
Imagen TransMilenio
Bogotá inicia el 2026 con una de las apuestas sociales más ambiciosas de los últimos años en materia de movilidad urbana. El Distrito comenzó la recarga de pasajes gratuitos en el sistema TransMilenio, un beneficio que impacta de manera directa a más de 740.000 personas y que busca garantizar el derecho a la movilidad como un componente esencial de la inclusión social y económica en la capital. La medida, que hace parte de la estrategia Ingreso Mínimo Garantizado, representa una inversión superior a los 10.000 millones de pesos solo en el mes de enero y se consolida como un pilar clave de la política social distrital.
La iniciativa está dirigida a los sectores históricamente más vulnerables de la ciudad: personas mayores de 62 años, personas con discapacidad y hogares clasificados en pobreza extrema o moderada según el Sisbén. Para miles de ciudadanos, estos pasajes gratuitos no solo significan un alivio económico en medio del ajuste del costo de vida, sino también la posibilidad real de acceder a servicios de salud, educación, empleo y redes de apoyo sin que el transporte se convierta en una barrera.
De acuerdo con cifras oficiales, cerca de 343.000 personas mayores reciben este apoyo, con una inversión aproximada de 3.143 millones de pesos. A ellas se suman 161.000 personas con discapacidad, respaldadas con recursos que superan los 2.658 millones, y 238.000 hogares en condición de pobreza extrema o moderada, que concentran una inversión cercana a los 4.205 millones de pesos. En total, 742.000 beneficiarios acceden al subsidio, una cifra que evidencia la magnitud del esfuerzo fiscal y el alcance social de la medida.
Desde la administración distrital se ha reiterado que este programa no solo reduce gastos en los hogares con menores ingresos, sino que también contribuye a cerrar brechas sociales y territoriales. La movilidad, entendida como un derecho y no como un privilegio, se convierte así en un factor determinante para mejorar la calidad de vida y promover la igualdad de oportunidades en una ciudad marcada por profundas desigualdades.
Para acceder al beneficio, es indispensable contar con la tarjeta TuLlave personalizada, un requisito clave que permite identificar a cada beneficiario y asignar los pasajes de acuerdo con su perfil. La personalización garantiza transparencia en la entrega del subsidio y evita filtraciones o usos indebidos del recurso público. Una vez completado este proceso, las personas priorizadas deben esperar la actualización de su información en el sistema para proceder con la activación de los pasajes gratuitos.
La activación puede realizarse de manera sencilla en las taquillas de TransMilenio, donde basta con presentar la tarjeta personalizada y solicitar el beneficio, o a través de los puntos automáticos del sistema, siguiendo un proceso digital que permite confirmar y cargar los pasajes asignados en pocos pasos. El Distrito ha dispuesto además canales de información para orientar a los ciudadanos sobre los puntos de personalización y activación disponibles en toda la ciudad.
Este esfuerzo social se anuncia en paralelo a un ajuste en la tarifa del Sistema Integrado de Transporte Público. A partir de 2026, la tarifa unificada para los servicios troncal y zonal será de 3.200 pesos. El incremento, equivalente al 8,47 %, responde a la necesidad de garantizar la sostenibilidad financiera del sistema, cubrir los costos operativos y mantener un equilibrio entre la oferta y la demanda. Según el Distrito, el ajuste se encuentra por debajo del aumento del salario mínimo decretado a nivel nacional para 2025, que fue del 9,54 %, y del incremento del auxilio de transporte, que alcanzó el 23,46 %.
La administración ha explicado que la decisión se fundamenta en estudios técnicos que evalúan variables como la capacidad adquisitiva de los usuarios, el comportamiento de la demanda, los costos del sistema y factores macroeconómicos como la inflación. En este contexto, los pasajes gratuitos para la población más vulnerable funcionan como un mecanismo de compensación social frente al alza tarifaria, evitando que el ajuste recaiga de manera desproporcionada sobre quienes tienen menos capacidad de pago.
Con esta combinación de subsidios focalizados y ajustes responsables, Bogotá apuesta por un modelo de movilidad más equitativo y sostenible. La recarga de pasajes gratuitos en TransMilenio para 2026 no solo marca un hito en términos de inversión social, sino que refuerza la idea de que el transporte público es una herramienta clave para construir una ciudad más justa, integrada y con mayores oportunidades para todos.
carloscastaneda@prensamercosur.org
