El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, arribó este domingo a Paraguay para participar en la LXVIII Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, que se celebra en Luque. El mandatario boliviano fue recibido en el Aeropuerto Silvio Pettirossi junto a su canciller, Fernando Aramayo, en lo que constituye su primera salida internacional tras el estallido social del pasado 6 de mayo en su país, donde diversos sectores sindicales y campesinos exigieron su dimisión.
Esta visita marca un punto de inflexión diplomático, siendo la segunda vez que Paz pisa suelo paraguayo tras la firma del acuerdo con la Unión Europea el 17 de enero. La presencia de Bolivia, nación en proceso de adaptación legal como miembro pleno, es una de las más esperadas, no solo por temas comerciales, sino por la urgente necesidad de abordar su inestabilidad interna en el seno del bloque suramericano.
En la agenda de Bolivia para esta cumbre, se espera que el presidente Paz intente proyectar una imagen de normalidad institucional mientras busca apoyo para sus políticas de integración económica. Sin embargo, analistas sugieren que Bolivia pondrá sobre la mesa la necesidad de cooperación técnica para mitigar el impacto de las protestas en su balanza comercial, tratando de desviar la atención de la crisis política que amenaza con paralizar su gestión administrativa.
La gran interrogante que recorre los pasillos de la cumbre es si el Mercosur está realmente preparado para activar mecanismos de defensa democrática. Existe una presión creciente sobre si el bloque debe asumir un rol activo en la mediación de la crisis boliviana o si, por el contrario, dejará la resolución del problema en manos de Estados Unidos, evitando así un conflicto diplomático interno que fracturaría la unidad del grupo ante las diferentes visiones ideológicas.
Históricamente, el Mercosur ha sido criticado por su inacción en temas de derechos humanos, y esta cumbre pone a prueba su verdadera capacidad de interlocución política en materia democrática. La omisión del bloque podría interpretarse como una renuncia a su soberanía regional, dejando que factores externos determinen el destino de un miembro pleno, lo que contradice los principios de integración política que el bloque proclama en sus estatutos fundacionales.
A la cita también han confirmado su asistencia los presidentes Javier Milei (Argentina), Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Yamandú Orsi (Uruguay), José Antonio Kast (Chile) y Daniel Noboa (Ecuador). El evento estará marcado por el traspaso de la Presidencia Pro Tempore de Paraguay a Uruguay, mientras las reuniones técnicas avanzan en temas de migración y comercio en un ambiente de alta tensión política regional.
Fuentes: Cancillería de Asunción, EFE, Nodal.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
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