
En declaraciones realizadas en las últimas horas en el canal de noticias Canal E y reproducidas este miércoles por el diario Perfil, el presidente de la Cámara de Exportadores de la República Argentina, Fernando Landa, lanzó una proyección que sacudió los ámbitos económicos regionales: Argentina podría cerrar 2026 con exportaciones cercanas a los 95.000 millones de dólares, una cifra que supera holgadamente las metas oficiales y que convertiría a este año en uno de los más exitosos en la historia exportadora del país en términos nominales. Landa sustentó su análisis en los últimos datos del Monitor Comex Argentino, que mostraron exportaciones por USD 8.645 millones en marzo, con un crecimiento interanual del 30,1%. Esta cifra no es menor: implica que Argentina está exportando en 2026 a una velocidad que, de mantenerse en los meses siguientes, redundaría en un récord anual histórico. El contexto del acuerdo Mercosur–Unión Europea, que entró en vigor el 1.º de mayo, aparece en este análisis como uno de los catalizadores más potentes de ese crecimiento exportador, aunque no el único.
Landa explicó que actualmente se trabaja sobre una aplicación interina del acuerdo vinculada específicamente al comercio, mientras continúan los procesos legislativos necesarios para su implementación definitiva. Según detalló, todavía existen discusiones técnicas pendientes relacionadas con cuotas, nomencladores y mecanismos de desgravación arancelaria. Sin embargo, estas pendencias técnicas no opacaron en absoluto el optimismo central de sus declaraciones. El titular de la Cámara de Exportadores fue rotundo en su valoración: consideró que el acuerdo representa una oportunidad importante para ampliar la inserción internacional de Argentina y sostuvo que «es un paso muy importante adelante». Esta evaluación positiva, proveniente de quien dirige la entidad que agrupa a los principales exportadores del país, tiene un peso institucional que trasciende el análisis individual. Las empresas que se dedican a exportar son las que mejor conocen las barreras reales que enfrentan en los mercados internacionales, y si su máxima autoridad gremial describe el acuerdo con Europa como un paso muy importante, esa valoración está fundada en la experiencia concreta del sector y no en abstracciones teóricas. ABC ColorABC Color
El especialista también explicó que la Unión Europea busca diversificar sus vínculos comerciales para reducir dependencias estratégicas, y que eso coloca a Argentina en una posición de alta demanda como proveedor de materias primas, energía y agroindustria de calidad. Esta observación conecta la agenda comercial argentina con la geopolítica global de manera directa y concreta. Europa necesita diversificar sus cadenas de suministro luego de las disrupciones provocadas por la guerra en Ucrania, la pandemia de COVID-19 y la volatilidad de las relaciones con China y Rusia. Argentina, con sus enormes capacidades productivas en energía no convencional —Vaca Muerta—, litio, soja, carne, pesca y minerales, encaja perfectamente en esa búsqueda europea de socios confiables y de largo plazo. El acuerdo Mercosur-UE no es, desde esta perspectiva, solo un instrumento de reducción de aranceles; es la formalización jurídica de una relación estratégica que Europa necesita tanto como América del Sur. ABC Color
Las cifras respaldan el optimismo de Landa. Según proyecciones de la consultora ABECEB, que encabeza el exministro Dante Sica, las exportaciones argentinas hacia Europa podrían pasar de USD 8.499 millones en 2025 a alrededor de USD 15.100 millones en 2030, lo que representaría un incremento del 79%. Para poner eso en perspectiva: la UE es actualmente el principal inversor extranjero en Argentina, con un stock acumulado de aproximadamente USD 75.000 millones, equivalente a cerca del 40% del total de capital extranjero en el país, y ese stock de inversión podría crecer de manera significativa a medida que el nuevo marco comercial reduzca la incertidumbre y mejore la rentabilidad esperada de los proyectos productivos en el país. El círculo virtuoso es claro: más inversión europea atrae tecnología y capital que mejora la productividad; mayor productividad genera más exportaciones; más exportaciones generan divisas, empleo y crecimiento. El acuerdo no garantiza ese círculo virtuoso por sí solo, pero crea las condiciones para que sea posible. La NaciónLa Nación
A pesar del crecimiento exportador, Landa advirtió que Argentina continúa enfrentando restricciones que afectan la competitividad de las empresas, incluyendo dificultades vinculadas a la liquidación de divisas y demoras en los pagos de reintegros. Señaló que «el tema de los reintegros es realmente grave», especialmente para las empresas con mayor valor agregado, y que «esto afecta en forma directa la competitividad». Esta advertencia es fundamental para equilibrar el análisis: el acuerdo con Europa abre una ventana de oportunidad extraordinaria, pero aprovecharla requiere que el entorno doméstico también sea favorable para los exportadores. Los problemas de liquidez cambiaria, los reintegros demorados y los costos logísticos internos siguen siendo obstáculos reales que ningún acuerdo internacional puede resolver por sí solo. Si Argentina quiere capturar el máximo beneficio del Mercosur-UE, debe combinar las nuevas condiciones de acceso al mercado europeo con reformas internas que reduzcan las fricciones que hoy frenan a sus exportadores más dinámicos. ABC Color
La Unión Europea eliminará aranceles para el 100% de los bienes industriales del Mercosur, con un 80% de liberalización inmediata, y reducirá gravámenes para el 99% de las exportaciones agrícolas argentinas, en un mercado con aranceles promedio del 12,6%. En arranque del nuevo régimen, Europa ya desgravó el 74% de su comercio, mientras que el Mercosur apenas el 14,1%, lo cual refleja la apertura asimétrica inicial que favorece más a los exportadores sudamericanos en los primeros años. Esta asimetría fue negociada deliberadamente para que los países del Mercosur, con economías más vulnerables, tengan más tiempo para adaptarse a la competencia europea en sus mercados internos. Argentina tiene hasta 2041 para liberalizar cerca del 91% del comercio con la UE, con posibilidad de extender ese plazo hasta 2056 para los sectores más sensibles, lo que proporciona un horizonte de adaptación generoso pero que también exige que el sector productivo empiece desde ahora a prepararse para el escenario más competitivo que inevitablemente llegará. EnolifeEnolife
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
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