
Imagen Cancillería de Colombia
Durante la inauguración de la Conferencia de Emergencia “Nuestra América”, celebrada en Bogotá, la canciller de Colombia, Rosa Villavicencio, ofreció una intervención marcada por un llamado al respeto del derecho internacional, la soberanía de los Estados y la necesidad de avanzar hacia un sistema global más representativo e inclusivo. En un contexto internacional atravesado por tensiones geopolíticas, conflictos armados y desafíos humanitarios, la ministra subrayó la importancia de fortalecer el multilateralismo y de colocar la dignidad humana en el centro de la acción internacional.
En su intervención, Villavicencio se refirió a los recientes incidentes registrados en aguas de la región, señalando que el pasado 23 de enero se produjo un nuevo ataque contra una embarcación, el número 33 desde septiembre del año anterior. La canciller expresó su preocupación por las consecuencias humanas de este tipo de operaciones, al indicar que el hecho derivó en la muerte de al menos dos personas, que se suman a más de 120 víctimas registradas en el mar Caribe y el océano Pacífico en los últimos meses. En ese sentido, insistió en la necesidad de evaluar de manera rigurosa las estrategias de seguridad regional, a la luz del derecho internacional humanitario y de los principios que rigen la convivencia entre los Estados.
La jefa de la diplomacia colombiana enmarcó estos hechos dentro de una reflexión más amplia sobre la historia de América Latina, una región que, recordó- ha enfrentado a lo largo de décadas y siglos diversas formas de intervención, presiones externas y disputas por sus recursos naturales. No obstante, destacó que esa misma historia ha forjado una profunda vocación de diálogo, cooperación y organización colectiva, valores que hoy adquieren una renovada relevancia ante los cambios que atraviesa el sistema internacional.
Villavicencio sostuvo que el mundo se encuentra en una etapa de transición. A su juicio, el escenario global avanza hacia una mayor pluralidad de voces y actores, lo que abre la posibilidad de revisar estructuras heredadas y de construir consensos más amplios. En ese proceso, afirmó, resulta fundamental dejar atrás visiones excluyentes y avanzar hacia un orden internacional que refleje de manera más equilibrada la diversidad política, social y cultural de la comunidad global.
Desde la perspectiva de Colombia, explicó la canciller, esta transformación se traduce en una política exterior guiada por principios claros y coherentes. En primer lugar, una apuesta por la paz como eje central de la acción internacional, entendida como la búsqueda activa de soluciones negociadas a los conflictos y como el compromiso con la protección de la población civil. En segundo término, una política exterior independiente, orientada a la cooperación abierta con todos los actores internacionales, sin alineamientos automáticos y con pleno respeto por la soberanía, la no intervención y la igualdad jurídica entre los Estados.
Asimismo, Villavicencio destacó que la política exterior colombiana está concebida para servir directamente a la ciudadanía, promoviendo la protección de los connacionales en el exterior, la generación de oportunidades y la defensa de los sectores más vulnerables. A ello se suma, señaló, una visión progresista basada en la promoción de los derechos humanos, la justicia social, la acción frente al cambio climático y el rechazo de los dobles estándares en la aplicación de las normas internacionales.
La canciller reconoció que el contexto global actual, presenta desafíos complejos, desde conflictos armados persistentes hasta el impacto creciente de la crisis climática. Sin embargo, concluyó que estos desafíos refuerzan la urgencia de fortalecer el diálogo, la cooperación y el respeto mutuo como pilares de la convivencia internacional. Desde Bogotá, la Conferencia de Emergencia “Nuestra América” se proyectó así como un espacio para la reflexión colectiva y la construcción de propuestas orientadas a un futuro más estable, justo y compartido.
