
El grupo italiano acordó la venta de sus empresas agropecuarias a empresarios vinculados con Adecoagro, compañía controlada mayoritariamente por la firma cripto Tether. La operación comprende campos en cuatro provincias y vuelve a poner en debate los alcances de la Ley de Tierras y la presencia de capitales extranjeros en sectores estratégicos.
Después de 35 años de presencia en el negocio agropecuario argentino, el grupo italiano Benetton acordó la venta de unas 900 mil hectáreas distribuidas entre Buenos Aires, Río Negro, Chubut y Santa Cruz. Los compradores son socios y directivos de Adecoagro, encabezados por su CEO, Mariano Bosch, en una operación que vuelve a instalar el debate sobre la concentración de la propiedad rural y la participación del capital extranjero en el país.
La transacción comprende dos sociedades que pertenecían al holding italiano: la Compañía de Tierras Sud Argentino (CTSA) y Ganadera Cóndor. Ambas administran establecimientos rurales dedicados principalmente a la producción ganadera y agrícola. El precio de la operación no fue informado públicamente.
La venta marca el final de una etapa para Benetton, que había desembarcado con fuerza en el sector rural argentino en 1991, cuando adquirió una compañía patagónica fundada a fines del siglo XIX por capitales británicos. En aquel momento, la empresa contaba con unas 360 mil hectáreas. Tres décadas y media después, el grupo se desprende de una superficie que prácticamente triplica aquella extensión inicial.
Una operación de gran escala en cuatro provincias
Los establecimientos involucrados se encuentran principalmente en la Patagonia, aunque también incluyen tierras productivas en la provincia de Buenos Aires. En el sur del país, la actividad está concentrada en la ganadería ovina, mientras que en territorio bonaerense tienen peso los cultivos de papa, trigo y maíz.
De acuerdo con los datos difundidos por la empresa vendedora, los campos de CTSA albergan alrededor de 250 mil ovinos y producen más de 880 mil kilos de lana por año. La compañía es considerada una de las principales productoras laneras del país. El conjunto de las explotaciones también incluye producción bovina y otras actividades agropecuarias.
La gestión de las sociedades tendrá continuidad: Agustín Dranovsky seguirá al frente de CTSA, mientras que Bosch asumirá la presidencia de ambas compañías.
Los compradores señalaron que la adquisición se realizó a título personal, sin que Adecoagro participara formalmente como empresa en la operación. Sin embargo, el vínculo entre los adquirentes y la compañía agroindustrial abrió interrogantes sobre el origen de los fondos utilizados para concretar una transacción de semejante magnitud y sobre la relación entre los nuevos propietarios y el principal accionista de la firma en la que se desempeñan.
Adecoagro y el desembarco de Tether
La operación se produce en un momento de fuerte expansión de Adecoagro, una compañía agroindustrial con actividades en Argentina, Brasil y Uruguay. La empresa desarrolla negocios vinculados con la producción de alimentos, la agricultura, la ganadería y la generación de energía renovable.
Desde marzo de 2025, su principal accionista es Tether, la compañía emisora de la criptomoneda estable USDT, que adquirió aproximadamente el 74,3% del capital de Adecoagro. La inversión acumulada superó los 600 millones de dólares y convirtió a la firma cripto en un actor central de una de las principales empresas agroindustriales de la región.
La adquisición de las tierras de Benetton profundiza una estrategia de expansión que ya había tenido otros movimientos de peso. Adecoagro participó junto con la Asociación de Cooperativas Argentinas en la compra de Profertil, la principal productora de fertilizantes nitrogenados del país.
Tras las operaciones con Nutrien e YPF, Adecoagro quedó con el 90% de Profertil, mientras que la entidad cooperativa conserva el 10%. La compañía produce cerca de 1,3 millones de toneladas de urea por año y abastece una parte sustancial de la demanda argentina.
En julio de 2026, además, Adecoagro acordó la adquisición de la usina brasileña Caarapó, perteneciente a Raízen, por unos 148 millones de dólares.
Con la compra de los establecimientos rurales que pertenecían a Benetton, los empresarios vinculados a Adecoagro amplían su presencia desde la producción de insumos hasta el control directo de grandes extensiones de tierra y de las actividades que se desarrollan sobre ellas.
Los vínculos de Tether con la administración de Donald Trump
La participación de Tether en Adecoagro también pone el foco sobre los vínculos de la compañía con el poder político estadounidense. La firma, una de las principales emisoras de monedas digitales estables del mundo, amplió su influencia en los últimos años y mantiene relaciones con figuras cercanas a la administración de Donald Trump.
Uno de los episodios que generó cuestionamientos en Estados Unidos estuvo relacionado con la aprobación de la GENIUS Act, promulgada por Trump en julio de 2025. Se trata de la primera legislación federal estadounidense destinada a establecer un marco regulatorio para las stablecoins, un mercado en el que Tether ocupa una posición dominante.
Una investigación periodística del Wall Street Journal reconstruyó los contactos entre Bo Hines, quien había sido asesor de criptomonedas de la Casa Blanca, y una consultora llamada Nxum, que había cofundado. Según esa investigación, mientras Hines participaba en la promoción de la legislación, Tether canalizaba millones de dólares hacia la consultora.
El trabajo también describió intercambios de mensajes entre Hines y sus socios, quienes mantenían contactos con el director ejecutivo de Tether, Paolo Ardoino. Después de la aprobación de la norma, Hines fue contratado por la compañía para conducir sus negocios en Estados Unidos.
El senador demócrata Richard Blumenthal reclamó información sobre los contratos, pagos y actividades de lobby vinculados con Nxum. De acuerdo con la reconstrucción periodística, la consultora habría recibido 6,3 millones de dólares. Las denuncias y los pedidos de documentación instalaron interrogantes sobre la influencia de la empresa cripto en la elaboración de las reglas que regulan su propio mercado.
Otro vínculo señalado es el de Howard Lutnick, actual secretario de Comercio estadounidense. La firma Cantor Fitzgerald, que estuvo bajo su conducción, tuvo un papel relevante en la custodia de los bonos del Tesoro que respaldan las reservas de Tether. También se publicaron investigaciones sobre las relaciones financieras entre el entorno de Lutnick y la compañía.
Las inversiones de Tether en la Argentina
La presencia de Tether en el país tampoco se limita al sector agropecuario. Durante 2026, la empresa amplió sus inversiones en el ecosistema financiero y tecnológico argentino.
En julio participó con 20 millones de dólares en una ronda de financiamiento de Ualá, mientras que en octubre encabezó una inversión de 15 millones de dólares en Mural, una empresa fintech que desarrolla servicios vinculados con monedas digitales estables para compañías y gobiernos. También había destinado fondos a la billetera virtual Belo.
Este crecimiento refleja una estrategia de diversificación que combina activos financieros, plataformas de pagos y participación en empresas de la economía real. En ese escenario, la adquisición de grandes extensiones rurales a través de empresarios vinculados con Adecoagro representa un nuevo capítulo de su expansión en la Argentina.
La Ley de Tierras vuelve al centro del debate
La venta de las 900 mil hectáreas se concreta en medio de la discusión por la Ley de Tierras, que establece límites a la titularidad de tierras rurales por parte de personas y empresas extranjeras.
El gobierno de Javier Milei había impulsado la derogación de esa normativa como parte de su programa de desregulación económica. Sin embargo, la iniciativa encontró una fuerte resistencia política y social y no logró avanzar.
La operación de Benetton presenta una particularidad: formalmente, los compradores son empresarios y directivos vinculados a Adecoagro, no la sociedad controlante. Sin embargo, la compañía tiene como accionista mayoritario a Tether, una firma extranjera que concentra cerca de tres cuartas partes de su capital.
El traspaso, por lo tanto, reabre las preguntas sobre los mecanismos de control de la propiedad rural, la identificación de los beneficiarios finales de las operaciones y el alcance de las restricciones legales cuando intervienen empresarios vinculados con compañías de capital extranjero.
También vuelve a cobrar relevancia la discusión histórica sobre la concentración de tierras en la Patagonia. La propiedad de los establecimientos de Benetton estuvo atravesada durante décadas por reclamos de comunidades mapuches, que cuestionan la titularidad de parte de esos territorios y reivindican derechos sobre tierras ancestrales.
La venta no modifica por sí misma la situación jurídica de esos reclamos, pero incorpora nuevos actores a un conflicto de larga data y vuelve a poner bajo la lupa el destino de enormes extensiones de territorio argentino.
Con una superficie cercana al millón de hectáreas, la operación excede el cambio de manos de dos empresas rurales. La salida de Benetton y el ingreso de empresarios vinculados con Adecoagro y Tether abren un nuevo escenario para el debate sobre la concentración económica, la extranjerización de activos estratégicos y el control de los recursos naturales.
https://elsolnoticias.com.ar/benetton-vende-900-mil-hectareas-en-la-argentina-y-crece-la-polemica-por-la-extranjerizacion-de-tierras/
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