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El Ministerio de Justicia y del Derecho fortaleció su estrategia nacional de atención a la población que recupera su libertad con la inauguración de un nuevo Centro de Oportunidades en Libertad en Medellín, un espacio concebido para cambiar la manera en que el país acompaña la transición hacia la vida civil de miles de personas posegresadas. La apertura del centro, ubicado en la Casa de Justicia El Bosque, marca un avance sustancial en la implementación de la Política Pública de Atención al Posegreso, creada mediante el Decreto 438 de 2025 y diseñada para ampliar la cobertura y la calidad del acompañamiento institucional.
Este centro, el segundo de su tipo en la capital antioqueña, opera bajo un modelo que integra en un mismo lugar servicios jurídicos, orientación psicosocial, formación educativa, apoyo productivo y articulación comunitaria. La estrategia, desarrollada en conjunto con el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), la Alcaldía de Medellín y organizaciones sociales, busca que cada persona que sale del sistema penitenciario encuentre un entorno donde las oportunidades sustituyan al estigma y donde la reincidencia no sea el único camino visible.
La directora de Atención y Tratamiento del INPEC, Claudia Andrade, destacó durante el acto inaugural que este espacio encarna una apuesta de país por la dignidad humana. Afirmó que el nuevo centro representa “la convicción de que nadie debe ser definido por su pasado, sino por su capacidad de transformarse”, y subrayó que allí se ofrecerá un acompañamiento integral capaz de abrir rutas reales de reintegración.
La iniciativa responde a las prioridades definidas en el Plan Nacional de Política Criminal, que busca consolidar una red de atención al posegreso con presencia en los territorios, fortaleciendo la coordinación entre entidades estatales y organizaciones comunitarias. Medellín, que concentra una de las mayores poblaciones posegresadas del país, se convierte así en un punto estratégico para avanzar en un modelo que aspira a reducir la reincidencia, mejorar la seguridad urbana y promover procesos sostenibles de inclusión social.
Organizaciones como la Fundación MADE IN PRISON, aliada del proyecto, resaltaron el valor humano del modelo. Su directora, Juliana Zuluaga, recordó que la reintegración solo es posible cuando las personas sienten que no están solas en su tránsito hacia la libertad. Destacó además las siete líneas de intervención que se aplican en el centro, desde habilidades socioemocionales hasta asistencia jurídica, y que permiten construir procesos transformadores que impactan no solo a las personas beneficiarias, sino a sus familias y comunidades.
La jornada inaugural reunió a autoridades nacionales y territoriales, representantes del sistema penitenciario, organizaciones sociales y beneficiarios. Durante el recorrido por las instalaciones, los asistentes conocieron de primera mano los servicios y experiencias que ofrecerá el centro, y participaron en una muestra cultural que reflejó la dimensión comunitaria del proyecto. Entre los testimonios, se destacó el de Luisa Botero, beneficiaria del programa, quien aseguró que este espacio “abre caminos reales para empezar de nuevo”, al brindar formación, acceso a empleo y apoyo constante para reconstruir un proyecto de vida basado en la libertad como una oportunidad tangible.
El Viceministerio de Política Criminal y Justicia Restaurativa lidera esta iniciativa, que ya cuenta con una red de centros en distintas regiones del país y que continúa ampliándose con la meta de garantizar acompañamiento digno, eficaz y cercano a quienes salen del sistema penitenciario. Con la apertura de este nuevo Centro de Oportunidades en Libertad, Colombia reafirma su compromiso con un modelo de justicia que entiende la reinserción como un derecho y con la construcción de un país más seguro, incluyente y justo.
carloscastaneda@prensamercosur.org
