Siñani explicó que el Coxsackie es más común en menores de edad, aunque puede presentarse en adultos de manera mucho más rara. Indicó que los espacios donde se concentran niños pequeños son los principales focos de transmisión.
El funcionario detalló que la sintomatología del Coxsackie comienza con fiebre mayor a 38 grados. Luego aparecen las manchas en las manos y los pies, junto con las úlceras en la boca.
«Hay que tener prácticamente el diagnóstico clínico, no hay donde perderse. Haciendo un diagnóstico diferencial de sarampión, que es la alerta mundial que estamos viviendo», señaló Siñani sobre la importancia de identificar los casos de Coxsackie.
El jefe de epidemiología indicó que ante la sospecha se deben tomar acciones de desinfección y limpieza. También se debe realizar el control de brotes para evitar la propagación del Coxsackie en los establecimientos educativos.
Siñani recordó que entre mayo y junio se registraron los primeros casos de Coxsackie. Cuando notificaban los contagios, se suspendían las clases y se desinfectaba el lugar, según explicó.
El funcionario precisó que los casos se presentaron en guarderías y kínderes. A partir de los siete días, los estudiantes volvieron a clases y se pudo controlar la transmisión del Coxsackie.
Siñani sostuvo que la notificación inmediata es importante para tomar acciones. Sin embargo, remarcó que la prevención del Coxsackie se basa en los tres filtros aplicados en el ámbito educativo.
El primer filtro es en casa: si el niño tiene malestar general, fiebre o manchas, el padre no debe enviarlo al colegio. Debe llevarlo a un centro de salud para su evaluación.
El segundo filtro se aplica en el ingreso del colegio, donde se verifica si el estudiante presenta sintomatología. El tercer filtro se mantiene durante toda la jornada escolar.
Si el niño se pone mal durante la mañana, la profesora o el personal educativo debe avisar a los padres. También debe comunicar al centro de salud para el diagnóstico inmediato de Coxsackie.
«La enfermedad no es grave, pero sí obviamente hay que tener el control respectivo de esta enfermedad, específicamente de la fiebre y específicamente de la deshidratación», afirmó Siñani sobre las complicaciones del Coxsackie.
El funcionario explicó que lo complejo del Coxsackie son las úlceras en la boca, que impiden tragar y hidratarse. Un niño con deshidratación presenta una situación grave y puede requerir hospitalización.
Siñani indicó que el trabajo con el SEDUCA se desarrolla desde hace más de cuatro o cinco años. El Centro de Salud más cercano actúa de forma inmediata ante la notificación de casos de Coxsackie.
El jefe de epidemiología aclaró que las desinfecciones no se realizan todos los días ni de forma programada. Se ejecutan cuando hay notificación de casos de Coxsackie en las unidades educativas.
Siñani señaló que la desinfección es responsabilidad de la familia en el lavado de manos y la limpieza de utensilios. También del personal educativo y del personal de salud, que capacita a ambos sectores.
Hasta el momento, no se precisó el número de casos de Coxsackie registrados en la presente gestión. Tampoco se informó si hay nuevos brotes activos en guarderías o kínderes del departamento.