

“Me encanta, muy parecido a Miami. Tengo que regresar muchas veces”, dijo Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, tras una reunión con Abelardo de la Espriella en la sede presidencial de Barranquilla. De forma inédita la capital del Atlántico se ha convertido en escenario de eventos del orden nacional: la primera reunión del gabinete, la posesión de los magistrados del Consejo Nacional Electoral, la visita de la presidenta de Costa Rica.
Todo se da desde una sede de fachada republicana construida en tiempo récord en el Batallón Paraíso, adornada por palmeras y árboles de amplias copas recién trasplantadas. La adecuación la hizo Patricia Mejía, la diseñadora de confianza del presidente para trabajos en sus casas y en el bufete de De La Espriella Lawyers y fue financiada con recursos de privados, como los barranquilleros Daes de Tecnoglass.
La sede apenas se puede ver desde la Vía 40, la calle más cercana al palacio presidencial. Casi todo lo que sucede allí a los barranquilleros les llega como a la mayoría de colombianos: a través de los videos que el propio De la Espriella publica.
Los periodistas son invitados ocasionales para los eventos más importantes, pero con un acceso restringido. “Hemos ido unas cinco o seis veces”, dice una periodista que cubre a De la Espriella en Barranquilla. Las declaraciones se dan en una suerte de teatrico, pero los periodistas no pueden hacer preguntas. “Si nosotros cubrimos la transmisión por Youtube no va a cambiar nada”, dice la periodista.
En la práctica la sede de Barranquilla se ha convertido en la simbólica, mientras que el tradicional Palacio de Nariño en Bogotá en la operativa. En la agenda del presidente que les envían a los periodistas, el último evento público en “La Arenosa” fue el 1 de octubre y en lo que va del mes solo ha notificado dos días de agenda privada en la ciudad.
Pero en lo simbólico el mensaje del presidente es poderoso. “Veo a Barranquilla más conectada con el mundo, atrayendo nuevas inversiones e industrias, y creando mejores oportunidades para su gente. Por eso tomé la decisión de que sea la capital alterna de la República”, ha dicho el presidente.
El charismo de siempre más presente que nunca
El presidente Abelardo de la Espriella toma la palabra. De las seis personas que están en la pequeña tarima, tres son del corazón de la casa Char: el alcalde Álex Char y los ministros Elsa Noguera y Mauricio Gómez. De la Espriella está presentando un convenio entre la Nación y la Alcaldía de Barranquilla para la modernización del aeropuerto Ernesto Cortissoz, y le lanza flores al proyecto charista.
“Estoy seguro, querido alcalde, que en sus manos el aeropuerto se va a parecer a esa ciudad que usted, Elsa y tantos otros han transformado”, le dice al alcalde Char. Esa admiración por Álex Char y el patriarca Fuad Char, la había expresado antes de su entrada a la política electoral.

En su narrativa contra la corrupción, el presidente ha sido hostil con parte de la clase política tradicional del país, y su escenificación más contundente fue contra el alcalde de Sincelejo, Yahir Acuña. Sin embargo, con la casa Char, que tiene a uno de sus integrantes (el exsenador Arturo Char) en juicio por presunta compra de votos, solo ha tenido gestos generosos.
Por otro lado, mientras en otras ciudades pueden aparecer liderazgos nuevos, como en Santa Marta Joaquín Gutiérrez, el presidente de Ecopetrol y amigo de De la Espriella, en Barranquilla el modelo de gobierno del abelardismo se está construyendo con los charistas de toda la vida, que han gobernado la ciudad por casi dos décadas.
Ocho personas que han estado vinculadas al modelo de gestión de la casa Char han llegado a cargos claves. Sin embargo, como De La Espriella no ha hecho un gabinete en función de la gobernabilidad con el Congreso y con el estilo tradicional de cuotas para políticos, las líneas de a quién responden son más grises. Sobre todo porque varios tienen relaciones directas con De la Espriella desde el pasado.
“Sí, ellos han sido del charismo. Pero cuando el presidente les dice ‘tú llegaste aquí por mí, no por nadie’, tú sigues la línea del presidente”, dijo un congresista de la casa política. “Mi lectura es que matas dos pájaros de un solo tiro: son de confianza del presidente, pero también del charismo”, dice un político cercano a Álex Char.
Los nombramientos están ahí. Elsa Noguera, ministra de Transporte, es del primer círculo del charismo. Y se llevó al equipo con el que trabajó como alcaldesa de Barranquilla y gobernadora del Atlántico: el viceministro Miguel Vergara y la vicepresidenta de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) Nury Logreira.
También se posicionó el ministro de Comercio, Mauricio Gómez, exsenador liberal, amigo de Álex Char y uno de los primeros políticos en sumarse a la campaña de De la Espriella.
Otro nombre clave es el exsenador de Cambio Radical Luis Eduardo Diazgranados, que tiene su propia estructura dentro del charismo. Es cercano al presidente y tiene vínculos familiares con Joaquín Gutiérrez, presidente de Ecopetrol. Es cercano a Roberto Solano, interventor de la Nueva EPS, y a Fernando Isaza, nuevo director del Fondo Nacional de Garantías.
Pero De la Espriella no compra las peleas de los Char. Jaime Pumarejo, que terminó su alcaldía distanciado de Álex Char, fue nombrado director ejecutivo ante el BID. Juan Manuel Alvarado, que fue gerente de ciudad de Pumarejo, quedó como director del Dane.
Hay muchos símbolos, está por verse la inversión
De la Espriella nació en Bogotá, se crió en Córdoba, pero se siente barranquillero. “Los barranquilleros somos tan berracos que nacemos donde nos da la gana”, dijo en un evento en la ciudad. De La Espriella desarrolló su ejercicio profesional en Barranquilla, sus amistades de adulto y hoy vive en Lagos del Caujaral, un club residencial con campos de golf y restaurantes de lujo.
La gestión de De La Espriella es mirada con recelo por una parte de la ciudad que no votó con él. En las presidenciales de 2027 perdió con Iván Cepeda por 65 mil votos. Sin embargo, la presencia de una sede alterna, los mensajes positivos hacia la ciudad y la promesa de inversión, han llenado a un sector de la ciudadanía de expectativa.
El empresario Gabriel Olier, integrante de Procentrismo, dice que “desde Barranquilla veíamos una concentración de decisiones hacia la región andina” y que “la ciudad tiene que aprovechar su momento”.
“En el siglo pasado, la región cafetera empezó a tener un desarrollo impresionante porque concentraron un poder político importante. Eso pasó a las élites de Bogotá y después a Antioquia. Es el momento de la región Caribe con Barranquilla como capital”, dice Olier.
Es una tesis similar a la que ha planeado el investigador y rector de la Universidad del Norte, Adolfo Meisel, quien atribuye como un factor del rezago económico del Caribe la falta de representación en los gobiernos nacionales durante el siglo XX. Fue la región con menos representación per cápita durante ese siglo.
De La Espriella ha nombrado a 52 funcionarios de alta dirección barranquilleros. Es la segunda ciudad del país con más nombramientos, solo por debajo de Bogotá (266).
“Es positivo posicionar el tema regional y de la descentralización, pero el reto es hacer de lo simbólico algo más concreto”, dice Diógenes Rosero, de la Fundación Foro Costa Atlántica y excandidato a la Alcaldía de Barranquilla. “La presencia institucional y la visibilidad de la ciudad pueden facilitar la interlocución, mientras que los beneficios para hogares y empresas dependerán de la ejecución de recursos y de mejoras verificables en los servicios, la seguridad y la conectividad”, dice el centro de pensamiento Fundesarrollo.
En el evento que se firmó la modernización del aeropuerto Ernesto Cortissoz, el gobierno nacional le cedió la administración a Barranquilla, pero hasta ahora la inversión de 40 mil millones la hará el Distrito. La modernización dependerá de si el gobierno De La Espriella agiliza el proyecto que está en etapa de factibilidad, por un valor de 3,1 billones de pesos, para que un privado se encargue.
Otras dos obras pueden generar impacto. Uno es el Corredor Turístico del Tajamar, un proyecto de plazoletas y zonas comerciales en la zona de Bocas de Cenizas, en la desembocadura del río Magdalena sobre el Mar Caribe. Ese ha sido un proyecto con sello de la Alcaldía de Álex Char, y que el ministro de Comercio, Mauricio Gómez, se comprometió a respaldar con 300 mil millones.
El otro proyecto está siendo impulsado por la Gobernación del Atlántico, para que tenga inversión del gobierno De la Espriella. Es la renovación y ampliación de los accesos de la Calle 30, una de las principales vías de la ciudad, que tiene un costo de unos 300 mil millones.
Todo eso está por verse. El politólogo y profesor de la Universidad del Norte, Angel Tuirán, dice que las inversiones en la ciudad tendrán su prueba de fuego en el Plan Nacional de Desarrollo. “Ahí tiene que notarse la presencia de esta representación administrativa sobre los grandes temas: la energía, el acceso al Canal del Dique, la navegabilidad del río Magdalena, los temas educación y pobreza”.
Y más allá de un listado de obras, se verá si sobre el modelo Char la “Patria Milagro” de De la Espriella logra imprimir una mirada propia del desarrollo que requiere Barranquilla, y el Caribe en general.
Ya líderes de opinión han advertido de las carencias de la ciudad. “Narcotizados por el éxito de Barranquilla, se nos olvida ver los lunares”, advertía hace dos años Antonio Celia, el empresario barranquillero, influyente en organizaciones como La Cueva y Procentrismo. El progreso evidente de Barranquilla en infraestructura y espacio público con los Char ha traído por detrás un endeudamiento cada vez más alto. Hay varios problemas sociales que han mejorado poco, como el desempleo y la informalidad; unos servicios públicos deficientes y la seguridad ha empeorado mucho.
De la Espriella, el nuevo eje de Barranquilla
Suena una música de película de acción, y el héroe de la ciudad es Abelardo de la Espriella. Hace el saludo de firmes por la patria con los policías, se lo ve monitoreando las cámaras de los operativos. La Policía entra a la casa de los supuestos delincuentes. Ya capturados el presidente aparece con un mensaje aleccionador. “Y entonces Keko, como era que decías, que no comías de Tigre”, le dice a un hombre recién capturado.

Horas después presenta como resultado 92 capturas. Los medios locales replican el operativo y los resultados. De la Espriella se vuelve tema central de conversación política. En los corrillos políticos ya se debate si los Char han ganado con De la Espriella, o si ha perdido el protagonismo que tenía sobre la ciudad pues ya no es Álex el que pone la agenda.
“Lo bueno es que ya tengo a quien llamar. Alcalde, no sirve el aire, se dañó el baño, así que agárrate porque yo duermo solo tres horas y media”, le dijo De la Espriella a Char en el evento en el aeropuerto Cortissoz. Pero más allá de especulaciones, hoy el charismo y el abelardismo lucen alineados.
De la Espriella, en cambio, ha sido claro en marcar a sus enemigos, continuando con su estilo de campaña. En el Atlántico se ha metido en las peleas locales, cuestionado las casas políticas de Euclides Torres (financista de eventos de campaña de Petro y beneficiado en ese gobierno) y Eduardo Pulgar, aliados del gobierno de Petro.
Durante el evento en el aeropuerto, que físicamente está en Soledad, aprovechó para atacar a Pulgar sin mencionarlo: “Vamos con toda por Soledad. Los que le hacen daño a Soledad van a saber lo duro que muerde ‘el Tigre’. Déjenmelo a mí”. El grupo de Pulgar, un exsenador condenado por sobornar a un juez, controla la Alcaldía de Soledad hace siete años.
Y en la disputa limítrofe entre Barranquilla y Puerto Colombia, que tiene de fondo una pelea por 40 mil millones de recaudo de impuestos anuales entre el clan Char y los Torres, De la Espriella jugó a favor de Barranquilla y el charismo. “Es muy importante llamar la atención para estar atentos a que el cabildeo de los Torres. Los aliados del gobierno anterior y los intereses privados no pueden seguir primando sobre el interés del pueblo”, dijo De la Espriella, respaldando la posición de que esos terrenos le pertenecen a Barranquilla.
En paralelo a los ataques del presidente, Estados Unidos les quitó la visa a Eduardo Pulgar y Euclides Torres, luego de que De la Espriella los acusara en campaña de compra de votos sin pruebas.
Esas peleas van a tener un nuevo escenario en las elecciones del 2027, donde De la Espriella jugará con su nuevo partido: Defensores de la Patria. La lógica indica que habrá un bloque entre el charismo y el abelardismo para la Alcaldía de Barranquilla y la Gobernación del Atlántico, mientras que del otro lado estarán Pulgar y los Torres, que salieron fortalecidos en el gobierno Petro, eventualmente aliados de los sectores del petrismo.
La danza de nombres ya ha empezado a sonar, y se verá si el simbolismo que De la Espriella le ha dado a la ciudad se ve traducido en votos.
https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/cronica-desde-la-capital-alterna-abelardo-pone-a-barranquilla-en-el-centro-de-colombia/
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Cuenta regresiva en el Congreso: qué proyectos pueden aprobarse antes de fin de ordinarias
- ★Dura sanción de Aprevide a Sarmiento por los incidentes ante River: dos partidos sin público
- ★Provincia acordó con los gremios docentes y de la Ley 10430 un aumento salarial
- ★Jornada sobre el cuidado de la salud mental
- ★Karim Crucce retuvo el título argentino de peso pesado por KO en el primer round ante Bracamonte

