “No venimos a dividir, venimos a recuperar lo que nos pertenece”, expresó durante su inscripción, una declaración que encapsula la intención de consolidar un movimiento que no se estructura alrededor de antagonismos personales, sino de la necesidad de que las comunidades afrocolmombianas vuelvan a verse reflejadas en el Congreso.
El ingreso de Benavides a la contienda reconfigura la discusión nacional sobre quién debe ocupar la curul y con qué propósito. Su aspiración se presenta como un llamado a revisar las bases mismas de la representación, a reconstruir la confianza con los territorios y a reafirmar que la lucha afro no es un recurso retórico sino un proyecto político de largo aliento. En un país donde las comunidades negras siguen reclamando justicia, inclusión y respeto por sus territorios, la candidatura de Benavides emerge como una alternativa que busca devolverle dignidad a un espacio creado para amplificar esas demandas.
La disputa por la curul especial Afro deja de ser entonces un simple capítulo electoral y se convierte en un escenario donde se confrontan dos visiones de país: una que considera la representación como un proyecto personalista y otra que insiste en que este es un mandato colectivo nacido de siglos de resistencia. Con su propuesta, Benavides intenta abrir un horizonte donde la voz afrocolombiana vuelva a ser protagonista de las transformaciones sociales que el país reclama, reafirmando que la política, cuando se arraiga en los territorios, puede recuperar su sentido más profundo: el de servir a quienes históricamente han sido excluidos.
carloscastaneda@prensamercosur.org
