
En el Himalaya hay faisanes que están cambiando radicalmente su forma de cantar. Y hay un sospechoso claro que explica esa transformación: el turismo masivo. A medida que la cordillera se convierte en un destino de aventura soñado por viajeros de todo el mundo, los monales (Lophophorus impejanus) están alterando su forma de comunicarse. En las zonas masificadas, las aves alcanzan frecuencias más altas cuando cantan. También emiten llamadas más breves que sus compañeras de los valles menos concurridos por turistas.
Para los científicos ese cambio tiene poco de misterioso: con él los monales intentan hacerse oír por encima del ruido de los humanos que (cada vez más) ocupan su hábitat.
¿Qué ha pasado? Que un grupo de investigadores indios se ha llevado un par de sorpresas mientras estudiaba poblaciones de monal, un faisán originario de los bosques montañosos del Himalaya que ha sido elevado a la categoría de símbolo patrio tanto en el estado indio de Uttarakhand como en Nepal.
El problema es que ninguna de esas ‘sorpresas’ es buena. Lo que han constatado el doctor Rajeev Lochan y sus colegas de la Universidad Hemvati Nandan Bahuguna Garhwal es que los humanos estamos alterando el entorno de la especie hasta tal punto que ha empezado a variar algunos de sus hábitos. Sus conclusiones las han plasmado en dos papers científicos.
Laurentiu Morariu (Unsplash). ¿Qué cambios han percibido? Probablemente el más interesante es el que afecta a la forma de comunicarse de los faisanes del Himalaya. Durante más o menos un año, Lochan y sus compañeros usaron micrófonos y grabadoras para captar el canto de los monales que vivían en dos valles de Uttarakhand, al norte de la India: Chopta y Madmaheshwar.
Ambos se sitúan en el entorno del Kedarnath Wild Life Sanctuary, pero presentan una diferencia importante: mientras Chopta es un lugar turístico, con un trasiego considerable de visitantes, Madmaheshwar suele ser un enclave tranquilo. Entre uno y otro los investigadores recopilaron más de 700 llamadas de monales, cantos de apareamiento o para alejar rivales.
El ejercicio no habría tenido mayor interés si no fuera porque entre las grabaciones de la ajetreada Chopta y la relajante Madmaheshwar hay diferencias considerables. Al rescuchar los audios, el equipo de Lochan se dio cuenta de que las aves que habitan en zonas ruidosas emiten llamadas que alcanzan frecuencias máximas bastante más elevadas que aquellas que viven en hábitats silenciosos. No solo eso. Además de los cambios de tono, los faisanes de Chopta emitían cantos más breves que los del valle de Madmaheshwar.
¿Cuál es la razón? Hacerse oír entre el ruido que producimos los humanos. Esa al menos es la explicación que recoge la BBC, que ha entrevistado al propio doctor Lochan. «Esto no significa que la especie haya experimentado un cambio permanente o evolutivo en su frecuencia vocal; más bien nuestros hallazgos sugieren una flexibilidad conductual en respuesta a diferentes entornos acústicos», reflexiona.
Dicho de otra forma, al modular su tono y emitir cantos más cortos el monal busca hacerse oír pese al vecino molesto con el que comparte el valle: el runrún que causamos nosotros, los humanos, mientras hablamos y nos movemos en coches.
https://www.xataka.com/magnet/himalaya-se-esta-llenando-tantisimos-turistas-que-hay-pajaros-cambiando-su-forma-cantar
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Buscan a joven de El Carmen de Viboral desaparecida desde el 27 de septiembre en Medellín
- ★Volcamiento de camión cargado de ladrillos mantiene cerrada la Variante Palmas
- ★¡Alumbrados navideños de EPM siguen firmes! No serán cancelados pese a El Niño
- ★Detectan 680 casas asentadas en las laderas de ríos
- ★¿Felipe Velázquez en el imaginario panista local de la carrera por alcaldía de Atlixco en 2027?

