No sé hasta qué punto podemos hablar de nueva era. A lo mejor éstas nunca han existido a lo largo de las civilizaciones. Es decir, no creo que anoche te acuestes en una era y al día siguiente te despiertes en otra totalmente diferente a la antecesora. Efectivamente querido lector, nos referimos al concepto nuevo era como un proceso, en donde los cambios se van dando con más o menos velocidad, con más o menos continuidad en el tiempo. Tan sólo cuando lo observamos al final del culmen de ese proceso y con cierta perspectiva histórica, nos podemos a referir a ese conjunto de cambios como NUEVA ERA, por denominarlo de alguna manera.
En la actualidad, estos cambios se producen a tal velocidad que no da tiempo a percibirlos como nueva era, sino más bien como revolución. Lo que supone una ruptura con lo anterior. Lo positivo es que nunca se deja de experimentar cambios y modificaciones con lo que ni siquiera a nivel social estamos exentos del darwinismo, mucho menos a nivel económico. Por tanto, los cambios de los que somos testigos hoy son los que van a servir de base para otros más complejos y éstos, a su vez para otros y así hasta el fin de nuestros días.
Pues bien, desde esta perspectiva me aventuro a decir que al final de esta década tendremos, mejor dicho, habremos llegado al final de esta etapa de cambios casi continuos, lo cual no significa que dichos cambios habrán finalizado, sino que los mismos se producirán tan rápidamente que serán incorporados a nuestros repertorios rutinarios de conducta casi de manera automática. Sin tiempo para la reflexión y, lo que menos me gusta, sin poder elegir si los incorporamos a nuestras vidas o no. La idea será que tendrás que asumirlos y ponerlos en práctica, siempre y cuando puedas pagarlo, ya que seguiremos estando en manos y a merced de este capitalismo, no ya salvaje, sino caníbal.
Obviamente el modelo social no será indiferente a estos cambios que se irán produciendo no en mareas, sin en cascadas. Tendremos tres humanidades. La primera será aquella humanidad que vivirá muy muy bien, cuyo número de individuos será muy ínfimo. De hecho, no creo no que llegue al 5% de los habitantes de este planeta dentro de 5 años. Serán los dueños en exclusiva de la mayor parte de las materias primas y de las fuentes de energías primarias. Conforme las variables ambientales básicas descritas para que nuestro planeta esté en equilibrio se vayan acercando a su transgresión más extrema, esta parte de la humanidad será más rica y dominará más recursos. Dicho con otras palabras, conforme la vida en La Tierra vaya siendo más hostil, la calidad de vida de esta parte ínfima de la humanidad será mejor.
Una parte de la humanidad sobrevivirá a duras penas. Será más numerosa que la anterior y estará muy supeditada a los medios de producción, siempre y cuanto sea apta para asimilar e incorporar a sus vidas los cambios en su mayor parte tecnológicos que irán sucediéndose casi a la velocidad de la luz, y perdón por la exageración. Dicho lo cual, puedo aventurar que habrá trabajadores de primera clase y de segunda, es decir aquellos trabajadores que sean capaces de incorporar modificaciones en sus cuerpos a niveles cibernéticos y que sean más productivos, esto es, tengan sus capacidades mejoradas artificialmente, tendrán trabajos mejores y contarán con algo más de recursos a su disposición mejorando un poco más su calidad de vida. La justa, para que les merezca la pena incorporarse tecnología cibernética. ¿Será esta la nueva clase media que tanto interesa que reemplace a la actual para hacerla más controlable?
El resto de la población será relegada a puestos de trabajo manuales en el mejor de los casos que, por cierto, estarán bastante mal vistas a nivel social. Contando con que haya suficiente trabajo manual para todos, porque de no haberlo lo siguiente será la indigencia.
Por último, nos queda la mayor parte de la humanidad que estimo en un 65% por situarla en algún nivel. Sin recursos, sin supervivencia, sin esperanza. Humanidad residente en lo que se denomina países basura, es decir, países alejados del desarrollo económico en donde se vierten todos la basura y el deshecho de los países desarrollados expoliando sus recursos naturales. Más o menos lo que se hace ahora, pero elevado a la enésima potencia y más institutonacionalizado.
No es el primero escrito que redacto describiendo lo que nos espera, a mi juicio, si no cambiamos la actitud y hacemos que los demás también la cambien, sobre todos muchos dirigentes con responsabilidades políticas y con capacidad de decisión. Me temo que el resultado final esperado en el 2030 no va a estar muy alejado de lo descrito más arriba.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
FRANCISCO JAVIER MARíN MAURI
Me lincencié en psicología por la Universidad de Sevilla. estudios de virología por la Universidad jhons Hopkins y estudios de virus respiratorios emergentes por la O.M.S. Doctorado en neuropsicología por la Universidad de Sevilla. Especialista en Violencia sobre la mujer y en mediación de conflictos sociales.
Llevo desde 1987 ejerciendo la psicología y cada vez pienso más que muchas personas se van de este mundo sin quitarla el sello de fábrica de sus cerebros. Anduve durante casi dos años por varios países africanos para poder realizar mi tesis doctoral sobre el VIH. Ahí aprendes que el poder de la ciencia consiste en tener la suficiente humildad para ejercitar el sentido común que es, por cierto, el menos común de los sentidos.

