
Yolanda Villavicencio, Canciller de Colombia
Ante las afirmaciones realizadas el 4 de enero de 2026 por el Presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, la Cancillería de la República de Colombia expresa su más firme y categórico rechazo, al considerar que tales pronunciamientos desconocen principios esenciales del orden internacional y resultan incompatibles con el respeto debido a la soberanía, la institucionalidad democrática y el Estado de derecho en Colombia. Estas declaraciones, lejos de contribuir al entendimiento entre naciones, introducen un tono impropio de las relaciones entre Estados soberanos y erosionan los fundamentos del respeto mutuo que deben regir la convivencia internacional.
El Presidente de la República de Colombia ha sido elegido de manera legítima mediante el ejercicio libre y soberano de la voluntad popular, conforme a los procedimientos establecidos en la Constitución y las leyes vigentes. En tal condición, ejerce la Jefatura del Estado con plena legitimidad democrática. Cualquier manifestación que busque descalificarlo, cuestionar su investidura o poner en entredicho la validez de las instituciones colombianas constituye una injerencia indebida en los asuntos internos del país y resulta contraria a las normas y usos del derecho internacional que obligan a todos los Estados por igual.
Colombia recuerda que la comunidad internacional se rige por principios claramente consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, entre ellos la igualdad soberana de los Estados, la no intervención en los asuntos internos y el respeto recíproco entre naciones. Estos principios no son retóricos ni circunstanciales; son pilares esenciales del sistema internacional contemporáneo y su desconocimiento abre espacios de tensión que afectan la estabilidad, la cooperación y la confianza entre los pueblos.
El Estado colombiano es una democracia sólida, soberana y plenamente comprometida con el cumplimiento del derecho internacional. Su política exterior se conduce de manera autónoma, responsable y orientada por los intereses nacionales, sin aceptar presiones, condicionamientos ni interpretaciones externas que pretendan menoscabar su independencia política o su capacidad de decisión. La soberanía nacional y la legitimidad de las instituciones no son materias negociables ni susceptibles de relativización.
El Gobierno de Colombia reitera que cualquier diferencia entre Estados debe ser tratada exclusivamente por los canales diplomáticos, con apego estricto a las normas internacionales, sentido de responsabilidad política y respeto institucional. El diálogo franco y la cooperación son las únicas vías legítimas para la resolución de desacuerdos en un sistema internacional basado en reglas, y no pueden ser sustituidos por amenazas, descalificaciones o insinuaciones que apelan a la fuerza o a la presión política.
La Cancillería de la República de Colombia reafirma la disposición permanente del Estado colombiano a sostener relaciones internacionales constructivas, fundadas en el respeto mutuo, la cooperación y el entendimiento entre naciones, y subraya con claridad que la soberanía nacional, la dignidad del Estado, la legitimidad de sus autoridades democráticamente electas y el respeto debido a su Jefe de Estado son principios irrenunciables. Cualquier amenaza o referencia al uso de la fuerza en las relaciones internacionales resulta inaceptable y contraria al derecho internacional.
Colombia continuará actuando con coherencia, firmeza institucional y pleno apego a las normas internacionales, defendiendo sus intereses y su posición como Estado soberano dentro del sistema internacional, con la convicción de que el respeto al derecho, a la democracia y a la autodeterminación de los pueblos constituye la base indispensable para una convivencia pacífica y estable entre las naciones.
carloscastaneda@prensamercosur.org
