
El reciente diagnóstico de osteomielitis de la sínfisis púbica de Salvador Illa, quien ya se encuentra en planta en el Hospital Vall d’Hebron donde continuará el tratamiento, ha puesto el foco mediático sobre una enfermedad poco conocida. Se trata de una patología infecciosa infrecuente que afecta a una estructura ósea concreta de la pelvis y que, aunque rara, suele aparecer en contextos clínicos muy específicos.
«La osteomielitis de la sínfisis púbica es una infección de una estructura ósea muy concreta, la sínfisis del pubis, que es la articulación situada en la parte anterior de la pelvis», explica Luis Buzón, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), en declaraciones a Gaceta Médica. El experto recalca que sus declaraciones se refieren exclusivamente a «cuestiones genéricas» y que desconoce por completo las circunstancias clínicas del caso del presidente de la Generalitat.
La sínfisis púbica es una estructura anatómica clave de la pelvis, situada en la línea media del cuerpo, en el plano sagital, donde forma una articulación entre ambos huesos púbicos. Debido a sus características estructurales y funcionales, desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la estabilidad e integridad pélvica, actuando como un elemento esencial para el soporte del tronco y la movilidad de las extremidades inferiores.
El perfil más habitual: varones con antecedentes urológicos
Según Buzón, el perfil más habitual de los pacientes diagnosticados con esta enfermedad es bastante definido. «Lo más frecuente es que se trate de varones con antecedentes urológicos, muchas veces con enfermedades de próstata o de vejiga, y en no pocos casos con antecedentes oncológicos», señala el experto. Son pacientes que, a lo largo de su evolución clínica, han sido sometidos a cirugías, radioterapia u otros procedimientos invasivos en la pelvis.
La explicación está en la anatomía. La vejiga y la próstata se sitúan justo detrás de la sínfisis púbica, separadas por planos anatómicos muy cercanos. «Por complicaciones quirúrgicas, perforaciones vesicales u otros problemas locales, puede producirse una contaminación directa del hueso y de la articulación», detalla el portavoz de la SEIMC.
«Por complicaciones quirúrgicas, perforaciones vesicales u otros problemas locales, puede producirse una contaminación directa del hueso y de la articulación»
Aunque también puede aparecer en mujeres, por ejemplo tras partos complejos o cirugías pélvicas, los especialistas subrayan que siempre suele existir una enfermedad o una intervención previa en esa zona anatómica. «Es extraordinariamente raro que la osteomielitis del pubis aparezca sin un problema local previo», afirma Buzón.
La diseminación de bacterias a través de la sangre, lo que se conoce como vía hematógena, es posible, pero constituye una forma de presentación mucho menos frecuente que la infección por contigüidad desde órganos vecinos.
Uno de los puntos clave que los expertos consideran importante aclarar es la confusión habitual con otras patologías del pubis. «La osteomielitis infecciosa no tiene absolutamente nada que ver con la osteítis u osteopatía del pubis que se ve en deportistas», subraya el especialista de la SEIMC. Estas últimas son patologías inflamatorias o mecánicas, relacionadas con la sobrecarga física, que afectan a jóvenes y atletas d élite, y no forman parte del diagnóstico diferencial de la infección crónica del hueso.
Una patología que «da la cara»
Desde el punto de vista clínico, la osteomielitis de la sínfisis púbica es una enfermedad que «da la cara», puntualiza Buzón. El síntoma predominante es el dolor intenso y persistente en la región púbica, acompañado de impotencia funcional, ya que la infección va destruyendo progresivamente la articulación y las ramas óseas que confluyen en ella. En fases avanzadas, explica el experto, pueden aparecer colecciones de pus que se extienden a planos vecinos, incluso hacia el muslo o la parte posterior de la pelvis.
El diagnóstico, según Buzón, no suele ser especialmente complejo una vez se sospecha la enfermedad. «La clínica orienta mucho y las pruebas de imagen, como un TAC de pelvis, permiten ver la afectación ósea», explica. La confirmación definitiva llega cuando se obtienen muestras del hueso infectado que permiten identificar el microorganismo responsable, ya sea una bacteria o, en casos menos frecuentes, un hongo.
En cuanto al tratamiento, los especialistas son claros: las osteomielitis crónicas en adultos requieren casi siempre un abordaje quirúrgico. «Una infección crónica de un hueso no se cura solo con antibióticos; es necesario eliminar el hueso infectado mediante cirugía», afirma el portavoz de la SEIMC. A la intervención se asocia posteriormente un tratamiento antimicrobiano dirigido, basado en los resultados microbiológicos obtenidos.
Las bacterias implicadas dependen del origen de la infección
Cuando la osteomielitis crónica de la sínfisis púbica se desarrolla en el contexto de enfermedades urológicas, el perfil microbiológico suele ser bastante predecible. «Habitualmente, cuando el origen está relacionado con problemas de vejiga o próstata, las bacterias implicadas son las mismas que producen infecciones urinarias», explica Luis Buzón.
En estos casos, los microorganismos aislados con mayor frecuencia son enterobacterias y enterococos, aunque también pueden aparecer, con menor frecuencia, bacilos gramnegativos no fermentadores. Además, el especialista advierte de que, en determinados contextos clínicos complejos, «también pueden estar implicadas levaduras del género Candida«, especialmente en pacientes con múltiples procedimientos previos o tratamientos prolongados. Este perfil microbiológico condiciona de forma directa el tratamiento. «La terapia antibiótica siempre va dirigida al microorganismo aislado en cada caso y se ajusta en función de la información que proporciona el antibiograma», señala el portavoz de la SEIMC.
Los expertos insisten en la importancia de manejar esta patología en centros con experiencia multidisciplinar y de transmitir información rigurosa y prudente cuando estos diagnósticos trascienden al debate público. «Es fundamental dejar claro que estas explicaciones son generales y no describen ni presuponen nada sobre ningún caso concreto», recalca Buzón, una advertencia especialmente relevante cuando la enfermedad afecta a una figura pública y despierta un interés mediático elevado.
Andrea Rivero García
Fuente de esta noticia: https://gacetamedica.com/investigacion/osteomielitis-sinfisis-pubica-diagnosticada-salvador-illa/
************************************************************************************************************
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: Telegram Prensa Mercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: https://t.me/prensamercosur Mercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://www.whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1W
