
A pesar de las comodidades y la millonaria inversión realizada, la familia de CR7 determinó desprenderse del inmueble
Las expectativas de Cristiano Ronaldo y su pareja Georgina Rodríguez sobre la lujosa mansión de Cascais han dado un giro inesperado en este inicio de 2026. Tras completar una obra que se extendió durante varios años y demandó una inversión mayor a la prevista, la pareja ha optado por poner a la venta su propiedad por una suma cercana a 35.000.000 de euros (unos 41.7 millones de dólares).
El proyecto comenzó alrededor de 2020, cuando adquirieron una extensa parcela de 12.000 metros cuadrados en la exclusiva urbanización Quinta da Marinha, en la zona costera de Portugal. El objetivo era claro: crear una residencia que reuniera todo lo que soñaban para su vida tras el retiro del futbolista.
La vivienda terminada ofrece 5.000 metros cuadrados habitables, la misma se distingue por detalles de alta gama, entre los que destacan mármol italiano, griferías de oro macizo y un mural personalizado de Louis Vuitton, incluso con un acceso a una playa privada artificial, lo que suma a la lista de comodidades poco habituales en la zona.
A pesar de la inversión y el esmero en el diseño, Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez han decidido desprenderse de la casa. El motivo principal no está vinculado al costo ni a los retrasos en la construcción, sino a una cuestión de privacidad. De acuerdo con medios portugueses, la ubicación de la residencia, rodeada de campos de golf y centros hípicos, expone la casa a las vistas de otros residentes de la zona. Esta situación ha resultado incompatible con la tranquilidad que buscaba el goleador portugués y su pareja argentina.
Los detalles de la mansión, difundidos por medios como A Bola y los portales británicos Daily Mail y Mirror, revelan las comodidades poco comunes con las que cuenta la residencia. Una piscina exterior y una interior climatizada, además de un garaje para 20 vehículos, donde Ronaldo tenía pensado para su flota de colección. En el interior, la pareja ha dispuesto un gimnasio de nivel profesional, un spa, sala de masajes y una sala de cine privada. La tecnología también ocupa un lugar central en la mansión. La propiedad integra un sistema centralizado de gestión inteligente que permite controlar la iluminación, la climatización y la seguridad desde cualquier ubicación, lo que ofrece tranquilidad y confort para la familia.
Por otro lado, Cristiano y Georgina también habían considerado la escolarización de sus hijos en centros privados de la zona y el establecimiento de una rutina familiar duradera en esa localidad de Portugal. Aunque, la cuestión de la privacidad resultó ser un obstáculo insalvable para la familia del goleador en su mansión de Cascais. Según medios portugueses, la familia descubrió que desde distintos puntos de la urbanización existen vistas directas hacia su vivienda, lo que contradice por completo la intimidad que pretendían lograr al planificar el proyecto.
Por último, según informaron los citados medios, entre las posibilidades de quedarse con la mansión, Cristiano Ronaldo intentó adquirir los terrenos vecinos para asegurar mayor discreción, pero los propietarios de esas parcelas rechazaron venderlas. Por esta razón, la familia ha decidido dar un paso al costado y buscar un nuevo lugar que les ofrezca la intimidad que esperan establecer en el futuro y reúna las condiciones ideales para su vida familiar.
