
La constante suba del precio de los alimentos está resultando ser un factor clave para que varias naciones asiáticas “suavicen” sus históricas posiciones en rechazo de la adopción de cultivos transgénicos, según dice un informe publicado en el sitio estadounidense WorldGrain.
El uso de organismos genéticamente modificados (OGM), por ejemplo, ha sido objeto de un intenso debate en India durante los últimos meses. En julio de 2025, los avicultores indios solicitaron al gobierno que considerara la apertura del mercado a las importaciones estadounidenses de productos transgénicos para impulsar la rentabilidad de la industria.
Ricky Thaper, secretario adjunto de la Federación Avícola de India, dijo que el aumento vertiginoso de los costos de los alimentos y el poder adquisitivo relativamente bajo de los consumidores han comenzado a socavar la rentabilidad de los avicultores, y esta tendencia promete empeorar en los próximos años. De allí que se piense en abaratar las raciones vía transgénicos.
Uday Singh Bayas, presidente de Poultry India y de la Asociación India de Fabricantes de Equipos Avícolas, consideró que “la propuesta de permitir las importaciones de soja y maíz transgénicos busca aliviar la escasez de ingredientes para piensos en India, reducir los costos y fortalecer la seguridad alimentaria, especialmente cuando se reduce la oferta nacional”. Y agregó: “Los promotores argumentan que las importaciones de transgénicos podrían ofrecer un alivio de costos, estabilidad en el rendimiento y competitividad global, ya que muchos países ya dependen de piensos transgénicos”.
Sin embargo, Bayas afirmó que persisten las preocupaciones sobre la bioseguridad, la aceptación pública, la dependencia de las importaciones y los costos de trazabilidad. De hecho, varias ONG ambientalistas de ese país se opusieron a la adopción de OGM, alegando riesgos para la seguridad alimentaria.
La propuesta es que el gobierno de India habilite la importación solo de granos transgénicos, exclusivamente para uso animal y no para alimento de humanos, bajo sistemas transparentes y bien regulados. Sin embargo, Bayas señaló que esto debe ir de la mano con el fomento del mejoramiento genético nacional no transgénico, la mejora de la agronomía y la innovación en piensos alternativos.

Los países asiáticos están cambiando su posición respecto de los OGM, aunque el ritmo y los motivos difieren según el país, afirmó Nandini Roy Choudhury, analista de Future Market Insights. “El cambio es más visible en China, que ahora trata la biotecnología como una cuestión de seguridad nacional”, dijo Choudhury.
En 2025, China amplió la siembra de maíz transgénico a aproximadamente 3,3 millones de hectáreas, alrededor del 7% de la superficie total de maíz, casi cinco veces la superficie de 2024, según Choudhury. El país también ha acelerado la aprobación de nuevas variedades y licencias de semillas, lo que indica una clara intención de fortalecer la producción nacional de alimentos y reducir la dependencia de las importaciones.
Las aprobaciones recientes a fines de 2024 y principios de 2025 incluyen 17 variedades de cultivos modificados genéticamente y editados, que se suman a las aprobaciones anteriores en 2023. Ahora se permite la siembra comercial de cultivos modificados genéticamente como soja, maíz, algodón y papaya, una expansión significativa de las restricciones anteriores que limitaban el uso comercial a solo unos pocos cultivos.

Aidan Connolly, presidente del centro de estudios AgriTech Capital, confirmó que Asia está reperfilando suposición histórica de rechazo.
Específicamente en China y el Sudeste Asiático, la tendencia a su adopción en los últimos años se ha visto impulsada por condiciones climáticas más extremas y el empeoramiento de las condiciones comerciales mundiales. India, a su vez, se ve obligada a aumentar su dependencia de los OGM debido al aumento en los costos de los alimentos en los últimos años, añadió Connolly.
Según Ian Lahiffe, consultor y asesor de China Ag and Foodtech, la mayor aprobación de OGM forma parte de la estrategia para reducir los costos a lo largo de la cadena alimentaria. Lahiffe explicó que, tradicionalmente, los costos de los balanceados chinos han sido el doble que los de Brasil o Estados Unidos, lo cual fue una de las principales razones por las que China dependió de las importaciones de proteínas durante años.
Otros países, incluidos Vietnam y Tailandia, también están estudiando cada vez más las oportunidades que ofrecen los OGM. Vietnam planea utilizar tecnología de edición genética para cultivar alimentos destinados a animales, dijo Nguyen Van Long, director del Departamento de Ciencia y Tecnología, y agregó que el marco legal para esta transición aún no se ha finalizado.

“Esperamos que los científicos y los medios de comunicación sigan acompañándonos para que la ciencia y la tecnología puedan convertirse en una verdadera punta de lanza, contribuyendo significativamente al crecimiento y la modernización del sector agrícola”, afirmó Long.
Vietnam no es ajeno a los OGM, ya que el país ha estado importando y utilizando cultivos genéticamente modificados en la producción de piensos durante más de una década. Sin embargo, los funcionarios vietnamitas han advertido que la adopción de OGM en el país ha sido lenta en los últimos años.
“Desafortunadamente, la adopción de la biotecnología en Vietnam ha sido lenta, y la brecha entre Vietnam y el resto del mundo se está ampliando”, señaló Cao Duc Phat, ex ministro de Agricultura y presidente del Instituto Internacional de Investigación del Arroz, durante una conferencia del sector en 2024. “Aún no hemos alcanzado los objetivos establecidos por el Partido Comunista y el Estado, principalmente debido a la falta de concienciación”.

En cambio, Tailandia ha optado por mantener una postura más estricta respecto a los OGM. El país no cultiva con fines comerciales cultivos OGM, manteniendo una prohibición de facto debido a la oposición pública, aunque permite la importación de soja y maíz OGM para fines industriales y de alimentación animal.
“Tailandia, si bien históricamente ha sido conservadora con respecto a los cultivos transgénicos, ahora está avanzando en la regulación de la edición genética”, afirmó Choudhury. “Sus directrices de 2024 tratan los cultivos editados genéticamente como convencionales, en lugar de transgénicos, lo que permite su uso en el campo bajo una supervisión más flexible”.
Hasta cierto punto, el entorno regulatorio se está poniendo al día con la ciencia.
Choudhury afirmó que la distinción inicial de Japón entre la edición genética y los métodos transgénicos clásicos creó un modelo que ahora sigue Tailandia y que se está revisando en otros países. Este enfoque de la “nueva biotecnología” permite a los gobiernos apoyar la innovación sin enfrentarse al arraigado escepticismo del consumidor.
“Los responsables de las políticas se mostraron más abiertos a las tecnologías que mejoran el rendimiento una vez que la inflación comenzó a erosionar los márgenes”, afirmó.

Aunque la transición es más visible en Asia, los llamados para facilitar una adopción más amplia de tecnologías transgénicas están creciendo cada vez más en otras partes del mundo.
Por ejemplo, la Asociación de la Industria de Alimentos de Kenia (AKEFEMA) ha estado abogando por el uso de OGM en la alimentación animal para combatir los altos costos y la escasez, ya que el país depende en gran medida de ingredientes alimentarios importados, como harina de soja y torta de girasol.
El país produce anualmente alrededor de 2,5 millones de toneladas de alimento para animales y el 80% de las materias primas se importan de países vecinos, entre ellos Uganda, Tanzania, Malawi y Zambia.
“La tierra cultivable de Asia es limitada, las crisis climáticas son frecuentes y la demanda de alimento para el ganado sigue aumentando”, afirmó. “Para muchos gobiernos, la adopción controlada de cultivos transgénicos o modificados genéticamente se considera ahora una herramienta pragmática para estabilizar costos, proteger la oferta y cerrar parte de la brecha de productividad con América del Norte y del Sur”. Aun así, añadió Choudhury, la transición depende de resultados de campo consistentes, una regulación estable y la aceptación del consumidor.
“Si fallan los resultados del piloto chino, si los tribunales indios revocan las aprobaciones o si las importaciones baratas vuelven a inundar los mercados asiáticos, el entusiasmo podría enfriarse”, afirmó Choudhury. “Pero por ahora, el rumbo está claro: la tecnología genética está dejando de ser una controversia para convertirse en un instrumento político en gran parte de Asia”.
Valor Soja
Fuente de esta noticia: https://bichosdecampo.com/varios-paises-asiaticos-estan-revisando-su-estrategia-historica-frente-a-la-adopcion-de-transgenicos-los-casos-de-india-china-vietnam-y-tailandia/
************************************************************************************************************
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: Telegram Prensa Mercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: https://t.me/prensamercosur Mercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://www.whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1W
