
Imagen Cancillería de Colombia
En una sesión extraordinaria de alto nivel celebrada en la sede de la Organización de los Estados Americanos, en Washington, D. C., el Consejo Permanente abordó con carácter urgente la evolución reciente de la situación en la República Bolivariana de Venezuela, en un contexto marcado por crecientes tensiones políticas y riesgos para la estabilidad regional. La reunión fue convocada a solicitud del Gobierno de Colombia, con el copatrocinio de Brasil, Chile, Guatemala, México y Uruguay, en ejercicio de los mecanismos de diálogo político y concertación contemplados en la Carta de la OEA, reflejando una preocupación compartida en el hemisferio por la preservación del orden democrático y el respeto al derecho internacional.
Durante el debate, el viceministro de Asuntos Multilaterales de Colombia, Mauricio Jaramillo Jassir, fijó una posición clara y firme al reiterar el rechazo categórico de su país frente a cualquier acción que menoscabe la soberanía, la integridad territorial y la autonomía política de Venezuela. En su intervención, subrayó que este tipo de conductas resultan incompatibles con los principios fundamentales del derecho internacional y con los compromisos asumidos por los Estados miembros de la OEA, advirtiendo que tolerarlas significaría abrir paso a un escenario global regido por la imposición y no por las normas, con consecuencias potencialmente graves para la seguridad regional y mundial.
El alto funcionario colombiano fue igualmente enfático al rechazar, de manera inequívoca, las amenazas de uso de la fuerza dirigidas contra Colombia, recordando que tales acciones están expresamente prohibidas por el derecho internacional y contravienen los principios básicos de la convivencia pacífica entre las naciones. En ese mismo sentido, repudió las declaraciones que calificó de difamatorias y carentes de sustento formuladas contra el jefe de Estado colombiano, el presidente Gustavo Petro Urrego, señalando que los discursos intimidatorios y descalificadores erosionan la confianza entre los países y debilitan los canales diplomáticos necesarios para la resolución de las controversias.
En su exposición, Colombia también expresó su profunda preocupación por la situación humanitaria que enfrenta la población civil, particularmente en las zonas fronterizas, y puso de relieve las medidas adoptadas por el Estado colombiano para preservar la estabilidad en esa región sensible. El viceministro informó que dichas acciones buscan anticiparse a eventuales impactos derivados de la coyuntura, atendiendo de manera prioritaria las necesidades de la población más vulnerable, con especial atención a las comunidades migrantes que ya enfrentan condiciones de alta precariedad.
Al cerrar su intervención, Jaramillo Jassir reiteró la disposición de Colombia de poner a disposición sus buenos oficios para contribuir a una salida diplomática y negociada a la actual crisis venezolana, convencido de que solo a través del diálogo, el respeto mutuo y el apego al derecho internacional será posible evitar una escalada de tensiones y avanzar hacia una solución que garantice la paz, la estabilidad y el bienestar de los pueblos de la región.

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