
El Día de la Mujer Paraguaya no fue de celebración, sino de trabajo y lucha para visibilizar reclamos tan justos como «hambre cero» y «violencias cero».
En las inmediaciones del Panteón Nacional de los Héroes, mujeres campesinas donaron su producción y las mujeres urbanas entregaron de modo gratuito alimentos y víveres no perecederos a compatriotas en situación de pobreza, residentes en el microcentro capitalino.Foto:teleSUR

Se donaron harina de maíz, poroto, queso, mandioca, maní, zapallo, calabaza, tomate, piña y mamón, entre otros productos de la tierra.Foto:teleSUR

Los productos donados salieron del trabajo de un amplio grupo de mujeres de los departamentos de San Pedro, Caaguazú, Canindeyú, Misiones, Concepción, Guairá, Paraguari e Itapúa.Foto:teleSUR

Ante la imposibilidad de celebrar, las mujeres patentizaron reclamos tan legítimos como «hambre cero» y «violencias cero». Fue otro día de lucha para ganar acceso a la salud, a la educación, a políticas de protección y poner fin a la violencia feminicida.Foto:teleSUR

Durante una movilización que abarcó diversas iniciativas, reivindicaron la participación de las mujeres en todos los ámbitos de la vida social y exigieron políticas de protección contra las violencias.Foto:teleSUR

La jornada dejó saldos notables, entre ellos que las mujeres organizadas son un factor revolucionario y transformador de relaciones sociales marcadas por el egoísmo y la exclusión.Foto:teleSUR

Además, se evidenció que los movimientos sociales son una fuente de cambio poderosa, capaz de atender ingentes necesidades comunitarias a contrapelo de lo que pregonan los sectores empresariales y las derechas regionales.
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